20 de febrero de 2020
 

Microbios del fondo oceánico son nuestros parientes más lejanos

Actualizado 06/05/2015 19:24:16 CET
Fondo marino
Foto: FREETOPWALLPAPER.COM

MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Uppsala, en Suecia, ha descubierto un nuevo microbio que representa un eslabón perdido en la evolución de la vida compleja.

    El estudio, publicado esta semana en 'Nature', proporciona nueva comprensión de cómo, hace miles de millones de años, los tipos de células complejas que constituyen las plantas, los hongos, los animales y los seres humanos, evolucionaron a partir de microbios simples.

   Las células son los bloques básicos de construcción de la vida en nuestro planeta, pero mientras las células de bacterias y otros microbios son pequeñas y sencillas, toda la vida visible, incluyendo los humanos, por lo general se compone de tipos de células grandes y complejas. El origen de estos tipos de células complejas ha sido durante mucho tiempo un misterio para la comunidad científica, pero ahora estos científicos de Uppsala han descubierto un nuevo grupo de microorganismos que representa un eslabón perdido en la transición evolutiva de las células simples a las complejas.

   En la década de 1970, el aclamado biólogo Carl Woese descubrió un nuevo grupo de microorganismos, las arqueas, y demostró que representan una rama separada en el Árbol de la Vida, un hallazgo que sorprendió a la comunidad científica de la época. A pesar de que las células de las arqueas eran simples y pequeñas como las de las bacterias, los investigadores vieron que las 'Archaea' estaban más estrechamente relacionadas con los organismos con células complejas, un grupo conocido colectivamente como eucariotas.

   Esta observación tiene intrigados a los científicos durante décadas: ¿cómo pueden los tipos de células complejas de los eucariotas haber surgido de las células simples de las arqueas? Los expertos de la Universidad de Uppsala con colaboradores de las universidades de Bergen (Noruega) y Viena (Austria) informan esta semana del descubrimiento de un nuevo grupo de arqueas, la 'Lokiarchaeota' ('Loki') y lo identifican como el eslabón perdido en el origen de los eucariotas.

   "El enigma del origen de la célula eucariota es muy complicado, ya que muchas de las piezas siguen desaparecidas. Esperábamos que Loki revelara algunas piezas más del rompecabezas, pero cuando obtuvimos los primeros resultados, no podíamos creer lo que veíamos. Los datos eran simplemente espectaculares", apunta Thijs Ettema, del Departamento de Biología Celular y Molecular de la Universidad de Uppsala y líder del equipo científico que llevó a cabo el estudio.

   "Mediante el estudio de su genoma, encontramos que Loki representa una forma intermedia entre las células simples de los microbios y los tipos de células complejas de los eucariotas", afirma Thijs Ettema. Cuando ubicaron Liki en el Árbol de la Vida, confirmaron esta idea. "Loki formó un grupo bien sustentado con los eucariotas en nuestros análisis", señala Lionel Chico, uno de los científicos de alto nivel involucrados en el estudio de la Universidad de Uppsala.

   "Además, hemos encontrado que Loki comparte muchos genes únicos con los eucariotas, lo que sugiere que la complejidad celular surgió en una etapa temprana en la evolución de los eucariotas", dice Anja Spang, investigadora del Departamento de Biología Celular y Molecular de la Universidad de Uppsala, y una de las autoras principales del estudio.

   El nombre 'Lokiarchaeota' se deriva del entorno hostil cerca de donde se encontró, el Castillo de Loki, un sistema de ventilación hidrotermal ubicado en la dorsal mesoatlántica entre Groenlandia y Noruega, a una profundidad de 2.352 metros.

   "Las fuentes hidrotermales son sistemas volcánicos situados en el fondo del océano. El sitio de Loki está fuertemente influenciado por la actividad volcánica, pero en realidad tiene una temperatura bastante baja", afirma Steffen Jorgensen, de la Universidad de Bergen en Noruega, que participó en la toma de las muestras en las que Loki fue encontrado.

   "Los ambientes extremos generalmente contienen una gran cantidad de microorganismos desconocidos, a los que nos referimos como materia oscura microbiana", explica Jimmy Saw, investigador del Departamento de Biología Celular y Molecular de la Universidad de Uppsala, y coautor principal del artículo.

   Al explorar la materia oscura microbiana con técnicas nuevas de genómica, Thijs Ettema y su equipo esperan encontrar más pistas sobre cómo las células complejas han evolucionado. "En cierto modo, estamos empezando. Todavía hay mucho por ahí por descubrir y estoy convencido de que nos veremos obligados a revisar los libros de texto de biología con más frecuencia en el futuro cercano", concluye Ettema.