FILADELFIA, 11 Dic. (PRNewswire) -
Los resultados de un ensayo de fase II demuestran que el
tratamiento con fosfato de fludarabina seguido de alemtuzumab es
activo como terapia de primera línea para enfermos previamente no
tratados con leucemia linfocítica crónica de células B (B-CLL). Los
resultados se han presentado esta semana en la reunión anual de la
Sociedad Americana de Hematología (ASH). Investigadores del Cancer
and Leukemia Group B (CALGB) indicaron que en el mencionado estudio
se obtuvo un índice de respuesta general del 65% entre pacientes
previamente no tratados con B-CLL activa que recibieron una terapia
secuencial consistente en fosfato de fludarabina seguido de
alemtuzumab.
De los 39 pacientes que recibieron la terapia secuencial, 14
(36%) mostraron una respuesta completa y 22 (56%) alcanzaron una
respuesta parcial, según los criterios NCI-WG de 1996. De los doce
pacientes que presentaban una enfermedad en fase estable al inicio
del ensayo, tras el tratamiento con fosfato de fludarabina dos
mejoraron hasta una respuesta completa y siete lograron una respuesta
parcial.
"La fludarabina ha sido considerada durante mucho tiempo como el
principal tratamiento de segunda línea para la leucemia linfocítica
crónica de las células B (B-CLL), pero recientemente ha demostrado
excelentes resultados en ensayos clínicos como terapia de primera
línea", ha explicado el doctor Kanti Rai, del Long Island Jewish
Medical Center, profesor de la Escuela de Medicina Albert Einstein y
director del estudio del CALGB. "Al continuar el tratamiento a base
de fludarabina con alemtuzumab, hemos demostrado que podemos mejorar
los índices de respuesta entre los enfermos con B-CLL. Todavía
estamos esperando los resultados a largo plazo para determinar los
índices de supervivencia, pero las primeras indicaciones son
esperanzadoras".
Detalles del ensayo
Un total de 56 pacientes que cumplían los criterios NCI-WG 1996
para el diagnóstico de leucemia linfocítica crónica de las células B
activa recibieron tratamiento con fosfato de fludarabina en dosis de
25 mg/m2 al día durante cinco días consecutivos, una vez al mes,
durante cuatro meses. Los pacientes observados posteriormente durante
dos meses y evaluados al término de este plazo para determinar la
respuesta inicial al tratamiento. Los pacientes que cumplían los
criterios NCI-WG 1996 para el reconocimiento de una enfermedad
estable o una mejoría recibieron 30 miligramos de alemtuzumab tres
veces a la semana durante seis semanas. Estos enfermos también
recibieron los agentes profilácticos trimetoprima-sulfametoxazol DS y
aciclovir durante seis meses después del tratamiento con alemtuzumab
para prevenir infecciones. Una vez completada la fase del tratamiento
con fosfato de fludarabina, tres pacientes (5%) lograron una
respuesta completa, 28 enfermos (50%) obtuvieron una respuesta
parcial, y 18 pacientes (32%) tenían una enfermedad estable.
Treinta y nueve enfermos participaron y completaron la fase de
tratamiento con alemtuzumab, de los cuales 14 (36%) mostraron una
respuesta completa, 22 (56%) una respuesta parcial y 36 (92%) una
respuesta general. Veinte enfermos no continuaron con la fase de
tratamiento de alemtuzumab debido a que su enfermedad experimentó una
progresión (n=10), fallecieron (n=1), abandonaron el tratamiento por
su toxicidad (n=3), consensuaron el abandono del ensayo con sus
médicos (n=3) o no contaban con datos de seguimiento completos (n=3).
De los 56 participantes iniciales en el estudio, un 25% alcanzó una
respuesta completa y un 40% llegó a una respuesta parcial, mientras
que el índice de respuesta general fue del 65%.
En la fase de tratamiento con fosfato de fludarabina, once
pacientes experimentaron infecciones importantes (de grado 3 o 4) que
requirieron el uso de antibióticos y/o hospitalización. De ellos, un
enfermo murió por septicemia. En la fase de tratamiento con
alemtuzumab, casi todos los pacientes experimentaron reacciones
relacionadas con la infusión del fármaco, siendo éstas
mayoritariamente leves (grado 1 o 2) y controlables con las medidas
apropiadas. Doce pacientes presentaron infecciones importantes (grado
3 o 4) que necesitaron del uso de antibióticos y/o hospitalización.
Alemtuzumab
Alemtuzumab es el primer anticuerpo monoclonal humanizado
autorizado para el tratamiento de la B-CLL y el primer fármaco con
eficacia probada en enfermos de leucemia linfocítica crónica de las
células B que no han tenido éxito con agentes alquilantes y con el
fosfato de fludarabina. Ninguna otra terapia ha obtenido una eficacia
comparable en este tipo de enfermos. Alemtuzumab posee un mecanismo
de acción completamente diferente de las terapias convencionales, ya
que actúa de forma selectiva sobre el antígeno CD52 de los linfocitos
malignos, desencadenando un proceso que conduce a la lisis, la muerte
de las células malignas. Este proceso facilita la eliminación de los
linfocitos malignos de la sangre, la médula ósea y otros órganos
afectados, lo que, a su vez, produce un aumento de la esperanza de
vida del enfermo.
Alemtuzumab es una terapia aprobada para enfermos que padecen
leucemia linfocítica crónica de las células B en los que el
tratamiento con fosfato de fludarabina, la terapia habitual de
segunda línea para esa enfermedad, no han tenido el éxito esperado.
También está indicada para pacientes con B-CLL resistente a
tratamiento (refractaria) o recurrente. Actualmente está siendo
investigada en otros usos, incluyendo la administración subcutánea
como tratamiento de primera línea y como terapia de combinación con
Fludara y con otros anticuerpos monoclonales.
Fosfato de fludarabina
El fosfato de fludarabina (Fludara) es un tratamiento de segunda
línea para enfermos de leucemia linfocítica crónica de las células B
(B-CLL) que no han tenido éxito con los tratamientos previos en base
a agentes alquilantes. El fosfato de fludarabina está siendo
investigado actualmente como terapia de primera línea para la B-CLL y
ha generado hasta el momento resultados bastante prometedores.
También está siendo investigado como posible tratamiento para
diversos tipos de cáncer y en 2001 recibió autorización de Health
Canada para el tratamiento del linfoma no Hodgkin de bajo grado.
El fosfato de fludarabina es un agente citotóxico que mata los
glóbulos blancos malignos y no malignos. Frente a otras
quimioterapias citotóxicas, que crean un entorno tóxico dentro de la
sangre para destruir a las células malignas, el fosfato de
fludarabina, un análogo del nucleótido de la purina, reduce el ciclo
de vida de las células afectadas por la leucemia e interfiere en la
creación de nuevas secuencias de ADN, impidiendo que las células
afectadas por la leucemia se multipliquen.
(Continúa...)
|
11-Dic-2002 18:22:17
()
12/11/18-22/02
"