Pruebas de envejecimiento de trencadís determinarán en tres semanas si Les Arts se recubre con este material

Palau de Les Arts con el recubrimiento original de trencadís y sin ese material.
EUROPA PRESS
Publicado 09/03/2014 11:11:40CET

VALENCIA, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Tecnológico de la Construcción (Aidico) y una empresa inglesa contratada por el arquitecto Santiago Calatrava realizan pruebas de envejecimiento de trencadís que determinarán, en unas tres semanas, "si se ha logrado una solución de adherencia mejor" que permita volver a instalar en la cubierta del Palau de Les Arts este material cerámico tras los desprendimientos sufridos en diciembre.

Así lo ha señalado en declaraciones a Europa Press el conseller de Economía, Industria, Turismo y Empleo, Máximo Buch, quien indica que por un lado Aidico --entidad que realizó el informe de daños tras el desprendimiento de trencadís de la cubierta del coliseo-- y por otro la empresa contratada por el despacho de Calatrava "están haciendo pruebas de envejecimiento del material para ver cómo responde" y "necesitan tres semanas para que sean suficientemente concluyentes".

Buch insiste en que "lo ideal sería volver a poner trencadís pero para eso hay que tener la certeza técnica de que se puede hacer sin ningún riesgo de nuevos desprendimiento" y explica que, por este motivo, estudian con esas pruebas "si cambiando la composición de las colas y haciéndolo de una forma distinta, se evita ese riesgo".

Al respecto, destaca que "hay una empresa que ha hecho un proyecto así en Tenerife, en concreto en el Auditorio de Tenerife, que está hecho con trencadís", y que en el caso de Les Arts, "dicen que pueden hacerlo evitando el riesgo de caída con una solución de adherencia mejor". "Pero no queremos hacer algo sin haberlo probado", admite.

SIMULAN EL PASO DE DIEZ AÑOS EN UNAS SEMANAS

El también presidente del Consejo de Administración de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) explica que las pruebas consisten en "meter los materiales en unas cámaras especiales que simulan el paso del tiempo más rápidamente, unos diez años en cuestión de semanas", y que "necesitan unas tres semanas más para acabar de llegar a una conclusión y ver si la adherencia sigue siendo buena o hay algún problema". "No queremos equivocarnos", sentencia.

Una vez tengan ese "informe concluyente sobre si se puede hacer o no con trencadís", lo llevarán a una reunión entre todas las partes, como las que celebran semanalmente representantes de la Conselleria, del despacho de Calatrava, de las constructoras Acciona y Dragados y de Aidico, normalmente los jueves. "Ahí se va avanzando y conmigo se reunirán cuando haya conclusiones definitivas", agrega el conseller.

Buch recuerda que, "si no pudiese ser trencadís, también se están contemplando otras alternativas", como emplear "otros materiales cerámicos, aluminio o pinturas de distinto tipo", y recalca que se elegirá una solución que "garantice durabilidad y buen aspecto, que dé una imagen digna de lo que es el edificio y el complejo".

Destaca asimismo que el desmontaje del trencadís fue "más rápido de lo previsto" y concluyó el pasado 17 de febrero, en la semana de la reapertura al público del coliseo con la puesta en escena de 'L'italiana in Algeri', de Rossini.

Con la cubierta "lista para emprender la reconstrucción", la pasada semana se realizaron las primeras pruebas de pintura para "proteger la superficie metálica" de Les Arts, desprovista en la actualidad del revestimiento cerámico de trencadís, a la espera de la elección de la solución definitiva.

TRENCADÍS, PLANCHAS DE ALUMINIO O PINTURA

A finales de enero, Calatrava planteó a Buch "tres soluciones" para la cubierta: "volver a poner trencadís, con una serie de condiciones técnicas que garanticen su adherencia, poner unas planchas de aluminio con juntas de dilatación o una masilla que haga una superficie más lisa y, a partir de ahí, poner una pintura".

Tras la "reunión privada" que mantuvieron en una sala del aeropuerto de Valencia, Buch señaló que debían "evaluar técnicamente qué es lo mejor y qué tiene garantías de duración".

"Nos preocuparía usar cualquier solución que luego no tenga una duración y unas garantías de estabilidad y de color suficientemente satisfactorias a largo plazo", recalcó el conseller, quien insistió entonces en que "no es una cuestión que tiene que durar unos pocos años, sino que es un edificio que tiene que durar muchos años".