El Bellas Artes de València exalta la Edad de Plata con un nuevo hogar permanente para Pinazo y los Benlliure

González Tornel reclama el Plan Museográfico: "Aquello que podemos lo vamos acometiendo, pero para renovar vamos a necesitar ayuda"

El Bellas Artes de Valncia exalta la Edad de Plata con un nuevo hogar permanente para Pinazo y los Benlliure
El Bellas Artes de Valncia exalta la Edad de Plata con un nuevo hogar permanente para Pinazo y los Benlliure - EDU MANZANA/EUROPA PRESS
Europa Press C. Valenciana
Publicado: viernes, 7 julio 2023 14:18

   VALNCIA, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Ignacio Pinazo, "el más moderno de los artistas valencianos de entresiglos", y la pintura de la dinastía de los Benlliure --José Benlliure Gil y Peppino Benlliure-- estrenan su espacio propio en el Museo de Bellas Artes de Valncia, con dos nuevas salas permanentes que dan hogar a algunas piezas que llevan décadas sin ver la luz o que se muestran por primera vez en la institución.

   La nueva sala de Pinazo y el espacio contiguo para los Benlliure componen ahora un recorrido en el que descubrir las diferentes visiones con las que las figuras clave de la llamada Edad de Plata del arte valenciano abordaron el retrato, el paisajismo o las costumbres. Un viaje que se completa con la reciente exposición permanente de Antonio Muñoz Degrain y la futura sala de Joaquín Sorolla, que verá la luz a finales de año.

   El director del Museo de Bellas Artes de Valncia, Pablo González Tornel, ha destacado este viernes, en la inauguración de estas dos nuevas salas, que la pinacoteca valenciana da "un paso más" en su renovación museográfica, en la que el edificio de Pérez Castiel se reconfigura con salas propias para los pintores de finales del siglo XIX y principios del XX. González Tornel ha asegurado que, dentro de ese periodo de tiempo, "el arte valenciano está al máximo nivel internacional".

   "Es obligación ética de este museo reivindicar las grandes figuras del la historia del arte valenciano" y que los visitantes puedan reconocerlas, ha remarcado el director del San Pío V.

   Las nuevas salas tienen 18 cuadros de Pinazo y 18 de los Benlliure, la mitad de José Benlliure Gil y la otra mitad de su hijo Peppino Benlliure. Muchas de estas piezas llevan décadas sin ver la luz y otras se exponen por primera vez en la historia del museo, como las procedentes de la Colección Lladró adquirida por la Generalitat el año pasado.

   González Tornel ha explicado que la intención es, a lo largo de 2023, "ir renovando la museografía de todo el edificio" y que termine el año con una configuración "madura".

   No obstante, ha puntualizado que la pinacoteca valenciana sigue necesitando el Plan Museográfico, especialmente cuando se intervenga en el edificio de Portaceli, que con más de 25 años precisa "una renovación integral" que incluirá elementos estructurales, no solo cambiar la museografía "obsoleta". "Somos muy de trabajar, aquello que podemos lo vamos acometiendo, pero para renovar vamos a necesitar ayuda", ha aclarado.

PINAZO, "EL MÁS MODERNO DE ENTRESIGLOS"

   La sala propia de Ignacio Pinazo Camarlench (Valncia, 1849 - Godella, 1916) da a conocer a quien, en palabras de González Tornel, fue "precursor de la pintura moderna en el territorio valenciano" y "el más moderno" los pintores de entresiglos. Cabe recordar que nace unos años antes de José Benlliure y Joaquín Sorolla.

   Huérfano de madre y padre, desde muy joven empieza a trabajar para mantener a su familia y "roba espacio y tiempo al sueño y a su vida diaria" para poder pintar. Entre 1873 y 1883 se formó en Roma, primero con sus propios medios y después con la pensión de la Diputación de Valencia. Allí entró en contacto con Mariano Fortuny y con los 'macchiaioli', "los manchadores, que deciden descomponer el realismo para formar las imágenes a base de manchas", ha detallado el director.

   A su vuelta a Valncia, Pinazo era "un pintor tremendamente moderno, que ha transformado su manera de ver el mundo" y con un concepto que persigue en toda su obra: "Ser capaz de congelar el instante, de detener el momento fugaz en una imagen que antes de que al momento siguiente se descomponga", ha destacado Pablo González Tornel. Se convirtió en retratista de éxito y fijó su residencia en Godella desde 1885, alzándose también como "el mejor cronista de la Valncia del siglo XIX".

   La sala dedicada a Pinazo muestra la "importancia descomunal" que tiene en su obra el retrato infantil, "algo inusitado para un pintor del siglo XIX". "La mayoría pintaba a los niños como adultos de tamaño pequeño, él es capaz de entender que tienen una manera de estar y psicología propias", ha destacado el director del museo. También hay retratos de adultos y tres piezas que representan su "manera especial de entender el paisaje", "tres fotos fijas" que "podrían haberse realizado perfectamente hoy en día".

UNA SAGA DE ARTISTAS

   Los Benlliure fue una saga de artistas que destacó desde principios del siglo XIX hasta mediados del XX. En esta ocasión, el Museo de Bellas Artes se detiene en José Benlliure Gil (Valncia, 1855-1937) y su hijo José Benlliure Ortiz (Roma, 1884 - Valncia, 1916), conocido como Peppino, y cuya prematura muerte a los 32 años "truncó una prometedora carrera artística que hubiera hecho entrar la pintura de la dinastía Benlliure en una concepción mucho más moderna", en opinión de González Tornel.

   José Benlliure padre se formó en Valncia y obtuvo un éxito temprano en Madrid, donde retrató a los hijos del efímero rey Amadeo de Saboya. En 1879 se trasladó a Roma, ciudad a la que permaneció ligado toda su vida, abrió su taller y en la que ocupó el cargo de director de la Real Academia de España entre 1904 y 1912.

   En su trayectoria hay una clara proyección internacional, con ventas desde muy joven en círculos europeos. "Vendió en lugares donde nunca nadie pensaría que iban a comprar cuadros de hortelanos valencianos, como la Corte de Viena", ha comentado el director del museo.

   "Se le reconoce sobre todo por sus retratos, una pintura costumbrista muy realista" que plasma de forma "bellista" la sociedad valenciana. También produce una pintura simbolista como 'La visión del Coliseo' o 'La barca de Caronte'.

   Por su parte, en la breve carrera de Peppino destaca la pintura costumbrista, con una mención especial a la "particular atención a la feminidad", con "gran capacidad para la instrospección de las mujeres", reflejando su papel en la sociedad en un tono en el que "es imposible no ver cierto tono de crítica social", como en su 'Salida de misa mayor'.

   También fue un excelente paisajista con una técnica abocetada y moderna. En su 'Vista de Roma', sobre uno de los enclaves más retratados por los estudiantes de pintura de la ciudad, consigue reflejar "de manera distinta a todos los demás" una ciudad que se descompone y se convierte en una constelación de manchas que sigue siendo Roma. De sus viajes con Sorolla, aprendió a "intentar reflejar aquello que ve con la mayor sinceridad posible", ha explicado el director del museo.

   Las 36 pinturas que componen las exposiciones permanentes de esas dos salas no son las únicas de Pinazo y Benlliure que guarda el museo, aunque sí "lo mejor", por lo que quizás algún cuadro pueda intercambiarse conforme pase el tiempo, manteniendo la esencial de la exposición, ha explicado el director.

   El Museo de Bellas Artes de Valncia tiene en producción una serie de planos y paneles para facilitar la visita. La dirección quiere que, desde su entrada, el público tenga una percepción clara de dónde encontrar lo que busca, y en ello el edificio claustral tiene una clara orientación al arte de finales del siglo XIX y principios de XX.

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