VALENCIA 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
La restauración del altar y capilla de Sant Bernat de la parroquia de Santa Catalina en Alzira (Valencia) mediante la limpieza, reparación de grietas y el dorado en oro fino de los ornamentos, sacó a la luz elementos del barroco valenciano que estaban ocultos y deteriorados por los incendios en 1936 e intervenciones posteriores, según informó hoy en un comunicado el Arzobispado de Valencia.
Los trabajos, que coinciden con el 400 aniversario de la imagen-relicario de los patronos Bernardo, María y Gracia, serán bendecidos por el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, el próximo domingo a las 19.00 horas.
Tras la finalización de las obras, las tres imágenes-relicarios de los patronos, dos de ellas construidas en la posguerra, después de que se perdieran durante la persecución religiosa de 1936, han vuelto a su altar, ahora ya restaurado.
En el caso de las reliquias y de la propia imagen de San Bernardo, pudieron salvarse ya que fueron escondidas a tiempo y trasladadas en un carro con naranjas a la localidad de Onda, donde permanecieron durante toda la Guerra Civil, por iniciativa de un grupo de feligreses.
Los trabajos, promovidos por la archicofradía de los Santos Patronos Bernardo, María y Gracia, y la parroquia, han contado con una ayuda de la Diputación de Valencia. Igualmente, con motivo del 400 aniversario de la imagen de San Bernardo, la iglesia de Santa Catalina también ha acogido a lo largo del año diversas celebraciones religiosas.
Asimismo, los trabajos de restauración, iniciados en 2006, han incluido la realización de un estudio sobre la estructura del templo por parte del Instituto Valenciano de Tecnología de la Construcción que ha concluido que el edificio de la iglesia es absolutamente estable.