La cría del rarísimo cerdo hormiguero de BIOPARC Valencia ya puede verse con su madre en la madriguera - BIOPARC
VALÈNCIA 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
Hocico parecido al de cerdo, orejas de conejo, cola similar a la de un canguro, garras de dinosaurio y una pegajosa lengua. Así es el 'bebé' oricteropo de Bioparc València, que ya ha llegado a su primer mes de vida y ya se puede contemplar en la madriguera junto a su madre.
Este nuevo nacimiento reafirma el compromiso del parque valenciano en la conservación del Orycteropus afer, también llamado cerdo hormiguero. De hecho, alberga la única pareja de cría controlada científicamente en España dentro del programa internacional de preservación de esta poco conocida especie africana.
Con el objetivo de ofrecer el bienestar al recién nacido y su madre, el equipo técnico mantenía oculta la instalación y, confirmado el óptimo desarrollo, ha llegado el momento de descubrir el curioso recinto que reproduce fielmente el hábitat de una madriguera, explican desde el recinto valenciano.
Su evolución es "muy positiva", alimentándose de la leche materna y con un peso que prácticamente alcanza los 4,5 kilos. El personal encargado de su cuidado vigila y continúa el protocolo de asistencia que incluye dos veces al día una revisión exhaustiva para limpiarlo, pesarlo e hidratar su fina piel.
Para favorecer reposo a toda la familia, el padre permanece en el habitáculo contiguo, con su acceso habitual por las noches a la zona exterior. Todavía no se puede determinar si es macho o hembra dado que al nacer tiene los genitales internos.
Este mamífero es "uno de los que más sorprende" al público de Bioparc por su fisionomía única y sus fortísimas garras que actúan como 'palas', con las que es capaz de excavar grandes guaridas con una potencia y velocidad equiparable a varias personas.
LENGUA DE HASTA 30 CENTÍMETROS
Además, es el único representante vivo que posee una estructura dental sin raíces exclusiva en mamíferos llamada Tubulidentata. Otro de sus rasgos físicos más llamativos es su pegadiza lengua, que puede llegar a medir hasta 30 centímetros, con la que atrapa hormigas y termitas que constituyen la base de su alimentación junto con otros insectos. Es de hábitos nocturnos, duerme profunda y placenteramente durante el día en su escondrijo.
Las inmensas cuevas que erigen los oricteropos con multitud de túneles son también utilizadas como refugio por otras especies que no tienen esta capacidad perforadora. Este "extraordinario" ecosistema se recrea en Bioparc para permitir la observación de algunas "realmente extrañas" como la rata topo (Heterocephalus glaber), la musaraña elefante (Macroscelides proboscideus), el zorro orejudo (Otocyon megalotis), la serpiente más grande de África que es la pitón de Seba (Python sebae) o el carnívoro más pequeño del mismo continente, la mangosta enana (Helogale parvula undulatus).
El parque valenciano se ha convertido en un centro de referencia en la protección del cerdo hormiguero, incluido en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Tras esta última llegada, son ya 11 "retoños" los que han nacido desde la apertura del recinto.