Actualizado 26/07/2017 10:30
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Qué son las barras de sonido y qué tener en cuenta al comprar una

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Madrid, 26 de julio de 2017.- El mercado de la tecnología doméstica ha experimentado una increíble evolución en los últimos años. Desde electrodomésticos programables hasta las denominadas televisiones inteligentes (Smart TV), pareciera que el avance está orientado a mejorar la calidad y funcionamiento de los aparatos, por un lado; por otro, a hacernos la vida algo más fácil. No obstante, la preocupación por el diseño, especialmente por minimizar las dimensiones de estos dispositivos, en ocasiones repercute negativamente sobre alguna de sus características.

Es el caso del sonido de las televisiones, cuyos altavoces presentan claras limitaciones derivadas de su pequeño tamaño. Ante este problema, la solución para muchos usuarios pasa por adquirir equipo externo de proyección de sonido. Hablamos de las llamadas barras de sonido, un conjunto de altavoces que reproduce frecuencias diferenciadas (agudas, medias y graves). Se trata de una alternativa de calidad, gracias a la cual disfrutar de una mejor experiencia a la hora de ver una película o escuchar música en casa.

En este sentido, la dificultad para el interesado pasa por la amplia oferta de barras de sonido disponible en el mercado. ¿Por cuál decantarme? ¿Cuál se adaptará mejor a mi televisor? Son estas algunas de las preguntas más recurrentes. La respuesta: conocer las principales características de estos dispositivos.

En primer lugar, si bien el número de altavoces incluidos en la barra no es un valor definitivo, sí que afectara a la diferenciación de las distintas frecuencias. Así, es recomendable que el aparato cuente, al menos, con un tweeter que reproduzca los agudos, un subwoofer con su propia caja de resonancia para los graves, y un altavoz para las frecuencias medias. Con todo, hay que tener en cuenta que la estructura de nuestro propio salón también afectará a la percepción sonora, ya que contra sus paredes rebotarán las ondas.

Por otro lado, nos referiremos a la potencia como un valor secundario, siempre supeditado a la calidad de los distintos altavoces. Y es que, si la barra la destinamos a la reproducción doméstica, no nos interesa una potencia máxima excesiva. De esta manera, tan solo nos preocuparemos por que la potencia media se sitúe entorno a los 150 W.

Algo similar a lo anterior sucede con el precio. No es necesario gastar una fortuna para acceder a una barra de sonido que cubra nuestras necesidades. Así, entre los distintos fabricantes destacan las barras de sonido de LG, a la venta desde precios muy asequibles. Y aunque la variedad de la marca es muy amplia, todos sus modelos disponen de subwoofer, potencia más que suficiente y conexión inalámbrica (Wifi y Bluetooth).

En relación a esto último, se antoja imprescindible comprobar las opciones de conectividad del aparato. Sin duda, la conexión a través de HDMI se da por sentada y es la que mayor calidad nos otorgará. Sin embargo, es interesante contar con alternativas: las ya mencionadas inalámbricas, puerto USB, entrada óptica o línea aux. Por último, mencionaremos el diseño de las barras como un criterio fundamentalmente subjetivo, que no debe eclipsar a los antes tratados. Falta decir, únicamente, que es aconsejable que los altavoces estén a la altura de los oídos y que, a menudo, un mayor tamaño permite diferenciar mejor los canales.

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Autor: Pedro Fernández

Empresa: OlimpoMarketing

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