WASHINGTON, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
La sonda estadounidense 'NEAR Shoemaker' intentará hoy lunes la
difícil operación de posarse sobre el asteroide '433 Eros', un astro
de pequeño tamaño que permanece a la deriva en el espacio.
Después de un periplo de cinco años de duración, durante los
cuáles recorrió 3.200 kilómetros, NEAR se posará sobre este astro,
que tiene 33 kilómetros de largo por 13 kilómetros de diámetro. Su
aspecto intriga a los científicos: tiene escasos cráteres, presenta
varias rocas de gran tamaño y está estriada por multitud de surcos.
Los expertos consideran que NEAR cumplió con éxito la misión
científica al obtener una extensa cantidad de información (cerca de
160.000 fotografías), muy superior a la prevista inicialmente.
Asimismo, detectó la presencia de magnesio, silicio y aluminio en el
astro, lo que indica que se trata de un resto de cuerpo celeste que
permaneció inalterable desde la formación del sistema solar a partir
de gas y polvos. De igual manera, la misión demostró que su suelo
está marcado por minúsculos cráteres y rocas de entre 30 y 100 metros
de altura.
"Hemos respondido a todos los interrogantes que nos planteábamos y
ahora sabemos que Eros es un cuerpo sólido, de composición uniforme,
compuesto por materiales sin duda más antiguos que la Tierra",
declaró uno de los científicos del proyecto de la Universidad Johns
Hopkins, en Laurel (Maryland), Andrew Cheng.
"Pero encontramos también muchas cosas que no esperábamos ver y se
nos plantean ahora interrogantes que no encarábamos al principio de
la misión", añadió. La proeza que representa el aterrizaje, o
"descenso controlado" (según la expresión del administrador adjunto
de la NASA para las ciencias del espacio Ed Weiler) es enorme ya que
la maniobra no estaba prevista inicialmente en el plan de vuelo.