Campaña Mehasdestrozado.Com - COMPROMÍS
VALÈNCIA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
La portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, ha denunciado este lunes "persecución" del equipo de gobierno dirigido por la alcaldesa María José Catalá al haber recibido en este mandato 10.000 euros en distintas sanciones por los carteles y campañas de "crítica política" realizados contra su gestión. "Intenta debilitarnos económicamente cuando denunciamos su mala gestión e irregularidades", ha indicado Robles en un comunicado.
Según ha señalado la coalición, la campaña 'María José, ahora todo el mundo va a saber lo que me has hecho', "que debido al veto de Metrovalència y de las agencias que controlan las vallas publicitarias de los entornos de los nodos de movilidad tuvo que desarrollarse con carteles A4 pegados por los barrios", ha derivado en dos sanciones de 7.000 euros en total, cantidades que se suman al resto de multas recibidas desde 2023.
Para Robles, se trata de una "escalada" que confirma una "estrategia deliberada" de "represión económica" contra el primer partido de la oposición. A las sanciones previas acumuladas de 3.000 euros que había recibido Compromís --por pancartas sobre la "gestión negligente" de Carlos Mazón y de Catalá en la dana de 2024, la pancarta del Corredor Verde o contra el 'encierro infantil' de Ciutat Vella-- "se suman ahora dos nuevas sanciones de 3.500 euros cada una -siete denuncias de 500 euros en cada expediente- por la campaña mehasdetrozado.com".
Estos 7.000 euros "elevan la cifra total a 10.000 euros". La coalición valencianista ha denunciado que, detrás de estas sanciones, "hay una clara voluntad política de perjudicar al adversario político". "Intenta debilitarnos económicamente al tiempo que denunciamos su mala gestión e irregularidades", ha asegurado Papi Robles, quien ha reprochado a la alcaldesa "constantes amenazas públicas en las que anuncia que perseguirá las acciones de Compromís y después las ejecuta, evidenciando un uso partidista tanto de los servicios municipales de limpieza como de la Policía Local para señalar a la oposición".
"REALIDAD INCÓMODA"
La última campaña, según Compromís, "tuvo un fuerte impacto social porque ponía el foco en una realidad que miles de valencianos sufren cada día con el transporte público". "Una realidad incómoda para el gobierno de Catalá, que ha optado por aplicar la mordaza en lugar de afrontar el problema", ha criticado.
Compromís per València señala la "contradicción" de un gobierno municipal "que persigue a la oposición mientras permite la proliferación de publicidad ilegal en el espacio público". "La ciudad está llena de anuncios de empresas inmobiliarias que se hacen pasar por particulares para captar viviendas, fondos buitre, compraventa de coches o prostitución sin que el Ayuntamiento actúe con la misma contundencia", ha denunciado.
Al respecto, ha manifestado que si Catalá "aplicara las mismas sanciones por los carteles de circos o inmobiliarias, ningún circo podría hacer funciones en esta ciudad y la mitad de las inmobiliarias tendrían que cerrar por ser inasumibles las cuantías que, en este caso, ha planteado para Compromís", recuerda Robles.
Para la formación valencianista, esta doble vara de medir evidencia que no estamos ante una cuestión de convivencia urbana, sino ante un intento de silenciar la crítica política. La portavoz Papi Robles alerta de que Catalá está cruzando una línea peligrosa en calidad democrática, "utilizando el poder institucional para castigar a la oposición mientras se desentiende de los problemas reales de la ciudad".
Ante este escenario, Compromís asegura que "continuará denunciando las irregularidades y defendiendo los intereses del vecindario, pese a las presiones y las sanciones". "Lo que está en juego no es solo una campaña, sino el derecho a hacer oposición en libertad, algo que a Catalá le da igual. Si la alcaldesa dedica tantos esfuerzos a sancionarnos es porque no encuentra otra forma de desacreditar a la oposición", ha zanjado Robles.