La AVL publica el informe completo que defiende el topónimo único 'València'

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Europa Press C. Valenciana
Actualizado: martes, 31 marzo 2026 19:27

   Señala que en 2016 hubo consenso institucional mientras que la propuesta del Ayuntamiento con tilde cerrada "solo ha obtenido el apoyo de dos grupos"

   VALÈNCIA, 31 Mar. (EUROA PRESS) -

   La Acadèmia Valenciana de Llengua (AVL) ha publicado el informe completo en el que a lo largo de 33 páginas analiza una serie de datos etimológicos, fonéticos, documentales y normativos para concluir que el nombre de la ciudad de València debe escribirse con tilde abierta y debe "estar constituido por una forma única en valenciano".

   El escrito respondía al estudio encargado por el Ayuntamiento al acladémico Aberlard Sagarossà para servir de base a su propuesta de modificación del topónimo para que pasara a escribirse 'Valéncia' en lengua valenciana. Precisamente, este martes se han votado en el pleno municipal las alegaciones presentadas por el consistorio a la negativa de la institución normativa del valenciano a respaldar dicho cambio.

   La AVL subraya en su informe, consultado por Europa Press, que en la determinación de la forma gráfica de un topónimo mayor se tienen que integrar, "sin jerarquías rígidas, los pilares clásicos de la onomástica, que son etimología, pronunciación y documentación histórica, complementados por el criterio de la integración en el corpus normativo".

    En este sentido, explica que la etimología del topónimo "es clara": proviene de 'valentia' ('fortaleza'), con e breve latina. Por eso, el estudio del nombre "no se puede tratar de manera aislada, sino que se tiene que hacer teniendo en cuenta la evolución y la forma actual de las palabras formadas con el mismo sufijo: léxico común (paciència, conciència, adherència), antropónimos (Clemència, Prudència) y exónimos adaptados (Florència, Palència). Este "principio de coherencia interna exige '-ència' en el topónimo y, por lo tanto, València".

    El acento grave que establece la norma ortográfica se ajusta a la pronunciación mayoritaria abierta de la e del sufijo -ència. Esta vocal solo se pronuncia cerrada en algunas variedades: el valenciano meridional, parte del catalán occidental y el gerundense. Por eso, la tradición ortográfica ha optado por el acento gráfico grave, que refleja la realización fonética más general.

    Hace notar que la distribución actual del timbre de la e tónica ([é]) en el topónimo València "no se correlaciona con la distribución dialectal occidental/oriental". En consecuencia, argumenta, el cambio en el topónimo no puede estar basado en un argumento que se sustente en la equiparación occidental = aguda / oriental = grave.

    Por otra parte, continúa el informe, desde la Edad Media, el topónimo Valencia aparece en textos poéticos rimando con otras palabras acabadas en -ència. Esto indica que la e del topónimo València debía de pronunciarse del mismo modo que los derivados en -ència, tanto si aquella vocal era cerrada cómo si ya era abierta, explica.

   En otro punto, la AVL recuerda que la acentuación gráfica 'València' "es la fijada por nuestra tradición ortográfica desde las Normes de Castelló (1932), de la cual la Acadèmia se continuadora legalmente, hasta la publicación de la Gramàtica Normativa Valenciana (GNV) en 2006, el Diccionari Normatiu (2014) y el Nomenclàtor Toponímic Valencià (2026)". "Esta forma es la utilizada en la práctica totalidad de las obras de nuestros escritores y en todo tipos de textos (literarios, administrativos, legales, periodísticos, divulgativos, etc.)", insiste.

COHERENCIA Y TRADICIÓN

    También alude a "razones de coherencia ortográfica, etimológicas y de tradición escrita consolidada" para aconsejar la grafía actual aunque la pronunciación habitual en valenciano es con e cerrada (como recoge la GNV, p. 48).

   Además, la ONU recomienda "asignar un único nombre normalizado para cada lugar geográfico y considera el principio de univocitat el ideal de la normalización toponímica". En este punto, señala que el valenciano, que es la lengua propia de la Comunitat Valenciana, "necesita una protección específica porque se trata de una lengua minorizada, de acuerdo con el artículo 6.5 del Estatut d'Autonomia, que establece que se otorgará especial protección y respecto a la recuperación del valenciano".

    Igualmente, la ciudad de València pertenece en la zona de predominio lingüístico valenciano, según el artículo 35 de la LUEV. Por lo tanto, "el nombre de la ciudad tendría que estar constituido por una forma única en valenciano". Más aún, puntualiza, cuando el estudio técnico de la propuesta del Ayuntamiento "no aporta ningún argumento que justifique la forma en castellano incluida en la denominación bilingüe propuesta".

   Por todo ello, la institución concluye que no se ha aportado "ninguna novedad relevante y no ofrece un corpus argumental sólido que permita justificar el abandono de la forma normativa y oficial hasta ahora".

    "Las consideraciones presentadas resultan insuficientes y carecen de la fundamentación necesaria para avalar un cambio toponímico de esta magnitud" y, en consecuencia, "esta institución ratifica íntegramente la posición sostenida en el informe de 2016 y lo hace, además, ampliando los argumentos, y considera injustificado modificar la forma valenciana del topónimo".

   El informe agrega que si el Ayuntamiento de València decide proponer para la aprobación oficial la forma doble, en contra del criterio de la Academia Valenciana de la Lengua, la solución bilingüe adecuada es València / Valencia.

"SUPUESTA ARMONÍA SOCIAL"

   En su escrito, la AVL también cuestiona la "supuesta armonía social" que, según Saragossà, derivaría de la aprobación de la forma 'Valéncia'. Para ello, recuerda que "es la ciudadanía valenciana la que ha expresado su posición de manera clara y cuantificable en el periodo de exposición pública regulado por el Decreto 69/2017 en el Expediente administrativo 428/2025".

    En dicho trámite se presentaron 922 alegaciones en contra y 61 a favor de la forma Valéncia, "cifra que constituye un volumen extraordinario de respuesta ciudadana y que manifiesta un rechazo social intenso y explícito hacia la propuesta de cambio". Por el contrario, en el precedente del 2016, cuando se propuso oficializar la grafía 'València' con acento grave, "el número de alegaciones presentadas fue tan solo de cuatro, y el Pleno del Ayuntamiento aprobó aquella modificación por unanimidad de todos los grupos políticos". "La comparación entre ambos momentos es significativa". asevera.

    "Mientras que la propuesta de 2016 concitó un consenso institucional completo, la propuesta actual -orientada a adoptar la forma Valéncia- solo ha obtenido el apoyo de dos grupos políticos, cosa que evidencia una pérdida sustancial de transversalidad, y que desmiente cualquier lectura en clave de cohesión ciudadana", abunda.

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