Publicado 11/09/2026 09:28
- Comunicado -

La autoexigencia, el estrés y la desconexión personal; el desafío silencioso de miles de mujeres

La autoexigencia, el estrés y la desconexión personal; el desafío silencioso de miles de mujeres
La autoexigencia, el estrés y la desconexión personal; el desafío silencioso de miles de mujeres - Tania Mujer Raíz
(Información remitida por la empresa firmante)

Madrid, 11 de septiembre de 2026.- Hay cansancios que no desaparecen después de dormir ocho horas. Fatigas que no nacen del exceso de trabajo, sino de años sosteniendo responsabilidades, expectativas y exigencias. Miles de mujeres, especialmente madres y profesionales, viven inmersas en una carrera silenciosa por llegar a todo: cumplir en el ámbito laboral, atender las necesidades familiares y cuidar de quienes las rodean, mientras intentan responder a unos estándares de perfección cada vez más difíciles de alcanzar. El resultado suele manifestarse en forma de estrés, culpa, desconexión emocional y una sensación constante de no estar haciendo nunca lo suficiente. Frente a esta realidad surge Mujer Raíz, el proyecto impulsado por Tania Uclés tras una profunda transformación personal que la llevó a abandonar una consolidada trayectoria empresarial para acompañar a mujeres que desean recuperar su energía, autenticidad y bienestar integral.

A través de un método basado en la reconexión personal, la escucha del cuerpo, la gestión emocional y la conciencia femenina, la iniciativa propone una reflexión sobre cómo construir una vida más coherente y alineada con las necesidades reales de cada mujer.

Cuando sostenerlo todo también tiene un coste

Durante años, Tania Uclés desarrolló una carrera profesional exigente en el sector bancario, ocupó puestos de responsabilidad y puso en marcha distintos proyectos empresariales. Paralelamente, formó una familia y asumió numerosas responsabilidades.

Desde fuera, todo parecía funcionar, pero llegó un momento en el que comprendió que dedicaba mucha energía a cuidar y sostener a los demás y muy poca a escucharse a sí misma.

“Podía estar cumpliendo con todas mis responsabilidades y, aun así, sentirme desconectada de mí misma. Ahí comprendí que la verdadera fortaleza no consiste en aguantarlo todo, sino en aprender a incluirse a una misma dentro de las prioridades”, señala.

Esa experiencia se encuentra en el origen de su trabajo con mujeres que viven una carga mental que muchas veces permanece invisible.

La carga mental y la culpa por cuidarse

La carga mental, explica Tania, se manifiesta en una mente que nunca descansa: acostarse pensando en todo lo que queda por hacer y comenzar el día organizando mentalmente las tareas.

A lo largo de sus años de acompañamiento ha encontrado a mujeres que, pese a contar aparentemente con una vida estable, experimentan cansancio, irritabilidad, falta de ilusión o la sensación permanente de no llegar a todo.

A esto se suma la culpa por reservar tiempo para una misma. Tania reconoce haberla experimentado durante sus primeros retiros, cuando sentía que estaba siendo egoísta por alejarse unos días de su marido y sus hijos. Con el tiempo descubrió que regresaba con más energía, alegría y paciencia.

“Hoy entiendo que el autocuidado no es egoísmo; es responsabilidad. Una mujer conectada consigo misma puede ofrecer mucho más a quienes ama que una mujer agotada que intenta sostenerlo todo desde el sacrificio permanente”, afirma.

Recuperar la alegría y respetar los propios ritmos

El agotamiento emocional no siempre aparece como tristeza. En muchas ocasiones se manifiesta como una pérdida progresiva de la capacidad de disfrutar, ilusionarse o sentirse conectada con la vida.

“Muchas mujeres llegan diciendo que ya no disfrutan, que han perdido la ilusión o que sienten que algo dentro de ellas se ha apagado”, señala Tania. Para ella, recuperar la alegría significa volver a sentir que la propia vida también tiene espacio para una misma.

Otro de los pilares de su propuesta es comprender la naturaleza cíclica femenina. Durante años, Tania vivió la menstruación como algo incómodo y asegura que nadie le enseñó a comprender cómo las distintas fases del ciclo podían influir en su energía, emociones o concentración.

Hoy, con 47 años y atravesando la perimenopausia, asegura tener una relación diferente con su cuerpo. “He aprendido que las mujeres somos cíclicas y que cada fase tiene unas necesidades físicas, emocionales y energéticas distintas”, afirma.

Desde su perspectiva, aprender a escuchar esos ritmos permite reducir la presión por funcionar de la misma manera todos los días y desarrollar una relación más comprensiva con el propio cuerpo.

Alimentación y bienestar femenino

La alimentación ocupa también un espacio relevante dentro de esta visión integral. Parte de este aprendizaje procede de la propia experiencia de Tania, que sufrió un SIBO, un sobrecrecimiento bacteriano intestinal que relaciona con periodos prolongados de estrés.

Aquella experiencia le permitió tomar conciencia de la relación entre el sistema digestivo, las emociones y el estilo de vida. Por ello, considera la alimentación una herramienta importante de autocuidado, especialmente durante etapas como la perimenopausia y la menopausia.

Tania destaca la importancia de una alimentación adecuada, con proteínas de calidad, fibra, omega-3, fitoestrógenos naturales y alimentos que favorezcan una microbiota saludable. Su propuesta parte así de una visión que integra cuerpo, emociones, alimentación, descanso y hábitos de vida.

El nacimiento de Mujer Raíz

Mujer Raíz nace del proceso de transformación personal de Tania Uclés, tras años en el sector bancario y empresarial. “Comprendí que una mujer puede cumplir con todas sus responsabilidades y, aun así, sentir que ha perdido la conexión consigo misma”, explica.

De esta experiencia surge el proyecto, orientado a acompañar a mujeres en la reconexión con su esencia y sus propias necesidades. Los retiros y experiencias inmersivas son una de sus principales herramientas: espacios para alejarse de las obligaciones y volver a escucharse. “Muchas mujeres llegan pensando que necesitan descansar y descubren que lo que realmente necesitan es escucharse”, señala.

El objetivo es que regresen a su vida cotidiana con mayor claridad, energía y conexión consigo mismas.

Una nueva mirada sobre el bienestar femenino

Las conversaciones sobre bienestar femenino ya no giran únicamente alrededor de la productividad, la conciliación o el descanso. Cada vez cobran más relevancia cuestiones como la carga mental, la gestión emocional, la conexión con el cuerpo, la alimentación consciente y el respeto por los propios ritmos.

Comprender que una mujer no está diseñada para rendir de manera constante, sino que atraviesa necesidades cambiantes a lo largo de las distintas etapas de su vida, supone una nueva mirada sobre su bienestar y calidad de vida.

La propuesta de Tania Uclés con Mujer Raíz se sitúa precisamente en esa perspectiva integradora, que busca recuperar aquello que muchas mujeres han ido relegando durante años: su propia voz, su energía, su alegría y sus necesidades.

En una sociedad que continúa premiando la exigencia permanente, detenerse para escuchar al cuerpo, cuestionar viejos mandatos y construir una relación más amable con una misma puede convertirse en uno de los actos más transformadores.

Para Tania, ese proceso puede resumirse en una idea: volver a casa, entendiendo esa casa como el lugar interior en el que cada mujer puede volver a encontrarse consigo misma.

Más información en:

laenergiakundalini.es

www.instagram.com/taniamujerraiz

retiro.laenergiakundalini.es/ibiza

Contacto
Emisor: Proyecto Mujer Raíz
Contacto: Tania Uclés
Número de contacto: +34 699 47 27 89

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