VALENCIA 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Basílica de San Jaume de Algemesí (Valencia) exhibe una exposición que recoge el proceso de consolidación y restauración del retablo de Pardines, una obra de arte datada a comienzos del siglo XVIII que muestra la imagen de la Virgen tallada en piedra, informaron hoy fuentes de la Diputación de Valencia.
En la muestra, organizada por la misma Iglesia y el Ayuntamiento de la localidad, se podrá contemplar el retablo restaurado y sus diversas fases de limpieza y conservación, que han sido subvencionadas con 15.500 euros por la Diputación de Valencia dentro del Programa de Ayudas a la Restauración de Bienes Muebles, explicaron las mismas fuentes.
La diputada de Administración General, Carlota Navarro, con motivo del 400 aniversario del nombramiento de Algemesí como Vila Reial, inauguró la pasada semana la exposición, acompañada por el alcalde de la localidad, Vicente R. García, y el Arcipresidente de la Basílica de Sant Jaume, Jesús Corbí.
El conjunto pictórico del retablo, atribuido a la Escuela Valenciana de los Macip, está compuesto por una imagen realizada en madera de la Virgen, datada a comienzos del siglo XVIII, y adornada con una corona, una aureola y una azucena.
Cuatro imágenes religiosas --la Anunciación, La Natividad, La Resurrección de Cristo y La Ascensión-- componen los laterales del retablo, que a su vez, se encuentra embellecido por otras cuatro imágenes que rememoran las escenas de La Dormición de la Virgen, La Adoración de los magos, Pentecostés y la Crucifixión, esta última se encuentra encabezando la obra de arte.
ORÍGENES REMOTOS
Los orígenes de la obra de arte son un enigma, ya que no se ha conservado ningún documento que catalogue al retablo en una determinada época, apuntaron desde la corporación provincial.
Las diversas modificaciones que ha sufrido la obra de arte evidencian su larga existencia. Una de sus variaciones más destacadas es el cambio de posición de las tablas, ya que la del lado derecho corresponde al izquierdo y viceversa.
De esta manera, las escenas del deben leerse comenzando por las dos calles laterales, de arriba abajo y de izquierda a derecha, continuando la interpretación por la calle central hasta finalizar en la imagen de la crucifixión, que se encuentra en el ático.