VALÈNCIA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un informe del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Valencia (COIIV) e Improven concluye que las empresas valencianas "no están preparadas" para una nueva dana: Solo el 6,6 cuenta con plan de contingencias a pesar de que casi el 60% cree que lo necesita y lo está valorando.
Así, se desprende del estudio 'Resiliencia Tecnológica: Impacto y Oportunidades Post-dana' presentado este miércoles que supone una radiografía del tejido productivo valenciano en 2026 elaborado a partir de las respuestas de 286 encuestados con perfil estratégico y técnico --un 88% pertenecía al tejido empresarial y un 12% a instituciones-- de toda la provincia y no solo de la zona dana.
Al respecto, el presidente del COIIV, Federico Torres, ha apuntado que estos datos "no son muy satisfactorios", pero que "deben verse como una oportunidad". "La dana fue un fenómeno imprevisto, pero ya hay que plantear es un fenómeno previsible y desde el Colegio lo que pretendemos es seguir colaborando para que el tejido industrial valenciano sea lo más potente y esté lo mejor preparado para afrontar cualquier suceso extremo causado por el cambio climático, ha revindicado".
Por su parte, el socio director de Improven, Sergio Gordillo, ha recalcado que la conclusión de este informe demuestra "un grado de falta de conciencia" ante los fenómenos climáticos extremos y que "queda mucho trabajo por hacer para que no se olvide". De hecho, el informe constata que existe "una gran brecha" entre intención y ejecución. "Preocupa que aunque ya empiece a considerarse la necesidad de tener en cuenta la gestión de riesgos, se vea como un elemento pasajero puntual y si con el paso del tiempo no se estructuren medidas se pueda repetir", ha advertido.
El informe revela dos grandes problemas: la ausencia generalizada de una estrategia clara en las empresas y la escasa digitalización de los sistemas de riesgos. Además, la ausencia de planes no depende del tamaño de la empresa, ya que solo el 2,9% de las grandes está preparada, lo que, ha alertado, Gordillo, es "un dato preocupante" porque las compañías de mayor tamaño "suelen ser también tractoras del ecosistema empresarial más pequeño y mediano por su interdependencia". "Las empresas grandes no están aprovechando bien sus recursos para hacer una gestión eficaz de riesgos", ha lamentado.
Asimismo, se advierte de que la digitalización se está abordando como una herramienta, pero "no como una palanca trasformadora del negocio". De hecho, la falta de implementación de herramientas digitales en la gestión de riesgos es un factor común para 9 de cada 10 empresas, aunque el 63% lo está valorando, es decir, que señalan una intención de hacerlo, pero que aún no se ha ejecutado.
Los motivos que argumentan para no aplicarlo van desde la falta de presupuesto, la rígida cultura organizacional, la dificultad para acceder a financiación o ayudas públicas, la ausencia de talento o falta de referentes en su sector, entre otros.
No obstante, tanto empresas como administraciones tienen "muy claros" los beneficios del uso de herramientas digitales en la gestión de riesgos y destacan las áreas en las que la tecnología podría aportar mayor valor inmediato: alertas tempranas, gestión de la emergencia y continuidad del negocio. Así, la simulación de escenarios, la comunicación y la monitorización de infraestructuras se presentan también como alternativas posibles de mejora.
IMPACTO REAL Y APRENDIZAJE
Gordillo ha apuntado que el informe ha constatado "un grado de inmadurez muy relevante" en la gestión de riesgos por fenómenos extraordinarios, incluso en las más grandes, ya que se ha constatado que casi el 80% de las compañías han reconocido que o les cogió totalmente desprevenidos --un 58%-- o si tenían planes fueron insuficientes --un 19,7%--.
Los principales fallos que han apuntado han sido "sistemas de alerta deficientes, lentitud en la toma de decisiones, falta de protección de infraestructuras y activos críticos o la ausencia de coordinación con administraciones o proveedores". En contraposición, los enfoques de resiliencia son distintos según el tamaño ya que los riesgos que enfrentan son diferentes: pasa de la mera supervivencia en pequeñas empresas a la complejidad sistémica de las grandes, cuya dimensión ralentiza la capacidad de respuesta en momentos críticos.
El mayor impacto sufrido por estos fenómenos climáticos es la paralización del negocio --en un 62,4% no el daño físico, lo que "redefine el riesgo climático como un problema de continuidad operativa". Los daños materiales en instalaciones, equipos o infraestructuras --42,7%-- y las pérdidas económicas --32,5%-- son el segundo y tercer mayor consecuencia sufrida, seguida del riesgo para la seguridad de los trabajadores y colaboradores y los problemas en la cadena de suministro.
Por ello, Gordillo ha recalcado que "en este nuevo escenario resulta clave incidir en el aspecto cultural y la vinculación con el propósito empresarial y evolucionar hacia modelos de gobierno más avanzados; donde los riesgos extremos no se traten como excepciones, sino que se gestionen como parte estructural del negocio, integrando la resiliencia en la operativa".
HUB DE INNOVACIÓN
Ante esta situación, Torres ha recalcado que el Colegio ya se puesto a trabajar en la creación de un 'Hub de Innovación' que promueva un espacio de colaboración público-privada donde empresas y administraciones puedan compartir soluciones concretas en este ámbito en el medio plazo.
Así, ha destacado que la mitad de los encuestados es en señalar que el Colegio debe ser referente técnico e impulsor de proyectos piloto y formación especializada frente a la gestión de riesgos. Además, el 72,4% de las empresas está dispuesta a participar en este Hub si está enfocado a acciones concretas y resolutivas y, de ellas, el 68% son micro o pequeñas empresas.
Los sectores que más interés han mostrado en este espacio de colaboración son aquellos más expuestos operativamente frente a los riesgos climáticos como la agricultura, la industria, la energía, las infraestructuras y el transporte.
Por ello, los puntos donde el Colegio va a poner el foco de trabajo, en base a los intereses manifestados por los encuestados, son la innovación tecnológica, la planificación y ejecución estratégica, la inteligencia artificial y la automatización o el desarrollo de políticas públicas y la colaboración público-privada.
Para abordar estos ejes, en los próximos meses se pondrán en marcha cuatro mesas de expertos especializadas en cada temática con la misión de analizar los desafíos actuales y diseñar soluciones concretas que se canalizarán a través de la creación de este Hub. "Este nuevo espacio funcionará como el motor transformador de la institución, permitiendo que las ideas detectadas se conviertan en temas tangibles que aporten valor real a todos los colegiados, a la sociedad y a la industria", ha señalado.