La alcaldesa de València, María José Catalá, atendiendo a los medios de comunicación en una imagen de archivo - ROBER SOLSONA-EUROPA PRESS
VALÈNCIA, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
La alcaldesa de València, Mª José Catalá, ha exigido al ministro de Transportes, Óscar Puente, y a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, que "dejen los insultos" por la polémica de la limitación de la llegada de los trenes de Cercanías durante las 'mascletaes' de Fallas y "planteen soluciones". Además, ha insistido en que debe ser Renfe quien ponga sobre la mesa "sus soluciones" y no el Ayuntamiento para evitar aglomeraciones en los días grandes de las fiestas en el entorno de Estació del Nord.
Así lo ha manifestado, a preguntas de los periodistas, tras el minuto de silencio guardado por el 22 aniversario de los atentados del 11M.
Este martes, Bernabé y Catalá se intercambiaron sendas misivas ante la situación generada a raíz de la medida adoptada por Renfe, a partir de la petición que la primera edil lanzó para evitar aglomeraciones en el entorno de la estación en los días grandes de las Fallas, de dejar los Cercanías que llegan desde la zona sur en la estación de Albal en el tramo horario de la 'mascletà'.
Al hilo, Puente ha compartido este miércoles un mensaje en redes sociales en el que afirma, adjuntando una noticia sobre la polémica, que "cuando tienes a una prensa servil y lacaya como esta, dispuesta a mentir para cubrirte las vergüenzas, te puedes permitir el lujo de ser una absoluta incompetente y culpar a los demás de tus errores. "¿Verdad, alcaldesa?, añade, y subraya que el Gobierno "no ha reconocido ningún error", sino que "quizá el que ha cometido es fiarse de una timadora".
Cuestionada por la polémica, Catalá ha asegurado que harán "todo lo posible" para evitar aglomeraciones y que "lo único" que pide a Renfe "en este punto es que haga su trabajo, que intente acercar a los pasajeros al máximo posible, que diseñe los itinerarios de la mejor manera, teniendo en cuenta las cuestiones de seguridad" que el año pasado pusieron "sobre la mesa". Ahora bien, ha remarcado que no se "no deben impedir que los pasajeros al menos entren a la ciudad de València" durante las 'mascletaes'.
Dicho esto, ha denunciado que durante los últimos días viene "recibiendo una serie de insultos en el marco de este debate" que le parecen "totalmente inapropiados". "Machista, facha desleal, incompetente, timadora... Todo esto es lo que me han dedicado tanto la delegada del Gobierno como el ministro Óscar Puente", ha apuntado, y ha defendido que "este marco de insultos, desde luego, no es la mejor estrategia para lograr consensos y acuerdos" y "no es lo que esperan los pasajeros de Cercanías" de los políticos, ni es "la mejor manera de hacer política".
Y ha recalcado: "Yo nunca insulto a nadie, creo que siempre actúo con el oportuno respeto. Pido respeto hacia mi persona, que se tranquilicen un poco, que se relajen, que midan las palabras, por favor, y que mantengamos una actitud respetuosa, que es lo que yo creo que los pasajeros de Cercanías esperan de todos nosotros: soluciones y un trato respetuoso".
En esta línea, ha insistido en que "en la vida hubiera imaginado que iba a recibir por parte de un ministro y de una delegada tal cantidad de insultos". "Es la política que no se puede hacer en este país. A mí en mi casa me enseñaron educación y respeto", ha añadido, para afirmar que "en el Partido Socialista deben hacérselo mirar".
"TIENE QUE HACERLO RENFE"
Preguntada por cuál sería la solución que plantea el Ayuntamiento, la primera edil ha reiterado que gobierno municipal "no puede diseñar itinerarios de Renfe, ni sus llegadas, ni sus pasajes". "Igual que FGV plantea sus soluciones, igual que la Diputación de Valencia ha planteado sus soluciones, debe ser Renfe quien plantee sus soluciones", ha abundado.
Tras señalar que lo que genera "conflicto" durante las 'mascletaes' es la salida de la estación por las calles Xàtiva y Marqués de Sotelo, ha remarcado que no corresponde al Ayuntamiento "decirle a Renfe, que es una compañía seria con profesionales preparados, qué itinerarios tiene que hacer". "Yo creo que tiene que hacerlo Renfe. Tienen que hacer su trabajo, no ser tan rápidos para insultar y ser un poquito más rápidos para solucionar. Y darle a los pasajeros de Cercanías soluciones", ha repetido.
Respecto a si confía en que se puede alcanzar un acuerdo, a cinco días de la 'plantà' de las fallas, Catalá ha vuelto a defender que depende de que "paren los insultos y Renfe haga su trabajo": "Yo solo le pido al señor Puente y a la señora Bernabé que dejen de insultar y que se dediquen a trabajar, y que planteen soluciones. Con el dedito y el X los pasajeros de Cercanías no van a ver solucionado su problema, e insultándome a mí tampoco. Que cambien de estrategia porque creo que la gente se lo merece".