Cullera abrirá al público el refugio antiaéreo y costero de 1938 ubicado en el mirador del Faro - AYUNTAMIENTO DE CULLERA
VALÈNCIA, 12 May. (EUROPA PRESS) -
La localidad valenciana de Cullera, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de los Museos y dentro de la programación diseñada por el Ayuntamiento, abrirá al público el refugio antiaéreo de 1938 situado en el Cabo, un enclave patrimonial de gran valor histórico vinculado a la memoria de la Guerra Civil y a la defensa de la costa valenciana frente a los ataques aéreos.
En esta última fase se ha procedido a la restauración integral de la batería costera de 1938 situada en el Cabo de Cullera, un conjunto patrimonial de gran relevancia que permite preservar y difundir una parte esencial de la historia reciente del municipio.
En fases anteriores las actuaciones han contemplado la adecuación de caminos y accesos, la señalización exterior y la intervención de la galería subterránea. Todas estas actuaciones están financiadas por la Diputación de València. Esta batería costera está ubicada en la explanada de lo que hoy se conoce como el Mirador del Faro de Cullera, junto a la calle de l'Ermita, así como en la galería subterránea que le daba servicio como polvorín y refugio para el cuerpo de guardia.
El proyecto, redactado en colaboración con la Universitat Politècnica de València, ha permitido recuperar la imagen original mediante la eliminación de elementos impropios y de actuaciones anteriores que habían alterado su fisonomía, además de la restauración de los elementos originales conservados.
La intervención se ha llevado a cabo siguiendo criterios de máxima fidelidad histórica, restituyendo únicamente aquellas partes claramente documentadas y diferenciando siempre los elementos reconstruidos de los originales.
Entre las principales actuaciones destacan la sustitución del pavimento actual por materiales más acordes con la configuración original, la recuperación de los círculos de maniobra de las baterías, la limpieza interior de la galería con supervisión arqueológica, la eliminación de derrumbes y grafitis, la restauración de revestimientos y estructuras, así como la instalación de sistemas de iluminación y ventilación que permiten la visita musealizada del espacio.
La recuperación de la batería costera del Faro "nos permite preservar una parte fundamental de nuestra historia colectiva y transformar este espacio en un lugar de memoria y divulgación", ha destacado el alcalde de Cullera, Jordi Mayor, quien ha señalado además que "no se trata solo de restaurar un elemento patrimonial, sino de poner en valor un legado histórico que ayuda a entender quiénes somos y que, además, refuerza nuestro compromiso con la memoria democrática y se convierte en un nuevo recurso patrimonial para que la ciudadanía y visitantes conozcan más nuestra historia".
Esta actuación se integra en el proceso de revalorización del Mirador del Faro, un espacio que reúne distintos elementos vinculados a la defensa costera durante la Guerra Civil, como el Memorial de la Defensa de Cullera y el refugio antiaéreo. El acceso al mirador se realiza a través de senderos vallados para garantizar la seguridad de los visitantes y cuenta además con bancos para el descanso y la contemplación de unas panorámicas del Mar Mediterráneo.
El refugio del Cabo del Faro de Cullera se encuentra junto a la ermita de los Navarros, bajo un pequeño montículo de la costa hoy convertido en mirador. Se trata de una construcción de hormigón armado compuesta por un almacén de munición con elevador, las dos plataformas donde se ubicaban las piezas de artillería y un búnker que servía como puesto de mando y control visual de operaciones, situado en un promontorio justo enfrente.
CONJUNTO DEFENSIVO
Este conjunto defensivo fue construido por el Gobierno de la República tras su instalación en Valencia, como respuesta a los ataques aéreos y navales que sufría la costa mediterránea por parte de los aliados del bando sublevado, especialmente la aviación italiana de Mussolini concentrada en las Islas Baleares.
Esta actuación se suma a la recuperación del otro gran refugio de la Guerra Civil conservado en Cullera: el refugio antiaéreo situado bajo los Jardines del Mercado, en la plaza de la Virgen. Este está formado por dos galerías subterráneas ubicadas bajo las dos naves posteriores del mercado municipal -el auditorio y la sala multiusos-, y fue uno de los cuatro refugios construidos en la ciudad durante la Guerra Civil ante la amenaza constante de los bombardeos que sufrían las poblaciones vecinas y que también alcanzaron Cullera.
Con la recuperación de ambos enclaves, el Ayuntamiento de Cullera "refuerza su apuesta por la conservación del patrimonio histórico vinculado a la memoria democrática y consolida un itinerario cultural que permite comprender mejor el pasado reciente del municipio y transmitirlo a las futuras generaciones", destacan desde el consistorio.