Archivo - Ambiente durante un festival en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, a 29 de junio de 2023, en Valencia - Jorge Gil - Europa Press - Archivo
VALÈNCIA, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) de València ha presentado un incidente de ejecución tras la reciente sentencia que ampara a los vecinos de la zona por los ruidos excesivos y solicita al juzgado que se pronuncie sobre la posibilidad de que puedan mantenerse en el recinto aquellas actividades musicales en las que se adopten, por parte de los promotores y la dirección de la Terraza Umbracle, "las medidas adicionales necesarias" que permitan controlar y garantizar que no se vulnera la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica.
Todo ello, después de la sentencia de la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de València (plaza nº8) que ordena al Ayuntamiento adoptar las medidas necesarias para evitar que el ruido de discotecas o los conciertos que se celebran en esta zona vulneren su derecho fundamental a la intimidad y la integridad moral, incluyendo la revocación de autorizaciones o reubicación de eventos o actividades.
En el escrito, CACSA resalta que, "pese a no ser parte directamente afectada por el fallo" judicial, plantea una solución que permita "la celebración de aquellos eventos musicales que cumplan con las medidas que eviten la contaminación acústica, respeten los niveles sonoros previstos legalmente e impidan la vulneración de los derechos fundamentales de los vecinos".
Para ello, CACSA garantiza que reforzará sus medidas "ya existentes" contra el ruido con la exigencia de que cada promotor presente un plan de actuación en sede judicial, de forma previa al evento, y garantice que los medios técnicos y tecnológicos con los que llevará a efecto cada actividad y el procedimiento de control de los mismos "cumplirán con las condiciones exigidas".
Estas nuevas medidas, subrayan desde la Ciutat de les Arts, vendrán a "completar y reforzar las que ya se venían llevando a cabo hasta la fecha", entre las que se incluía el traslado a los promotores de un informe técnico de auditoria acústica para la implementación de este tipo de eventos o la exigencia, con carácter previo a la celebración del evento, de una serie de documentos como la licencia ambiental, el plan de emergencias y autoprotección, los certificados de montaje y estructuras, acreditación de la legalización de las instalaciones eléctricas, sistemas de control de aforo e informe de inspección de infraestructuras e instalaciones realizado por una OCA (Organismo de Control Autorizado).
DECLARACIÓN RESPONSABLE
Igualmente, los promotores deberán firmar una declaración responsable por la que manifiestan que cumplen con los requisitos establecidos en la normativa vigente para desarrollar la actividad descrita, que dispone de la documentación que así lo acredita y que se compromete a mantener su cumplimiento durante la vigencia de dicha actividad, "de conformidad con lo establecido en la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica de València y el resto de normativa aplicativa".
En definitiva, según CACSA, se trata de "compatibilizar la actividad cultural con el respeto a la legalidad y a los vecinos", en línea con "el reconocimiento que la propia sentencia hace de la Ciutat de les Arts i les Ciències como un espacio de interés general en el que se desarrollan actividades con una clara dimensión pública, cultural y de proyección exterior".
Este jueves, la alcaldesa de València, María José Catalá, insistió en que no se podrá celebrar ningún evento musical que supere la ordenanza de contaminación acústica en la Ciutat de les Arts i les Ciències tras la sentencia, aseguró que la Policía autonómica será quien deba "controlar" este aspecto y garantizó que se "coordinará" con la Policía Local, aunque remarcó que la resolución judicial "también ha dejado muy claro quién hace qué".