VALENCIA, 31 May. (EUROPA PRESS) -
Alrededor de 40 familias de varios edificios de Alzira tuvieron que ser desalojadas hoy de sus viviendas como medida de precaución a causa del hundimiento de 50 metros de calzada ocurrido en la calle Joanot Martorell junto a la excavación que se estaba realizando para construir un edificio, informaron fuentes municipales.
Los hechos ocurrieron sobre las 9.30 horas en una "transitada" calle de la localidad, justo después de que pasara un autobús por esa calzada y antes de que lo hiciera un vehículo, según indicaron los vecinos, quienes comentaron que habían comenzado a notar temblores en una de las fincas hace 15 días, y que había una grieta en la calle desde hace unas jornadas, así como en uno de los edificios. Los vecinos dicen sentir miedo y preocupación, y afirman que el hundimiento les ha recordado hechos como los del Carmel en Barcelona o la riada que asoló Alzira hace unos años.
El hundimiento del terreno fue provocado por la cesión de alrededor de 25 metros del muro de contención de la excavación que se estaba realizando para construir un bloque de viviendas, según informaron fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos, que señalaron que el hundimiento causó también la rotura de canalizaciones de agua, la inundación del foso y nuevos derrumbamientos en la calzada.
Tras producirse el hundimiento, se procedió a la evacuación de varios edificios contiguos, cuyos habitantes han sido realojados en un hotel de la localidad, según explicó a Europa Press Televisión el concejal de Seguridad Ciudadana de Alzira, Raúl Ull.
Ull señaló que, en principio, y tras la primera inspección de los técnicos, "no hay ningún peligro" de derrumbe de los edificios, y que la evacuación de los inmuebles se realizó "simple y llanamente por precaución". El edil afirmó que los vecinos han sido realojados en el hotel del municipio y que esta tarde podrán volver a sus casas acompañados de un policía para recoger sus enseres. Además, comentó que "si todo es como indican los técnicos", los vecinos podrían volver a "la normalidad y a vivir en sus casas" en un par de días.
El concejal manifestó que los técnicos deberán explicar "qué es lo que ha fallado", pero que tras una primera valoración, creen que "o bien no estaban bien calculado los anclajes del muro de contención o bien han fallado por alguna circunstancia". Respecto a las lluvias de los últimos días mostró su creencia de que no han tenido nada que ver, pues han sido "casi insignificantes".
TODAS LAS LICENCIAS
Ull explicó que en solar donde han ocurrido los hechos se iba a construir un edificio de viviendas, actuación que tenía un director de obra y "contaba con todas las licencias pertinentes". Tras el hundimiento, dijo, habrá que "volver a estructurar paredes y hacer el muro de contención, para volver a rellenar" el hueco del sótano "y comunicar todos los desagües".
Algunos de los vecinos desalojados denunciaron que habían aparecido grietas en uno de los edificios, así como en la calzada, y que ya habían notado temblores en la finca hace 15 días y en la calle, anoche mismo. Éste es el caso de Isabel Requena, quien señaló que anoche salió a pasear a la perra y observó cómo "se meneaba un poquito el piso", o de Jasmina, quien comentó que "hace 15 días ya notamos temblores en la finca".
Otra vecina desalojada comentó que llevaba 15 días notando temblores, pero que "no le daban importancia, hasta que al final ha pasado lo que ha pasado". Indicó, asimismo, que su hijo vio anoche una grieta en la calzada "pero habían tabicado como si fuera con cemento".
Por su parte, Isabel Torres comentó que la grieta llevaba "unos días abiertas" en el suelo y que precisamente anoche le comentó a su hijo que estaba más ancha. "Esta mañana hemos ido a llevar a los nenes al colegio y hemos visto que iba dando más" y "cuando hemos vuelto hemos visto como iba hinchándose la carretera y abriéndose y cayendo la pared", así como "la caseta donde entran los hombres a cambiarse o el contenedor donde tenían el agua". "El ruido ha sido espantoso", comentó.
Los vecinos se felicitaron de que no haya habido heridos, sobre todo porque el hundimiento se ha producido nada más pasar un autobús, aseguraron, al tiempo que destacaron que "incluso el chico de la grúa le ha dado tiempo a poder salir fuera". En este sentido, Isabel Requena recordó que "eran sobre las 9.20, pasaba el autobús y ha sido caer, y el coche que iba detrás se ha parado". Este vehículo, dijo, "hubiera podido caerse y creo que no se hubiera podido salvar el muchacho que iba dentro".
"CONGELADA DE FRÍO"
Afirman sentir preocupación, "porque es la vivienda", y "muchísimo miedo" y dicen que estos hechos les hacen recordar "la riada". Están nerviosos, porque aunque los van a realojar en un hotel, no saben si les van a dar de comer ni cuando podrán volver a sus casas. "Yo en mi casa no puedo entrar ahora, estoy congelada de frío, tengo lumbago y no sé donde meterme", indicó una vecina bajo la lluvia, mientras que su hija comentó que lo están pasando "muy mal".
Una de las vecinas indicó, recordando el Carmel, que el miedo que tenían es que una de las fincas se hubiera venido abajo, porque "estaban haciendo un agujero demasiado grande para lo que es, y además ahí siempre ha habido agua, y siempre le han llamado 'Las balsas'".
Tras recibirse el aviso del hundimiento, acudieron a la zona cinco vehículos del parque de Bomberos de Alzira, que balizaron la zona e iniciaron las labores de achique de agua para drenar el foso de cimentación. También se procedió a interrumpir el paso del agua y el gas por la zona.