Actualizado 13/06/2011 19:16
- Comunicado -

El protector solar, el mejor aliado para la piel

La Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp) recuerda que la exposición al sol sin protección puede ocasionar graves problemas de salud en la piel

Cada año se diagnostican en España más de 50.000 casos de cáncer de piel, de los que aproximadamente más de 3.000 corresponden al melanoma, la forma más agresiva

En 2010 se vendieron en farmacias más de 7 millones de unidades de protectores solares

Madrid, 13

Cada año se diagnostican en España más de 50.000 casos de cáncer de piel, según el último Congreso Mundial de Cáncer de Piel. De ellos, más de 3.000 corresponden al melanoma, la forma más grave y agresiva de este tipo de tumores, según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Además, según estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2015 se diagnosticarán en España más de 4.000 casos de melanoma cada año.

La exposición al sol prolongada y sin protección es el principal factor de riesgo para padecer este tipo de cáncer, pero además, puede producir otro tipo de problemas menos graves como quemaduras, envejecimiento de la piel, irritaciones e incluso alergias. "Una exposición prolongada y sin la debida protección puede generarnos más problemas de salud que beneficios", señala Rafael García Gutiérrez, director de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp).

Cada año se producen en las oficinas de farmacia cerca de diez millones de consultas relacionadas con la piel, pero la mayoría tienen lugar cuando ya ha aparecido algún problema cutáneo. Por esta razón, anefp recomienda recurrir al consejo profesional del farmacéutico antes de exponerse al sol, ya que así podremos elegir el producto que más se adecúa a nuestro tipo de piel, no sólo en cuanto al factor de protección, sino también a su formulación, ya que actualmente se pueden encontrar presentaciones en crema, leche, spray y emulsiones oil-free para personas con piel grasa o problemas de acné.

Buena prueba de la concienciación que sobre la protección de la piel está adquiriendo la sociedad es el dato de la consultora IMS Health, que cifra en 7 millones las unidades de protectores solares vendidas en 2010 en las farmacias españolas. De ellas, 5,7 millones de unidades correspondieron a protectores para adultos y algo más de un millón, a protectores para niños. Las formulaciones preferidas por los ciudadanos españoles fueron principalmente cremas, geles y leches de protección solar para los adultos, mientras que para los niños las más demandadas fueron productos en spray y leches solares. Por meses, las ventas de protectores solares en oficinas de farmacia se concentran, según los datos de IMS, en los meses de mayo, junio y julio.

Cómo protegernos

Sobre la piel actúan dos tipos principales de radiaciones solares: los rayos infrarrojos, que producen calor, y los ultravioleta, responsables de las alteraciones visibles de la piel. Para defenderse de estos últimos, nuestro organismo produce de forma natural un pigmento protector llamado melanina, que se encuentra en mayor cantidad en pieles oscuras. Si bien es cierto que las pieles claras son más sensibles, todas deben recurrir a protectores artificiales para evitar los efectos dañinos de los rayos.

Para elegir el protector solar más apropiado, debemos conocer primero cuál es nuestro tipo de piel. Para ello disponemos de la escala de fototipos que cataloga el tipo de piel en función de sus características y de su facilidad para sufrir quemaduras. Los fototipos van desde el I, en el que quedan incluidas las personas de piel muy blanca y que se queman con mucha facilidad, hasta el VI, que hace referencia a las personas de color, que no se queman. Una vez identificado el perfil de nuestra piel, debemos elegir el fotoprotector más adecuado para ella, con el fin de aumentar la capacidad de defensa frente al sol.

Además de emplear un producto con el factor de protección solar adecuado, la Asociación para el Autocuidado de la Salud recomienda tener en cuenta otros aspectos del producto. "Un buen fotoprotector tiene que ser resistente al sudor y al agua y no debe causar irritación", explica Rafael García Gutiérrez.

Niños y ancianos

Un grupo especialmente sensible a los efectos nocivos del sol son los niños, sobre todo los recién nacidos y los bebés. Por este motivo, no es recomendable exponerlos al sol hasta los seis meses de vida. A partir de esa edad sí se puede hacer, pero extremando las precauciones. "Se debe utilizar un fotoprotector siempre, aplicándolo periódicamente y de forma generosa, incluso aunque el niño se encuentre bajo una sombrilla", añade García Gutiérrez.

Al igual que los niños, las personas mayores constituyen otro grupo de población muy sensible a los efectos del sol. Con el paso de los años se reduce progresivamente la producción de melanina, por lo que la piel va perdiendo su capacidad para protegerse de forma natural ante las radiaciones. Por este motivo, las personas mayores que vayan a estar expuestas al sol deben protegerse con un fotoprotector de factor elevado.

Pero, además de nuestra piel, hay otras partes del cuerpo que también pueden resentirse de la exposición al sol. Los rayos afectan a los ojos, y por eso es recomendable llevar siempre unas gafas adecuadas a la actividad que vayamos a realizar -deporte, conducción, jornada de playa- y que tengan un alto grado de protección contra los rayos ultravioleta. "Las gafas de sol deben adquirirse siempre en ópticas o farmacias especializadas, donde nos ofrecerán el modelo más adecuado a nuestra actividad", sostiene el director de la Asociación para el Autocuidado de la Salud.

En este sentido, hay que extremar las precauciones nuevamente con los niños, dado que el cristalino de sus ojos es transparente hasta los 10 o 12 años y absorben toda la radiación. Por este motivo, es importante que también estén protegidos con unas gafas adecuadas a su edad.

Además, el director de anefp recuerda algunos consejos básicos que debemos tener en cuenta para disfrutar del sol sin complicaciones:

- No tomar el sol entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde

- No llevar ropa que deje zonas amplias de la piel al descubierto

- No utilizar perfumes y lociones con alcohol, pues favorecen la irritación de la piel

- Aplicar el protector solar media hora antes de exponerse al sol, renovarlo cada dos horas o después de cada baño y cubrir toda la superficie corporal expuesta

- Utilizar protectores labiales para evitar quemaduras, deshidratación y sequedad

- Hidratar la piel después de tomar el sol y beber líquidos para reponer las pérdidas de agua y sales minerales

- Utilizar gafas de sol, incluso en niños, con suficientes garantías de calidad y seguridad

Por último, hay que tener en cuenta que el sol siempre está presente y sus radiaciones nos pueden afectar en todo momento. Por eso los paseos en bicicleta, por la playa, o las actividades deportivas al aire libre también pueden poner en riesgo nuestra piel si no la protegemos adecuadamente. Una buena previsión y una actitud responsable nos ahorrará complicaciones y nos permitirá disfrutar del buen tiempo con muchas garantías.

La Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), trabaja para mejorar la salud y la calidad de vida de los ciudadanos y para promover el autocuidado responsable de la salud como instrumento idóneo para hacer frente a los problemas de salud leves y transitorios. Esta asociación, creada en 1978, agrupa a las compañías farmacéuticas que fabrican y comercializan medicamentos sin receta, así como un gran número de empresas del sector de la fitoterapia, la homeopatía, la cosmética y los complementos de la dieta.

Emisor: Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp)

Contacto: Nuria Sastre (Comunicación anefp), e-mail prensa@anefp.org, tel. 91 435 35 69, extensión 6. Rubén Marcos (Europa Press Comunicación), e-mail rubenmarcos@europapress.es, tel. 91 359 26 00.

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