Científicos investigan la expansión descontrolada del cangrejo azul, especie invasora en el Mediterráneo

Cangrejo azul
UA
Actualizado 18/01/2019 14:16:46 CET

Su propagación va más deprisa que la actividad científica y los esfuerzos de los organismos encargados de la gestión

ALICANTE, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Centro de Investigación Marina (CIMAR) de la Universidad de Alicante (UA) investigan la expansión descontrolada del cangrejo azul, especie invasora en el Mediterráneo y que presentan una alta tasa de fecundidad y supervivencia. Desde que en el año 2012 apareció en el Delta del Ebro, esta especie originaria del Atlántico americano se ha expandido por mar, ríos y humedales de toda la Comunitat Valenciana, según ha informado la institución académica en un comunicado.

Carmen Barberá, investigadora del CIMAR, ha explicado que actualmente existe una colaboración entre la comunidad científica y los organismos de gestión para definir medidas de control, "pero su expansión va más deprisa que la actividad científica y los esfuerzos de la administración. Este cangrejo tiene, potencialmente, unas tasas elevadas de fecundidad y supervivencia, lo que podría justificar también su éxito en el establecimiento en esta zona".

La flota pesquera artesanal es uno de los sectores más afectados, ya que el cangrejo destroza las redes cuando son capturados, de forma accidental. El estudio nace a raíz de la demanda de la Cofradía de Pescadores de Guardamar donde, junto con Santa Pola, se pesca en verano y con trasmallo langostino y sepia.

Una de las medidas de control de su expansión, sugiere la investigadora, "podría ser la autorización de su pesca con nasas más específicas y que sustentara una modalidad pesquera, como sucede en el Atlántico americano, de donde procede el cangrejo. Estamos trabajando con los pescadores para que prueben diferentes tipos de nasas". La problemática es parecida en otros puntos geográficos. En La Albufera de Valencia y en el Mar Menor está causando "problemas todo el año porque pescan también en invierno", aclara.

El CIMAR-Ayuntamiento de Santa Pola colabora activamente con el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola en el seguimiento sobre la distribución de esta especie invasora en este humedal protegido, lugar donde se capturó por primera vez en el año 2014. El estudio sobre el cangrejo azul está incluido dentro de la línea de investigación sobre Seguimiento de especies exóticas.

CONOCIMIENTO DE LAS MIGRACIONES

"En estos momentos la investigación se ha centrado en conocer las migraciones que realiza el cangrejo desde el mar hacia aguas dulces y viceversa, con motivo de su reproducción", asegura la científica. Se conoce su patrón de comportamiento en el área de distribución natural en zonas litorales y estuáricas: en verano las hembras se desplazan al mar para realizar las puestas. Los huevos necesitan cierta salinidad para eclosionar y que salgan las larvas. A principios del otoño las hembras migran junto a los juveniles a masas de agua dulce.

Barberá precisa que uno de los objetivos es "definir muy bien dónde está en cada momento". Para el estudio, el CIMAR cuenta con la colaboración de la Cofradía de Pescadores de Guardamar, cuya flota artesanal captura accidentalmente cangrejos en la desembocadura del Segura, lugar de caladeros habituales de pesca de langostino con enmalle, crustáceo que se piensa es una de las presas preferidas del cangrejo cuando este migra al mar.

La investigadora indica que, a nivel oceanográfico, es "difícil justificar" cómo se ha expandido del Delta del Ebro hacia el sur, "porque las corrientes no van en este sentido. Hay que pensar más en un vector humano, como puede ser las aguas de lastre de los barcos".

A nivel ecológico "el impacto puede ser más elevado en los humedales y salinas, ya que son ecosistemas más cerrados donde cualquier cambio afecta con más intensidad. En el mar existe un mayor problema socio-económico, ya que afecta a los pescadores al destrozar las redes y hacerles perder días de faena".

OBJETIVO DEL ESTUDIO

El objetivo del estudio es conocer su ecología en estas nuevas áreas geográficas y ambientes que ocupan como especies exóticas o "alien", donde, y es lo más peligroso, podría ocurrir que no tengan factores limitantes al crecimiento de sus poblaciones, como puede ser la competencia, depredadores, temperatura, etcétera.

Para ello, se ha diseñado un "plan de muestreo simultáneo" en diferentes ecosistemas conectados, como son las aguas dulces del humedal del Hondo de Elx, los canales de aguas salobres e hipersalinas de las Salinas de Santa Pola y en las aguas estuáricas-marinas de la desembocadura del Segura en Guardamar.

Los resultados de la investigación se publicarán próximamente, al tiempo que los investigadores siguen trabajando en ello. Isabel Esteso, estudiante que está realizando su trabajo de fin del master sobre el cangrejo azul, es una de ellos. En su estudio, entre otros, recopila datos como son la medición de temperatura del agua donde se hallan los cangrejos, del nivel de oxígeno, de la salinidad y el Ph.

Los investigadores tienen localizados todos los puntos donde está el cangrejo. "Se ha muestreado desde la desembocadura del río Segura (en Guardamar) hasta el Hondo de Elche y ha aparecido en todas partes", asegura la científica del CIMAR.

Para tratar de responder a preguntas como son ¿qué come?, ¿quién se lo come?, ¿qué limita el crecimiento de sus poblaciones?, ¿cuándo y cómo es más eficiente su captura?, ¿es rentable su comercialización y, serviría como medida de control? desde el CIMAR se ha solicitado al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades un proyecto nacional, resolución que esperan conocer en enero de 2019.

En este proyecto nacional participan también la Universidad Politécnica de Valencia y el Instituto Español de Oceanografía (Centro Oceanográfico de Murcia), y será coordinado por la investigadora Silvia Falco Giaccaglia, de la UPV.

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