Luis Fernández sigue la evolución del 'friqui' desde su origen a la posmodernidad en 'Elogio de la caspa'

Portada Del Libro 'Los Friquis. Elogio De La Caspa'
L. FERNÁNDEZ
Europa Press C. Valenciana
Actualizado: miércoles, 4 mayo 2011 19:15

VALENCIA 4 May. (EUROPA PRESS) -

El escritor valenciano Luis Fernández presenta este jueves a partir de las 19.00 horas en el establecimiento de Cosín, situado en el número 17 de la calle Hernán Cortés, su libro 'Los friquis. Elogio de la caspa', un divertido relato sobre la historia del término anglosajón 'freaks' y las múltiples acepciones que ha llegado a tener en el mundo posmoderno.

Editado por Firquibuc, el volumen deja claro que 'friqui' o 'friki' lo mismo sirve para insultar a las estrellas mediáticas de la telebasura como para designar a los cerebritos y magos de la informática: los Geeks y los Nerds, así como a los fans del manga, los otokus, la onda siniestra de los emos y a los hikikomoris nipones, señala el propio autor.

Así, el volumen cuenta de forma amena cómo y por qué un término como freaks, que comenzó a utilizarse en los años 50 para designar a los fans de la película de Tod Browning 'Freaks. La parada de los monstruos' (1932), pasó al mundo contracultural de los años 60 para designar a los jipis más radicales. De igual modo, la epopeya del friquismo español está representada por el movimiento underground madrileño, valenciano y barcelonés, cuando los freaks se llamaban "madres", cuyo punto de inflexión fue la Barcelona de los años 70.

Todo comenzó, según relata Fernández, con el escándalo de 'La fallera mecánica' en la "revista anarcopasote" 'Ajoblanco', a la que siguieron 'Star', 'Disco Expres', 'El Papus' y 'El Jueves'. A finales de los años 70, con la Movida madrileña, nacen nuevos fenómenos friquis, como el cine "cutregay" de Almodóvar, los grupos pop como Alaska y los Pegamoides y la estética pasota de Cheech & Chong, que inicia el cine de "fumetas, salidos y colgados".

'Los friquis. Elogio de la caspa' repasa también la historia de la evolución del término desde el friquimundo de Andy Warhol y el cine trashploitation de John Waters y Divine hasta su nueva significación actual: los friquis mediáticos de la telebasura.

El trabajo tampoco se olvida de su relación con el 'camp' y el 'kitsch', presentes en el monstruario del kitsch totalitario de dictadores megafriquis como King Jong-Il, el Gary Glitter del circo comunista, o los friquis caribeños, Chávez y Fidel Castro.

En resumen, la obra celebra "el triunfo de la ocurrencia y el estrellato doméstico", concluye el escritor.

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