VALENCIA 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
Tres años después de que el coleccionista alemán Günter Adolf Egner donara al Museo Nacional de Cerámica González Martí un total de 1.680 piezas de la colección que recopiló a lo largo de 50 años, el Palacio del Marqués de dos Aguas expone por primera vez una selección de 400 obras realizadas por los más emblemáticos artistas internacionales, fundamentalmente europeos, de la segunda mitad del siglo XX.
La muestra, que se podrá ver hasta el 2 de mayo, fue presentada hoy por el director del museo valenciano, Jaume Coll, la pareja del recientemente fallecido coleccionista, Otto Piert, su hermana Erika Egner, y la comisaria Carmen González, quien señaló que con su "pasión" por la cerámica, Egner "registró algo que estaba naciendo. Coleccionó de todo, artistas importantes y artistas no conocidos que le gustaban" hasta reunir una colección que "se brinda al estudio porque refleja un momento en y se puede ver cómo evoluciona la historia de la cerámica".
Para esta primera presentación al público de su legado, que abarca un total de 618 artistas y de 24 países, se han escogido 400 trabajos exhibidos atendiendo a criterios de temáticos y reunidos en tres grandes grupos: formas, superficies y figuras, que se acompañan de proyecciones de su casa y revelan cómo las tenía colocaldas en ella.
"Detrás de cada objeto hay una historia" que a él le gustaba contar, aseguró la comisaria. Así, su entre ellas se puede observar una jarra con una sirena, prototipo que el propio Ned Heywood le hizo del que regaló en su momento a la princesa Diana de Gales. También se incluye una cuenco rosa de Lucie Rie valorado en 18.000 euros que casualmente es el que está trabajando en una película documental.
Figuras humanas y animales, platos, cuencos, personajes fantásticos, plástica libre escultórica, jarrones, objetos grandes y pequeños, o cerámicas que emulan plantas, piedras y formas de la naturaleza, en homenaje a su propia profesión de jardinero, demuestran una personalidad "cargada de humor y su búsqueda por la originalidad y los pequeños detalles", subrayó Carmen González.
A su vez, la diversidad de las formas y esmaltes cumple su "intención pedagógica" de registrarlo todo. En este sentido, recordó que la voluntad de Egner era que la colección "estuviera al alcance de la gente, tanto de estudiosos como de los jóvenes". Así, donó parte de su colección, compuesta por más de 3.000 cerámicas, al González Martí y a otros dos museos alemanes con la única condición de que el público pueda acceder a ellas y con voluntad de "internacionalizar" la colección.
La mayoría de estas obras son europeas y sólo hay dos de artistas españoles, lo que "viene a completar" los fondos del Palacio del Marqués de Dos Aguas, que en su mayoría son nacionales.
La "pasión" de Günter Adolf Egner por la cerámica se inició en el año 1955 cuando asistió a la exposición 'Cerámica alemana del presente' en Alemania y se dio cuenta de que la cerámica es un "objeto bello que puede formar parte del arte", apuntó González. A partir de ese momento "empieza a coleccionar casi sin darse cuenta".
"Nunca regateó un precio con los artistas", como muestra de "respeto" hacia su trabajo, que hizo que a su vez se convirtiera en un sentimiento mútuo, aseveró la comisaria.
En esta tarea lo acompañó su pareja durante 50 años, Otto Piert, quien con sus conocimientos de inglés le ayudó a conseguir multitud de piezas a lo largo de los viajes que realizaban juntos, explicó. En este sentido, indicó que "iban a buscar cerámica y a conocer la gente del país, y cómo se reflejaba su carácter en la cerámica", destacó Piert.