VALENCIA, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El dramaturgo y director Albert Boadella ha asegurado que en la "cuenta atrás" de su vida artística quiere afrontar una "nueva etapa" --"la última", ha precisado-- en la que se despide del teatro de prosa y apuesta por fórmulas escénicas en las que "siempre exista música".
El actual director artístico de los madrileños Teatros del Canal ha realizado estas manifestaciones en una rueda de prensa en el Teatro Olympia de Valencia, donde se representará, desde este jueves y hasta el próximo 6 de abril, su espectáculo 'Ensayando a Don Juan', que cuenta con un reparto encabezado con el veterano Arturo Fernández y en el que también figuran Sara Moraleda, Mona Martínez, David Boceta, Alfonso Vallejo, Jesús Teyssiere y Chema Ruiz.
Boadella ha recordado que dejó la compañía Els Joglars en un momento álgido porque no le gusta la "decadencia" y ha subrayado que la compañía catalana fue "una utopía de 51 años". "Después --ha proseguido-- pude dedicarme a mis frustraciones, a lo que no había podido hacer durante los años con Els Joglars; siempre he sido un músico frustrado y, ahora, en esta cuenta atrás de mi vida artística, tengo que escoger y he dicho basta de teatro en prosa y quiero hacer teatro en el siempre exista música, no exactamente ópera, sino cosas que me invento y que tienen que ver con el espectáculo musical", ha dicho.
En 'Ensayando a Don Juan', Boadella se basa en una versión de Eduardo Galán sobre el Tenorio de José Zorrilla para proponer "un juego de teatro dentro del teatro" al recrear un accidentado y divertido ensayo de la obra dirigida por una joven y moderna directora que quiere montar la pieza desde una perspectiva contemporánea "antimachista y alejada de los mitos" pero que en el casting toma una arriesgada decisión: contratar al actor Arturo Fernández para el personaje del comendador Don Gonzalo.
Con esta premisa se propone una reflexión sobre "el cambio generacional en todos los sentidos" con un "Don Juan dentro del Don Juan". "Me gustan las obras que hablan del teatro, porque es hablar de la vida", ha aseverado Boadella, que ha reivindicado este arte como juego, no como trabajo. "No sé por qué coño en España se llama 'trabajar' cuando en el resto de las lenguas del mundo se dice 'jugar': yo no he trabajado en mi vida, siempre he jugado", ha exclamado.
"EXTRAÑA PAREJA"
Sobre la elección de Arturo Fernández, Boadella ha reconocido que forman una "extraña pareja" pero ha recalcado que su admiración por el intérprete viene de lejos porque él, al igual que otros grandes nombres de la escena española, como Lina Morgan, representan lo que su generación decía que quería hacer, "un teatro popular, accesible a todo el mundo".
Por esta razón, ha afirmado que escribió el personaje que encarna Fernández "pensando en él". En este punto, el director ha confesado su gusto por los "actores divos, esos que dominan el escenario y que tiene una potencia histriónica". "Arturo Fernández se mueve por la escena con la misma naturalidad con la que lo hace por el comedor de su casa", ha comparado.
Para Boadella, hoy en día los actores se han vuelto "muy sindicalistas" y hay un cierto "complejo" que se expresa, a su parecer, en gestos como aplaudir a los técnicos o al público al finalizar una función. "Hay que aplaudir solo a los actores porque ellos son los auténticos propietarios del teatro", ha considerado.
Por su parte, Arturo Fernández ha manifestado su satisfacción por participar en este proyecto al que decidió sumarse tras leer "las 25 primeras páginas". Ha apuntado que sus seguidores se van a "sorprender" pero ha precisado que no verán a un Arturo Fernández distinto, sino un texto distinto.
El actor ha hecho gala durante toda la presentación del sentido del humor y 'tics' que le han hecho famoso, como su popular 'chatines', como ha llamado a los periodistas, o al ofrecerse para acompañar a Boadella en su nueva etapa musical porque se le da "bien el bolero". Además, cuando el director le ha recordado que hoy se conmemora el Día Mundial del Teatro, ha replicado entre risas: "No tengo ni zorra idea, me acabo de levantar".
Ya en tono más serio, ha insistido varias veces en que la función --que en su presentación en Madrid y Oviedo ha arrancado "aplausos de ópera"-- tiene "siete protagonistas" y ha apostillado que trabajar junto al resto del elenco le ha "rejuvenecido" como a un "vampiro".