El cambio climático acerca a las focas árticas a la extinción, según la UICN

El organismo internacional advierte que la deforestación impulsa la disminución mundial de las aves

Archivo - Foro de archivo de una foca, a 29 de mayo de 2014.
Archivo - Foro de archivo de una foca, a 29 de mayo de 2014. - Europa Press/Contacto/David Schultz - Archivo
Europa Press Ciencia
Publicado: viernes, 10 octubre 2025 14:28

   MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El cambio climático acerca a las focas árticas a la extinción y la deforestación impulsa la disminución mundial de las aves. Sin embargo, la población mundial de tortugas marinas verdes se está recuperando gracias a la conservación. Estos son los principales puntos de la actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) publica este viernes.

   En concreto, el organismo internacional dice que la foca encapuchada (Cystophora cristata) ha pasado de estar en peligro de extinción a estar vulnerable, mientras que la foca barbuda (Erignathus barbatus) y la foca arpa (Pagophilus groenlandicus) han pasado de estar en peligro de extinción a estar casi amenazadas.

   De acuerdo con la UICN, la principal amenaza a la que tienen que hacer frente estos animales es la pérdida de hielo marino provocada por el calentamiento global, que se está produciendo cuatro veces más rápido en el Ártico que en otras regiones. Las focas árticas dependen del hielo marino para reproducirse y criar a sus crías, mudar el pelaje, descansar y acceder a zonas de alimentación.

   Su adelgazamiento y desaparición también afecta a los hábitos alimentarios de estas especies y, en líneas generales, hace que la zona sea más accesible para los humanos, lo que aumenta aún más el riesgo para estos animales. En este sentido, la UICN recuerda que las focas árticas que dependen del hielo son una fuente de alimento "clave" para otros animales como los osos polares o los pueblos indígenas de la región.

   "También desempeñan un papel fundamental en la cadena trófica, consumiendo peces e invertebrados y reciclando nutrientes. Su impacto desproporcionado en el ecosistema las convierte en "especies clave", lo que significa que la salud de todo el entorno marino depende de su supervivencia", recuerdan.

    Al margen de ello, las focas árticas también tienen que lidiar con presiones adicionales como el transporte marítimo, el ruido, la explotación petrolera y minera, la caza y la captura incidental en la pesca. Desde el punto de vista del organismo internacional, proteger los hábitats clave de las actividades humanas, reducir la captura incidental, cazar de forma sostenible y minimizar el impacto del ruido son medidas "cruciales" para detener su declive.

EL 61% DE ESPECIES DE AVES ESTÁN EN DECLIVE

   La UICN ha publicado la actualización de su Lista Roja en el marco del Congreso Mundial de la Naturaleza que está celebrando en Abú Dhabi hasta el 15 de octubre. En total, este documento incluye 172.620 especies, de las cuales 48.646 están en peligro de extinción. Entre otras cosas, la revisión del texto incluye reevaluaciones de 1360 especies de aves y completa la octava evaluación integral de todas las especies de aves del mundo realizada por BirdLife International.

   De acuerdo con el organismo internacional, el 61% de las especies de aves presentan poblaciones en declive, una estimación que ha aumentado desde el 44% en 2016. De hecho, el 11,5% --1.256-- de las 11.185 especies evaluadas están amenazadas a nivel mundial. "La causa más frecuente (...) es la pérdida y degradación del hábitat, impulsada especialmente por la expansión e intensificación agrícola y la tala de árboles", ha recalcado.

    La actualización destaca a Madagascar, África Occidental y América Central como regiones del mundo donde la pérdida de bosques tropicales representa una amenaza creciente para las aves. En este marco, 14 especies de aves forestales endémicas de Madagascar han sido reclasificadas a Casi Amenazadas y tres a Vulnerables, lo que incluye al cálao de Schlegel (Philepitta schlegel ), cuyos machos tienen vibrantes carúnculas azules y verdes en la cara.

   En África Occidental, cinco especies están ahora Casi Amenazadas, entre ellas el cálao de casco negro (Ceratogymna atrata), que también es cazado y comercializado. Mientras tanto, en América Central, la pérdida de bosques ha empujado al ruiseñor norteño de cola corta (Microcerculus philomela) a tener el estatus de Casi Amenazado.

   "Las aves desempeñan un papel vital en los ecosistemas y para las personas, actuando como polinizadoras, dispersoras de semillas, controladoras de plagas, carroñeras e ingenieras de ecosistemas (...) Sin embargo, la agricultura, la tala, las especies invasoras, la caza y la captura de aves, y el cambio climático siguen representando amenazas importantes para las aves a nivel mundial", ha advertido la UICN.

HAY UN 28% MÁS DE TORTUGAS VERDES EN EL MUNDO

   Por otro lado, el organismo internacional ha indicado que la tortuga verde (Chelonia mydas) ha mejorado su estatus de En Peligro a Preocupación Menor gracias a décadas de acciones sostenidas de conservación. Su población global, presente en aguas tropicales y subtropicales de todo el mundo, ha aumentado aproximadamente un 28% desde la década de 1970 a pesar de las continuas amenazas a algunas subpoblaciones.

   Los esfuerzos de conservación se han centrado en proteger a las hembras anidadoras y sus huevos en las playas, ampliar las iniciativas comunitarias para reducir la captura insostenible de tortugas y sus huevos para consumo humano, restringir el comercio y utilizar dispositivos excluidores de tortugas, entre otras medidas, para reducir la captura accidental de tortugas en artes de pesca.

   De entre todas ellas, las iniciativas en la Isla Ascensión, Brasil, México y Hawái han sido particularmente exitosas. Allí, algunas subpoblaciones se han recuperado hasta alcanzar niveles cercanos a los de la explotación precomercial. A pesar de ello, siguen estando en niveles significativamente bajos en comparación a su abundancia previa a la colonización europea y a su uso y comercio insostenibles y generalizados en muchas partes del mundo.

   En este marco, la captura directa, comercial y no destinada a la subsistencia de tortugas y huevos, junto con la captura incidental de la pesca, siguen siendo fuentes importantes de mortalidad para esta especie. Además, el desarrollo costero y marino insostenible destruye hábitats vitales y el cambio climático puede provocar efectos negativos en ellos.

UN TOTAL DE SEIS ESPECIES EXTINTAS

   Por último, la UICN ha indicado que hay seis especies en la actualización que van a pasar a la categoría 'Extinta'. Entre ellas están la musaraña de la Isla de Navidad (Crocidura trichura), una especie de caracol cono (Conus lugubris), ambas extintas desde fines de la década de 1980. Además, también se incluye el zarapito patinegro (Numenius tenuirostris), un ave playera migratoria registrada por última vez en Marruecos en 1995; y Diospyros angulata, una especie del mismo género que los árboles de ébano, registrada por última vez a principios de la década de 1850.

   La lista de especies extintas la completan tres mamíferos australianos, el bandicut rayado del sudeste (Perameles myosuros), el bandicut rayado del sudeste (Perameles notina) y el bandicut barrado de Nullarbor (Perameles papillon), así como Delissea sinuata , una planta nativa de las islas hawaianas, que fueron evaluados por primera vez y entraron en la Lista Roja como Extintos.

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