PAMPLONA, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -
La sequoia del jardín del Palacio de Navarra cumple hoy 145 años
desde que se plantó en su actual emplazamiento y, según el consejero
de Medio Ambiente, Javier Marcotegui, lo ha hecho en buen estado de
salud.
Esta "Sequoiadendron giganteum", una de las más antiguas de Europa,
mide unos 36,6 metros, tiene un diámetro de 2,02 metros y un peso
aproximado de 40 toneladas. El árbol, declarado monumento natural el
25 de abril de 1991, fue plantado en 1855 por José María Gastón, que
lo tenía en su jardín de Irurita tras traerlo de California, y lo
hizo trasplantar al jardín del Palacio cuando fue elegido diputado
foral.
En 1933, un rayo partió la rama pical, que es la que determina su
crecimiento y la forma del mismo. Como consecuencia del mismo tiene
una herida que le recorre desde la copa hasta la raíz. Los técnicos
del Gobierno foral son los encargados de cuidar la herida para que no
se deteriore. A causa del rayo, la sequoia, que sigue creciendo,
tiene dos copas, algo que afecta a su estabilidad. Para solucionar
este problema cuenta con un sistema de anclaje, que consiste en
tenerlas atadas mediante un cable, para que no se separen.
A pesar de ello, el consejero definió hoy su estado de salud como
"bueno". Al menos dos veces al año, en primavera y en otoño, los
técnicos trepan a él e inspeccionan su situación. El clima de
Pamplona también favorece su salud, "pues es templado como el de
California". A pesar de encontrarse en el centro de la ciudad, "no
hay excesiva contaminación que pueda perjudicarle", explicó el
consejero.
Éste es uno de los árboles más altos de Navarra, "equivale a unas 5
o 6 hayas de aquí", afirmó Enrique Eraso, director del Servicio de
Conservación de la Biodiversidad. A pesar de ello, "éste es un bebé"
comparado con las sequoias monumentales de California. Éstas alcanzan
una edad media de 2.000 años, 85 metros, 10 metros diámetro y los
1.400 metros cúbicos de volumen en lugar de los 50 de la del Palacio
de Navarra.
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(EUROPA PRESS)
12/27/17-25/00
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