El impacto de asteroides en la Tierra aumenta hace 290 millones de años

Actualizado 18/01/2019 10:50:50 CET
Cambios en la tasa de impactos modelados en el estudio
NASA GSFC / LRO / ARIZONA STATE UNIVERSITY/REBECCA

   MADRID, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de científicos ha determinado que el número de impactos de asteroides en la Luna y la Tierra ha aumentado de dos a tres veces, comenzando hace unos 290 millones de años.

    Las teorías anteriores sostenían que había menos cráteres en ambos objetos que databan de antes de ese tiempo porque habían desaparecido debido a la erosión. Los nuevos hallazgos afirman que simplemente hubo menos impactos de asteroides durante ese período anterior.

   "Nuestra investigación proporciona evidencia de un cambio dramático en la tasa de impactos de asteroides tanto en la Tierra como en la Luna que se produjo alrededor del final de la era del Paleozoico", dice la autora principal Sara Mazrouei, quien recientemente obtuvo su doctorado en el Departamento de Ciencias de la Tierra en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Toronto (U de T), en Canadá. "La implicación es que desde ese momento hemos estado en un periodo de tasa relativamente alta de impactos de asteroides que es 2,6 veces mayor que hace 290 millones de años", añade.

   Anteriormente, se había asumido que la mayoría de los cráteres más antiguos de la Tierra producidos por los impactos de asteroides han sido borrados por la erosión y otros procesos geológicos; pero la nueva investigación muestra lo contrario.

   "La relativa rareza de los grandes cráteres en la Tierra con más de 290 millones de años y más de 650 millones de años no se debe a que hayamos perdido los cráteres, sino a que la tasa de impacto durante ese tiempo fue más baja de lo que es ahora --explica la coautora Rebecca Ghent, profesora asociada en el Departamento de Ciencias de la Tierra en U de T--. Esperamos que esto sea de interés para cualquier persona interesada en la historia del impacto de la Tierra y la Luna, y el papel que podría haber jugado en la historia de la vida en la Tierra".

   Durante décadas, los científicos han tratado de comprender la velocidad con que los asteroides golpean la Tierra mediante el uso de fechado radiométrico de las rocas a su alrededor para determinar sus edades. Pero como se creía que la erosión causaba la desaparición de algunos cráteres, era difícil encontrar una tasa de impacto precisa y determinar si había cambiado con el tiempo.

   Una forma de evitar este problema es examinar la Luna, que es golpeada por asteroides en las mismas proporciones en el tiempo que la Tierra. Pero no había manera de determinar las edades de los cráteres lunares hasta que el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por sus siglas en inglés) de la NASA (la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio estadounidense) comenzó a rodear la Luna hace una década y estudiar su superficie.

   "Los instrumentos de la LRO han permitido a los científicos mirar atrás en el tiempo a las fuerzas que dieron forma a la Luna", explica en un comunicado Noah Petro, científico del proyecto LRO con base en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Usando los datos de la LRO, el equipo pudo reunir una lista de las edades de todos los cráteres lunares con una antigüedad inferior a mil millones de años. Lo hicieron utilizando datos del instrumento 'Diviner' de LRO, un radiómetro que mide el calor que irradia la superficie de la Luna, para controlar la tasa de degradación de los cráteres jóvenes.

   Durante la noche lunar, las rocas irradian mucho más calor que un suelo de grano fino llamado regolito, lo que permite a los científicos distinguir rocas de partículas finas en imágenes térmicas. Gante había usado esta información anteriormente para calcular la velocidad a la que las rocas grandes que rodean los cráteres jóvenes de la Luna, expulsadas a la superficie durante el impacto de asteroides, se descomponen en el suelo como resultado de la lluvia constante de pequeños meteoritos durante decenas de millones de años. Al aplicar esta idea, el equipo pudo calcular las edades de los cráteres lunares que no tenían fecha.

LA TASA DE IMPACTO FUE MENOR HASTA HACE 290 MILLONES DE AÑOS

   En comparación con una línea de tiempo similar de los cráteres de la Tierra, encontraron que los dos cuerpos habían registrado la misma historia de bombardeo de asteroides. "Quedó claro que la razón por la que la Tierra tiene menos cráteres antiguos en sus regiones más estables es porque la tasa de impacto fue menor hasta hace unos 290 millones de años", afirma otro de los coautores, William Bottke, experto en asteroides del 'Southwest Research Institute' en Boulder, Colorado (Estados Unidos).

   Se desconoce la razón del salto en la tasa de impacto, aunque los investigadores especulan que podría estar relacionado con grandes colisiones que tuvieron lugar hace más de 300 millones de años en el cinturón principal de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter. Estos eventos pueden crear escombros que pueden alcanzar el sistema solar interior.

   Ghent y sus colegas encontraron pruebas sólidas de sus hallazgos a través de una colaboración con Thomas Gernon, científico de la Tierra con sede en la Universidad de Southampton en Inglaterra, que trabaja en una característica terrestre llamada pipas de kimberlita. Estas tuberías subterráneas son volcanes extintos que se extienden, en forma de zanahoria, a un par de kilómetros por debajo de la superficie, y se encuentran en algunas de las regiones menos erosionadas de la Tierra en los mismos lugares donde se encuentran cráteres de impacto preservados.

   Gernon demostró que las tuberías de kimberlita formadas desde hace unos 650 millones de años no habían experimentado mucha erosión, lo que indica que los grandes cráteres de impacto más jóvenes en terrenos estables también deben estar intactos. "Así es como sabemos que esos cráteres representan un registro casi completo", afirma Ghent.

   Aunque los investigadores no fueron los primeros en proponer que la tasa de ataques de asteroides a la Tierra ha fluctuado en los últimos mil millones de años, son los primeros en mostrarla estadísticamente y cuantificar la tasa. "Los hallazgos también pueden tener implicaciones para la historia de la vida en la Tierra, que está marcada por los eventos de extinción y la rápida evolución de nuevas especies", afirma Ghent.

   "Aunque las fuerzas que impulsan estos eventos son complicadas y pueden incluir otras causas geológicas, como las grandes erupciones volcánicas, combinadas con factores biológicos, los impactos de asteroides seguramente han jugado un papel en esta saga en curso. La pregunta es si el cambio previsto en los impactos de asteroides se puede vincular directamente con los eventos que ocurrieron hace mucho tiempo en la Tierra", añade.

   Los hallazgos se describen en el estudio "El flujo de impacto de la Tierra y la Luna aumentó al final del Paleozoico", publicado en 'Science'.

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