La exposición de Andrés García Ibáñez en Fundacón Bancaja en València. - EUROPA PRESS
VALÈNCIA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
Andrés García Ibáñez despliega su "amplio universo creativo" sobre realismo español en una muestra en la Fundación Bancaja que supone su primera gran exhibición monográfica en la ciudad de València. En el recorrido expositivo, el espectador transita, dentro de los "límites" de la representación naturalista de la imagen, las disciplinas pictóricas tradicionales, la reflexión alegórica, la propuesta metapictórica y la visión crítica y deformante.
Bajo el título 'Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español', la muestra está integrada por 84 obras de este autor datadas entre el 1994 y 2026, algunas presentadas por primera vez al público. Estas piezas dialogan en el recorrido con once obras de grandes maestros del arte español, referentes para el artista, como Francisco de Goya, Joaquín Sorolla, Antonio López, Ignacio Zuloaga y Juan Valdés y se podrán visitar en la Fundación Bancaja desde el 25 de septiembre hasta el 10 de enero de 2027.
A través de cuatro ámbitos enraizados en la tradición realista española, el pintor ha seleccionado una exposición que ofrece una visión "esencial y concentrada" de los ejes de su trayectoria. En 'Los géneros tradicionales' presenta un conjunto de retratos, paisajes y bodegones que asocian el realismo contemporáneo del autor con una tendencia "más clásica" de la pintura figurativa. Para él, que trabajó el retrato hasta el año 2000, "fue una forma de vida y de diálogo con la tradición de la pintura española".
En esta sección "más tradicional" utiliza un estilo donde recupera un sólido dibujo y una pincelada expresiva para representar a amigos y familia con los que actualiza este género tradicional dentro del naturalismo "más estricto, duro y sin la menor retórica"
'Las series beethovenianas' exponen un conjunto de lienzos pertenecientes a la juventud del artista, donde a través de la obra de uno de los "faros" de Ibáñez, Ludwig van Beethoven, cuenta vivencias o pensamientos íntimos. "Ha guiado mi trabajo y mi sentido como artista, no solo desde un punto de vista creativo, sino también vital", subraya sobre los cuadros que, además, han sido objeto de varios estudios musicológicos, que indagan en la relación entre la música y la pintura.
El pintor trabajó los géneros tradicionales hasta el año 2000, cuando después de una experiencia personal, cambia la manera de expresarse y realiza 'La Muerte de Dios', inspirada en la obra de Nietzsche, 'Así habló Zaratustra', que se incluye en el ámbito de la exposición, 'Mito y alegoría'.
En esta sección, se hace una lectura contemporánea de asuntos mitológicos clásicos, y otras piezas posteriores que usan la alegoría y la relectura de grandes obras de la historia del arte para indagar en la naturaleza humana y sus pasiones. En este sentido, Ibáñez no renuncia a su técnica, ni a su estilo, heredados de la tradición, pero hay un "ejercicio metapictórico que se nutre de obras clásicas para actualizarlas".
La exposición se completa con una proyección del proyecto artístico del pintor almeriense en la decoración del templo de El Saliente en Albox (Almería) con un resumen del Juicio Final y del Apocalipsis.
'AMISTAD Y TRABAJO'
La exposición cuenta con piezas de uno de los grandes amigos del artista, el pintor Antonio López, con quien ha desarrollado trabajos culturales públicos, como el busto para los reyes de España, Felipe VI y doña Letizia, que dan la bienvenida a la exposición.
Ambos han practicado el paisaje natural, sobre todo en Almería y Granada, de manera que ofrecen obras donde las piezas de los artistas realistas se comparan y puede observarse qué las une y las separa.
A lo largo de los años han compartido momentos de pintura juntos: "Somos de los pocos que quedamos que trabajamos escrupulosamente siguiendo la forma tradicional de pintar el natural, de coger el caballete e ir al sitio", indica su relación de amistad después de dos décadas.
PRIMERA APUESTA EN VALÈNCIA
El artista ha agradecido que la "primera apuesta importante" que se hace dedicada su obra sea en València, porque ya se ha trasladado a la ciudad en diversas ocasiones llamado por otro de sus "faros artísticos", Joaquín Sorolla. "Me hace especial ilusión que en estas mismas paredes, donde estuvieron colgados los paneles de la Hispanic Society, hoy cuelguen mis obras".
"Es una especie de pequeño gran triunfo y espero que la sociedad valenciana reciba bien mi obra, que tiene mucho de la gran escuela pictórica valenciana y de toda la tradición de la pintura española", añade el artista.
La trayectoria expositiva de Ibáñez se ha alojado en el extranjero, con exposiciones en Alemania, Francia o Inglaterra por la "apuesta internacional". Por ello se encuentra "enormemente agradecido" de que el presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, se fijara en su trabajo e impulse esta exposición que abrirá mañana al público.
"MIRAR HACIA DELANTE"
En cuanto a la influencia del realismo en el territorio español, el artista lamenta la "poca proyección" que tiene para usuarios y expositores y explica que en el mundo occidental el peso que tuvieron las vanguardias "sobrepasó" al realismo: "El impacto de la novedad, de esa vanguardia fue tan grande que se creó una historiografía que ha valorado antes la novedad que el momento global de la calidad".
Sin embargo, indica, que la tendencia está cambiando, "se empiezan a valorar artistas realistas no solamente vivos, sino de principios del siglo XX". "El realismo es el gran estilo de la tradición española y siempre ha estado presente, a pesar de que en los 60-70 las instituciones hayan dado mayor atención a otras tendencias".
Por ello, agradece que esta tendencia cambie gracias a instituciones como Bancaja o la suya --Fundación de Arte Ibáñez Cosentino-- , que "invierten en ello y alumbran el camino a la cultura institucional". Así, el almeriense anima a "mirar hacia delante" y celebra que se hagan este tipo de exposiciones que "nutren a los amantes del realismo español contemporáneo, que tanto apoyo necesita".
Las piezas expuestas proceden de la Fundación Zuloaga (Madrid); la Colección Fernando Masaveu (Madrid); el Museo del Realismo Español Contemporáneo (Murec), en Almería; el Museo Casa Ibáñez (Olula del Río, Almería); y la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino (Olula del Río, Almería).