Actualizado 03/04/2007 17:47 CET

Innova.- El IBV lleva a cabo dos proyectos de calzado infantil para favorecer el "adecuado" desarrollo de los niños

VALENCIA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) está llevando a cabo dos proyectos relacionados con el calzado infantil, con el objetivo de favorecer el "adecuado" desarrollo físico y motor de los niños, según informaron hoy fuentes de este centro a través de un comunicado.

Al respecto, explicaron que esta iniciativa del IBV, que lleva 30 años trabajando con empresas del sector del calzado, está destinada "a generar y transferir a los fabricantes del sector criterios de diseño de calzado infantil, enfocados a la prevención y mejora de la salud de los niños, así como a satisfacer sus necesidades funcionales y biomecánicas". En este sentido, señalaron que "se analizará el confort y la funcionalidad de una muestra representativa del calzado infantil existente en el mercado".

Sobre este aspecto, indicaron que los resultados que se obtengan "serán de gran utilidad para identificar en qué posición está el calzado infantil de la Comunitat Valenciana", y añadieron que, de este modo, "se propondan estrategias que mejoren el posicionamiento de los productos valencianos en el mercado internacional".

Los investigadores del IBV desarrollarán los criterios de diseño funcional y biomecánico de calzado infantil "específicos para cada estadio de desarrollo de la marcha de los niños", pues, tal y como aseveraron, "no cumple la misma función el calzado para niños pequeños que todavía no han empezado a andar, que cuando los niños ya empiezan a andar y debe permitirles que sientan el terreno" para favorecer un buen desarrollo del sistema nervioso y mejorar el equilibrio".

Respecto a las empresas que participan en este proyecto, financiado por el Instituto de la Pequeña y Mediana Industria Valenciana (Impiva), a través del Plan de Consolidación y Competitividad de la Pyme, son Calzados Andanines y Gandía y Torró, en Villena; la ilicitana Caldepiel; Euro Calzados en Aspe; e Industrias del Curtido, que se encuentra en el municipio de Silla.

En cuanto a las propiedades que debe poseer el calzado infantil, explicaron que debe proteger "frente a la agresividad de los ambientes en los que el niño se desenvuelve, permitiendo su desarrollo físico y motor", y agregaron que, además, "debe proporcionar confort térmico y mecánico", y asegurar que éste "cumpla su función sin producir lesiones o daños".

En esta línea, destacaron que estas propiedades dependen de una serie de criterios como la adaptación a la forma y a los movimientos del pie; la amortiguación de los impactos del pie con el suelo al caminar para evitar lesiones; el confort térmico para evitar sudor excesivo y temperaturas extremas; el agarre al suelo para evitar resbalones y caídas; y que el interior del calzado esté bien acabado para no sufrir rozaduras, entre otras.

Por otra parte, el IBV y la Clínica Podoactiva de Huesca, con el apoyo del Instituto Tecnológico Aragonés, están llevando a cabo un proyecto "pionero" en España para el desarrollo de calzado infantil, cuyo objetivo es "que mejore la estabilidad y evite las caídas a aquellos pequeños que tienen el pie valgo", lo que calificaron como "una anomalía que afecta a casi la mitad de la población infantil".

Sobre esta iniciativa, señalaron que incluye un estudio con 30 niños de entre tres y nueve años en los que la mitad tienen los pies vagos, para establecer la comparación entre ambos casos. De este modo, indicaron que para evaluar la fuerza que realizan los niños al pisar y al correr, se han llevado a cabo distintas pruebas, y puntualizaron que el IBV, una vez analizados los resultados, realizará el diseño conceptual de un prototipo que será probado para ver su comportamiento en otra muestra de niños.