VALENCIA 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia inaugurará hoy la exposición 'Rusiñol desconocido', que desvela al gran público a través de unas 180 piezas las facetas menos estudiadas del artista catalán Santiago Rusiñol (Barcelona, 1861-Aranjuez, 1931) como las de agitador cultural e incansable viajero, y pone el acento en la estrecha relación que mantuvo con Valencia, según señaló hoy en rueda de prensa la responsable técnica de la muestra, Anna Llanes.
La selección, que se podrá visitar hasta el próximo 8 de abril, reúne documentos, manuscritos, fotografías, carteles y planos --la mayoría de ellos no expuesto al público hasta ahora-- que "ponen al desnudo" la vida y las inquietudes del autor. Así, el espectador tendrá la oportunidad de descubrir del "personaje que él mismo se forjó" como pintor y escritor de grandes obras teatrales, hay "otro Rusiñol, a veces contradictorio, más íntimo e introspectivo", aseguró la especialista.
La exposición está organizada por el Ayuntamiento de Sitges con motivo del 75 aniversario del fallecimiento del artista y cuenta con la colaboración de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y el Consorci del Patrimoni de Sitges. Tras su presentación en esta localidad catalana, la muestra ha iniciado una itinerancia por las ciudades con las que Rusiñol mantuvo una relación especial, en concreto Aranjuez, Granada, Manlleu y Valencia.
Los contenidos de 'Rusiñol desconocido' se vertebran en torno a un apartado dedicado ideario estético de Rusiñol, quien "articuló toda su vida alrededor de la búsqueda de la belleza", explicó Llanes. El autor, uno de los protagonistas de la vida cultural española del tránsito del siglo XIX al XX, estaba convencido de que la sociedad estaba "enferma" y propuso como "único bálsamo posible para la humanidad el arte". En concreto, el Modernismo y su interés por la recuperación de las "artes del objeto y emotivas" fue su 'leitmotiv'.
Así, en la exhibición se pueden contemplar piezas de su colección de hierro, cerámica, mobiliario y otros materiales reivindicados por los modernistas. También se recogen en las diferentes secciones en las que se ha estructurado el recorrido expositivo --Rusiñol como agitador cultural y viajero-- documentos que dan cuenta de aspectos personales de su biografía, como su adición a la morfina, o las actas en las que legó al municipio de Sitges el Cau Ferrat, la casa-taller que mandó construir entre 1893 y 1894.
Como novedad, para su presentación en Valencia la muestra incluye alguna pieza adicional, como un retrato de Rusiñol que apareció en 1908 en la revista 'Impresiones', editada, precisamente, por González Martí, promotor del museo valenciano. Ambos intelectuales tuvieron diversos puntos en común, señaló el director del Museo de Cerámica, Jaume Coll, que resaltó la necesidad de "investigar más sobre el influjo de Rusiñol en Valencia".
POPULARIDAD Al respecto, relató que el artista catalán tuvo una estrecha amistad con intelectuales valencianos de la época, como López Chávarri, Rafael Doménech o Rodríguez Soriano, y se relacionó con entidades culturales del momento como Lo Rat Penat. Prueba de su popularidad en la época fue que en una celebración de Carnaval de principios de siglo el Círculo de Bellas Artes repartió caretas que reproducían los rostros de Mariano Benlliure, Joaquín Sorolla y el propio Santiago Rusiñol.
Al acto de presentación de la muestra asistió también la directora de proyectos de la SECC, Carlos Álvarez, que resaltó que este proyecto ha hecho posible "desarrollar una importante investigación biográfica sobre Rusiñol y sacar a luz algunos fondos que no estaban catalogados ni digitalizados".