MADRID 13 Nov. (EUROPA PRESS) -
El uso de una clase de compuestos antiinflamatorios, los inhibidores de la ciclo-oxigenasa-2 (COX-2), tales como el rofecoxib, antes y después de las operaciones de reemplazo de rodilla, reduce notablemente el dolor, el consumo de analgésicos y los trastornos del sueño, además de aumentar el rango postoperatorio de moción en la rodilla, según un estudio desarrollado por investigadores de Rush University Medical Center, en Chicago (EE.UU.), publicado ahora en la última edición del Journal of the American Medical Association (JAMA).
El estudio testó la hipótesis de que la administración preoperatoria de un inhibidor de COX-2 (una enzima que causa inflamación y dolor), seguida por la administración postoperatoria continuada, reducía las necesidades de administración de opiáceos y mejoraba los resultados clínicos después de una artoplastia total (operación de reemplazo de la rodilla).
Los pacientes fueron asignados al azar a recibir 50 mg de rofecoxib oral as las 24 horas y dos horas antes de la operación, 50 mg diarios durante los cinco días después de la operación y 25 mg durante ocho días. Otro grupo de pacientes tomó placebo durante estos días. En el estudio, desarrollado desde junio del 2001 hasta septiembre del 2002, participaron 70 pacientes de edades comprendidas entre los participaron 70 pacientes de edades comprendidas entre los 44 y los 77 años.
Se observó que el consumo total de analgésicos y el consumo de opiáceos era menor en el grupo que recibió rofecoxib, comparado con el grupo que recibió placebo durante la estancia en el hospital y una semana después del alta hospitalaria. Se dio también una menor incidencia de vómitos en el postoperatorio en el grupo que recibió rofecoxib (6%), comparado con el grupo que recibió placebo (26%), además de una disminución en las alteraciones del grupo en los días del periodo postoperatorio.