Cultura.- El Festival VEO fusiona lo tradicional y lo contemporáneo con el montaje 'Gyrations of barbarous tribes'

Actualizado 23/02/2007 19:00:43 CET

VALENCIA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

La V edición del Festival València Escena Oberta (VEO) ofrecerá mañana y el próximo domingo en el Teatre El Musical el espectáculo 'Gyrations of barbarous tribes' del colectivo Kubilai Khan. El montaje es el resultado de un encuentro entre miembros del colectivo Kubilai con artistas, músicos y coreógrafos mozambiqueños de la compañía independiente Culturarte. Así, la pieza propone "una comunión entre lo tradicional y lo contemporáneo a través del contacto mutuo de materiales creativos y experiencias personales", según señalaron hoy fuentes del certamen. Partiendo de las diferencias para llegar a las semejanzas, el colectivo Kubilai ha desarrollado en Marsella un espacio de creación pluridisciplinar que persigue y provoca el cruce de diferentes lenguajes artísticos. El objetivo es "buscar una experiencia polisémica como respuesta a los discursos únicos", aseguraron las mismas fuentes.

Se dice de este espectáculo que sus intérpretes han realizado un hallazgo: "el arte de separarse del mundo, dejando al cuerpo generar el movimiento y al movimiento generar el espacio", afirmaron.

Lo esencial consiste en doblar y alargar la percepción del movimiento para evitar el cierre de los géneros y las limitaciones. Impregnados de la loca vitalidad de los ritmos africanos, impulsivos y vibrantes, proponen la fricción entre contrarios, entre blanco-negro, norte-sur, libertad-cautiverio.

Además, el festival VEO en su penúltima jornada, presenta el estreno nacional de Didier Theron, 'En forme'. Es una coreografía rítmica, enérgica y con un delicado sentido del humor, inspirada en los escritos y en los casi desconocidos dibujos de Kafka.

Théron es un analista de la ubicación del cuerpo en el espacio y su búsqueda como creador camina hacia la coreografía en su esencia primaria, en relación a una visión burlesca de la condición humana, absurda y divertida.

A los ojos de Théron, el mundo de Kafka es una locura repleta de contradicciones internas, pero sin esa nota de aburrimiento y depresión que se le suele achacar, más bien al contrario, es un mundo que produce anti-héroes deliciosos al estilo de Buster Keaton.