Una investigación pone fin a la controversia sobre los dígitos de las alas de las aves

Kookaburra pájaro australiano
CHENSIYUAN/CREATIVE COMMONS
Europa Press Ciencia
Actualizado: jueves, 10 febrero 2011 22:25

MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de la Universidad de Tohoku en Sendai (Japón) concluye que los dígitos del ala de un ave se corresponden con el primero, segundo y tercer dedo pero se han desarrollado en las posiciones del segundo, tercero y cuarto. El trabajo se publica en la revista 'Science'.

Los autores explican que las criaturas de cuatro patas, desde las aves a los humanos, están sujetas a una planificación de cinco dígitos (como los cinco dedos) durante el desarrollo, aunque en ciertas especies se han perdido o trasladado dígitos individuales durante la evolución.

Los investigadores han resuelto un persistente misterio sobre los dígitos de las alas de las aves que había dividido durante largo tiempo a paleontólogos, que afirman que los dígitos de las alas de las aves incluyen a D1, D2 y D3, y a embriólogos, que señalan que los dígitos de las aves incluyen a D2, D3 y D4. Como referencia, el D1 podría equipararse al dedo pulgar humano, el dígito D2 representaría el dedo índice y así sucesivamente.

Según señalan los científicos, dirigidos por Koji Tamura, los dígitos del ala de un ave son en realidad D1, D2 y D3, pero se desarrollaron en las posiciones de D2, D3 y D4.

El descubrimiento revela un mecanismo único de desarrollo para la especificación digital en las aves que no sigue el plan estándar de cinco dígitos. Al investigar el desarrollo de los dígitos de las alas en embriones de pollo y compararlo con los modelos de ratón, los investigadores pudieron identificar de forma concluyente el dígito más posterior en la pata delantera de los pollos como D3.

Antes de que se especificaran los dígitos de los pollos, sin embargo, los investigadores observaron que el dígito D3 comenzaba su desarrollo en la posición D4. Los autores señalan que este cambio en la posición durante el desarrollo imita los lentos cambios evolutivos en las morfologías de las patas delanteras por los que pasaron algunos dinosaurios parecidos a las aves hace millones de años. Así, según los investigadores, se puede observar en los embriones durante su desarrollo una huella de tal evolución a los dígitos de las alas modernos.

Contenido patrocinado