MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
Una lluvia de polvo metalíco iluminó los cielos de Marte tras el paso cercano en octubre pasado del cometa Siding Spring. La intensidad del fenómeno fue de miles de meteoros por hora.
Los instrumentos a bordo de la nave espacial MAVEN de la NASA, realizaron entonces la primera detección directa de sodio, magnesio, aluminio, cromo, níquel, cobre, zinc, hierro y otros metales en la alta atmósfera marciana, que se pueden vincular directamente al desprendimiento de material del cometa.
"Esta debe haber sido una lluvia de meteoritos alucinante", dijo Nick Schneider, del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado, informa Space.com.
Sobre la base de la fuerte señal de mediciones de magnesio y hierro medidos por el espectrógrafo de imagen ultravioleta de MAVEN, Schneider dice que la tasa de meteoros por hora en Marte debió ser de decenas de miles de "estrellas fugaces" por hora. "No estoy seguro de que nadie haya visto en la Tierra eso", dijo Schneider, "y que lo más parecido en la historia humana podría ser las Leónidas de 1833".
Los iones metálicos surgieron de restos de piedras y otras piezas desprendidas del cometa que se desintegraron en átomos individuales al golpear la atmósfera marciana a 56 kilómetros por segundo. Es lo mismo que ocurre en la Tierra, pero aquí no hay una nave espacial estado en el lugar correcto en el momento adecuado para detectar tantos iones recién salidos de un cometa.
"Esta es la primera vez que detectamos la gama completa de iones metálicos, del sodio al zinc", dijo Mehdi Benna, investigador de MAVEN en la Universidad de Maryland y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Trabaja en el equipo que dirige el Espectrómetro de gas neutro y masa de iones (NGIMS).
Benna y Schneider son los autores principales de estudios separados sobre las mediciones de sus respectivos instrumentos, de reciente publicación en línea por la revista Geophysical Research Letters.