Innova.- Aidima logra reducir el riesgo de incendio en las espumas utilizadas para mobiliario tapizado y colchones

El 48,7% de los hogares de la Comunitat compra mobiliario tapizado con un gasto medio de 1.013 euros

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: jueves, 28 agosto 2008 18:42

VALENCIA, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los fabricantes de mueble tapizado dispondrán de espumas más seguras frente al fuego, que respetan el confort de los materiales y presentan bajos índices de toxicidad en caso de incendio, según los resultados del proyecto 'Investigación de la influencia de los retardantes al fuego en el comportamiento de las espumas flexibles de poliuretano (EFP) utilizadas en tapicería', desarrollado por el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines (Aidima), durante los últimos dos años.

Los resultados de la investigación, subvencionada por el IMPIVA y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y centrada en la influencia de los distintos retardantes comerciales durante el proceso de fabricación de las espumas y, sobre todo, sus características mecánicas y finales contra el fuego, "se integrarán en los procesos industriales de fabricación de las materias primas sin incrementar los costes, y conforme a la normativa internacional", resaltaron desde Aidima.

Las espumas convencionales, de alta resistencia, y viscoelásticas (EFP) son en la actualidad las espumas más demandadas en la fabricación de mobiliario tapizado y otros elementos presentes en las viviendas, y se les exige, por tanto, unas características concretas que afectan al confort, seguridad, y a los aspectos medioambientales tanto durante su fabricación como tras su deshecho.

Por ello, el proyecto buscó mejorar la aplicación de retardantes de llama en espumas de muebles tapizados, y colchones, entre otros productos, y logró "resultados satisfactorios", tras cerca de un millar de pruebas de ensayo, en el comportamiento de los aditivos ignifugantes en cuanto a densidad, dureza por identación, deformación remanente por compresión, resistencia a la tracción y alargamiento a la rotura, resiliencia, resistencia a la penetración antes y después de fatiga dinámica, inflamabilidad de mobiliario tapizado en España y en Reino Unido y velocidad de propagación de llama.

La investigación analizó el comportamiento de varios aditivos ignifugantes de distintas clases y marcas, para lo cual se fabricó la espuma con y sin estos aditivos y se ensayaron las propiedades mecánicas más importantes y el comportamiento frente al fuego de todas las espumas fabricadas. De esta manera, se establecieron pautas de comportamiento para los distintos tipos de aditivos ignifugantes.

Entre las desventajas de estos materiales figura su alta inflamabilidad: sus células abiertas implican una gran superficie con una elevada permeabilidad de oxígeno. El desarrollo de investigaciones encaminadas a mejorar todos estos inconvenientes ha dado lugar a materiales más seguros y confortables, una exigencia socialmente obvia, pero compleja para los procesos industriales y su regulación normativa.

CONSUMO DE MOBILIARIO TAPIZADO

El consumo de mobiliario tapizado en España supone el 36,5 por ciento del total de hogares compradores con un gasto medio que alcanzó los 1.030 euros, aunque "esto no excluye obviamente otras compras de otro tipo de mueble por parte del mismo hogar", apuntaron desde Aidima.

En la Comunitat Valenciana se supera la cifra en cuanto a hogares compradores con un 48,7 por ciento, pero disminuye el gasto medio hasta los 1.013 euros. Fundamentalmente se debe a la mayor rotación de estos productos, sofás, sillas, sillones, taburetes, explicaron.

Aidima tiene previsto iniciar otra serie de proyectos de I+D sobre estos temas basados en las últimas tecnologías que incorporan nanopartículas a los materiales (nanotecnología aplicada) y que supondrán un salto dimensional en las materias primas a medio plazo.

Contenido patrocinado