Publicado 26/02/2021 12:48CET

La empresa del parque fotovoltaico de Chiva defiende el "bajo impacto ambiental" y sus beneficios sociales y económicos

Archivo - Planta fotovoltaica
Archivo - Planta fotovoltaica - FALCK RENEWABLES - Archivo

Falck Renewables señala que ya dispone de 300 preacuerdos cerrados de propietarios y espera tenerlos todos en las próximas semanas

VALÈNCIA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

El operador internacional Falck Renewables, empresa que proyecta un parque fotovoltaico en la sierra de Chiva (Valencia), instalación que ha suscitado la oposición de formaciones políticas y en la propia localidad, ha defendido este viernes el bajo impacto ambiental de la planta, que cuenta con la "predisposición" y "aceptación" de los propietarios de las parcelas, espacio suficiente y la insolación del terreno, además de que supondrá beneficios sociales y económicos para el municipio.

La compañía cifra en 500 los empleos que se generarán en su construcción, con una inversión de 110 millones de euros; un desembolso al Ayuntamiento de Chiva de más de cuatro millones de euros en concepto de impuesto de instalaciones, construcciones y obras y más de 600.000 euros por el IBI y la generación de energía limpia equivalente a la necesaria para 80.000 hogares en un año, según ha informado Falck Renewables en un comunicado.

Además, destaca que habrá una dotación económica anual destinada a las iniciativas de las asociaciones locales y gestionada por ellas para contribuir "al desarrollo social, ambiental, económico, laboral, educativo, cultural, deportivo o recreativo como parte de su compromiso de crear valor y cooperar en el desarrollo de la comunidad local".

Falck Renewables ha destacado que, de los siete proyectos que la compañía está desarrollando en España, cinco están ubicados en la Comunitat Valenciana, en una "clara apuesta" por la autonomía, y ha subrayado que invierte directamente en los proyectos que desarrolla y, una vez construidos, los opera durante toda su vida útil, hasta 35 años, "manteniendo una relación de colaboración de largo plazo con las comunidades locales en las que se implanta y creando valor a través de programas de desarrollo social, económico y medioambiental".

La planta de Chiva, con una superficie aproximada de 400 hectáreas, será "una de las más importantes del país", y la empresa fundamenta la decisión de esta ubicación en el análisis que proporciona la herramienta de zonificación ambiental para energías renovables del Ministerio de Transición Ecológica que muestran el índice de sensibilidad ambiental, así como los mapas de la Conselleria.

Según la compañía, "la zona de Chiva está identificada con baja sensibilidad medioambiental y bajo rendimiento agrícola por lo que es óptima para la instalación de una planta de energías renovables". En esta línea, recalca que precisamente este bajo rendimiento "ha propiciado la predisposición y aceptación de los propietarios para vender las parcelas".

300 PREACUERDOS

En estos momentos, según detalla, cuenta ya con 300 preacuerdos cerrados de las 350 parcelas necesarias para el proyecto y se estima alcanzar el 100% de la aceptación "en las próximas semanas".

Asimismo, la compañía destaca que las energías renovables "son la alternativa más limpia para la generación de energía", pero "asumiendo que siempre hay algún tipo de impacto medioambiental", se ha comprometido a "implantar todas las medidas necesarias" para "minimizar, prevenir y corregirlo".

Entre las medidas más relevantes, apunta la estrategia agrivoltaica que "armoniza la generación de energía solar y la agricultura para que sean compatibles en una misma área"; el cultivo de árboles como algarrobos, almendros o especies aromáticas o medicinales que fomenten la polinización, así como la replantación de aquellas especies arbóreas "de especial interés que estén ubicados en este terreno con el fin de no perjudicar el entorno medioambiental".
Igualmente, señala que las placas solares, que no tendrán más de dos metros de altura, permiten el pastoreo y el mantenimiento de la fauna local.

En esta línea, insiste en que la planta supone un desembolso a favor del Ayuntamiento de Chiva de más de cuatro millones de euros en concepto de impuesto de instalaciones, construcciones y obras y durante los 35 años de vida útil "se pagará en concepto de bienes inmuebles y actividades económicas 600.000 euros anuales", que suelen destinarse a partidas con elevadas necesidades como Bienestar y Vivienda Social, Eficiencia Energética, Educación y Empleo, si bien "es decisión del consistorio".

Otro aspecto que destaca es la política de inclusión de los jóvenes de la zona en el programa de becas de estudio en energías renovables ya vigente en España y en el que se puede involucrar la población "de forma directa" ya que hasta el 4% de la inversión "está abierto a inversores locales con una rentabilidad asegurada y ningún compromiso de permanencia".