CASTELLÓN 26 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Luz de las Imágenes ha procedido este sábado al traslado de seis obras de arte, en concreto dos tejidos, dos esculturas, una pintura y una pieza de orfebrería, procedentes de las localidades castellonenses de Vinaròs, Benicarló y Vila-real, para su restauración en el Centro de Conservación de Bienes Muebles situado en Bétera (Valencia).
Según informa la Generalitat, una vez recuperadas, estas piezas formarán parte de la próxima exposición que prepara esta institución en el norte de Castellón y que abrirá sus puertas a finales de año.
Procedente de la Iglesia de la Asunción de María de Vinaròs, los técnicos han recogido dos obras textiles realizadas en el siglo XIX y relacionadas con el obispo José Domingo Costa i Borras, nacido en esta localidad en el año 1805.
Según las mismas fuentes, los tejidos que se van a intervenir son su mitra de obispo, que se conserva en el citado templo, y un frontal de altar con el escudo de Costa i Borras.
También restaurarán la Cruz Procesional realizada por Simón de Toledo en el siglo XVIII. Este orfebre nacido en Valencia, que trabajó en la Seu, realizó las cruces de Carcaixent, Xérica y Vinarós siguiendo una tipología característica y similar en estas tres piezas, con una macolla con esculturas de santos valencianos dispuestos en pequeñas hornacinas y esmaltes decorativos de claro carácter barroco.
La última de las piezas recogidas de esta localidad será la imagen de santa Bárbara, un relicario de la santa, tallado en madera y policromada, que data del siglo XVII.
De la localidad de Benicarló, se ha recogido la imagen de San Gregorio, en la ermita del mismo nombre. Se trata de una escultura tallada en madera y policromada que aunque ha sido datada hacia mediados del siglo XX, los primeros estudios realizados por los técnicos apuntan a una mayor antigüedad de la obra.
Por último, ha sido trasladado al taller de restauración de La Luz de las Imágenes El Salvador Eucarístico de la Iglesia Arciprestal de San Jaime de Vila-real, un lienzo anónimo datado en el siglo XVII, pero que sigue la tipología de las pinturas realizadas por Vicent Macip y Joan de Joanes, en los que se representa a Cristo mirando al espectador y señalando el Cáliz de la Catedral de Valencia, como reliquia de la Última Cena.
Con la llegada de estas piezas, ya suman 54 piezas en proceso de restauración en los talleres de La Luz de las Imágenes y, según las mismas fuentes, se espera alcanzar el centenar de obras, que formarán parte de la exposición que se prepara en las localidades de Vinaròs, Benicarló, Culla y Catí.