VALENCIA 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) ha celebrado este lunes el lanzamiento oficial del Proyecto Europeo 'STATegra', financiado con seis millones de euros en la convocatoria 2012 del VII Programa Marco Europeo de Proyectos de Investigación en el área de salud.
Con este proyecto, el CIPF refuerza su posición de vanguardia de la investigación en Genómica Computacional europea con una nueva iniciativa que generará las herramientas analíticas para el desarrollo de la medicina personalizada y los estudios genómicos del futuro, según ha informado el citado centro en un comunicado.
Con esta primera reunión que ha congregado a once equipos científicos procedentes de ocho países, el proyecto coordinado por el CIPF y liderado por la doctora Ana Conesa, investigadora jefa del Laboratorio de Genómica de la Expresión Génica del IBIT --Genómica Computacional--, se ha puesto en marcha oficialmente.
El encuentro se prolongará hasta mañana, con el propósito de establecer las bases y las primeras pautas de trabajo en reuniones de coordinación y planificación.
El propósito del proyecto 'STATegra' es ofrecer un análisis integral de diversos datos ómicos, que sea capaz de generar un uso más eficiente de las tecnologías genómicas, y de ponerlas a disposición de la comunidad científica a través de paquetes de software asequible a los investigadores biomédicos.
Así, la iniciativa proporcionará una respuesta eficiente al reto del análisis de la ingente cantidad de datos producida por las tecnologías de alto rendimiento en la investigación genómica actual; y ofrecerá una visión integradora de estos datos que facilite la interpretación de los resultados.
El desarrollo de las tecnologías genómicas de altas prestaciones como la secuenciación masiva, la proteómica o la metabolómica permiten hoy en día medir prácticamente todos los componentes moleculares de la célula. Esto genera enormes cantidades de datos que esconden las claves de la organización de los tejidos y por tanto de los procesos que desembocan en enfermedades.
Sin embargo, como ha apuntado Conesa, "todos estos datos no son útiles sin herramientas de análisis capaces de transformar los datos en información, y la información en conocimiento".
En este contexto, el gran reto del proyecto 'STATegra' es desarrollar el marco analítico para lograr este objetivo. "La gran ambición del proyecto es que por primera vez reuniremos datos de hasta siete tecnologías diferentes para integrarlos en un modelo global de comportamiento celular", ha agregado.
Así, la prioridad de esta investigación es transformar los datos genómicos en información útil enfocada a la práctica clínica, para poder identificar elementos críticos en el desarrollo de enfermedades que a su vez permitan predecir aspectos de la biología celular humana, tales como las respuestas a tratamientos médicos o efectos secundarios de un fármaco.
EL VALOR DE LA INTEGRACIÓN
El proyecto STATegra aspira a proporcionar soluciones a todas las facetas de la investigación genómica. Para ello, integrará por primera vez los datos del genoma en su globalidad, y proporcionará una visión global del comportamiento celular y su regulación, gracias a la integración de los datos de hasta siete niveles de organización del genoma. Esta visión integral abarcará desde la estructura del núcleo, el estado del epigenoma, la actividad de los genes y sus elementos reguladores, hasta las proteínas y los metabolitos.
Para llevar a cabo el trabajo, será necesario el desarrollo de herramientas bioinformáticas capaces de integrar todos estos datos y facilitar al investigador la tarea de interpretarlos. Esta visión integral permitirá correlacionar los resultados y predecir anomalías que podrían desembocar en problemas de salud.
Además, el proyecto partirá de las necesidades experimentales, por lo que para generar los datos ómicos, el equipo científico trabajará sobre un sistema controlado de diferenciación de células del sistema inmune, de manera que todos los modelos matemáticos y predicciones generados por expertos bioestadísticos serán verificados en el laboratorio por los socios experimentales.
El proyecto también tendrá en cuenta la aplicabilidad a corto plazo. Para ello es fundamental la participación de empresas bioinformáticas líderes en el sector, que garantizará la creación de programas informáticos amigables. Así, los desarrollos bioestadísticos se materializarán en software libre a disposición de la comunidad científica.