Publicado 16/08/2021 13:00CET

Las fallas empezarán a salir el jueves de Feria Valencia para la 'plantà'

Archivo - Almacenamiento de las fallas en el recinto de la Feria de Valencia el 13 de marzo de 2020
Archivo - Almacenamiento de las fallas en el recinto de la Feria de Valencia el 13 de marzo de 2020 - Rober Solsona - Europa Press - Archivo

La cabeza de la meditadora partirá el martes 25 a la plaza del Ayuntamiento

VALÈNCIA, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los artistas falleros esperan empezar la retirada de las piezas de los monumentos almacenados en Feria Valencia a partir de este jueves 19 y realizar la 'plantà' hasta el 31 de agosto durante el día para cumplir con el toque de queda, algo que también prevén ajustar para la 'cremà'.

"Asumimos que hay toque de queda; los trabajos se plantearán para que dé tiempo, con antelación suficiente hasta la una de la mañana", garantiza el maestro mayor del gremio, Paco Pellicer, en declaraciones a Europa Press.

Estas Fallas atípicas están programadas del 1 al 5 de septiembre, año y medio después de que fueran las primeras fiestas de España canceladas por el coronavirus. El calendario definitivo se empezará a cerrar este martes, 17 de agosto, en una reunión entre la Conselleria de Sanidad y las comisiones.

A la espera de saber los actos y de la evolución de la situación epidemiológica, los artistas falleros prevén sacar las piezas guardadas en Feria Valencia a partir de este jueves 19 desde las nueve de la mañana. Estas piezas descansan en el recinto ferial desde el 13 de marzo de 2020, después de que tuvieran que ser desmontadas de las calles de la ciudad de València.

Por su parte, los artistas que tenían guardados los monumentos en espacios propios los retirarán previsiblemente el lunes 23 y las fallas de Sección Especial prevén hacerlo desde este viernes para iniciar el montaje con grúa ese mismo lunes, algo que no creen que se complique por las altas temperaturas. "Tampoco vamos mucho más adelantados que en marzo", remarca el presidente de la Federación de Sección Especial, Rafa Mengó.

Se trata de un calendario "de último día" programado con antelación suficiente para acabar antes de la una de la madrugada, teniendo en cuenta que muchos trabajadores de transporte están de vacaciones. "Es una cuestión de tiempo, imagino que se irá ajustando", apunta el maestro mayor.

También se ha previsto que algunos de los puntos de la zona de 'plantà' de las fallas se encuentran en obras, por lo que se ha reorganizado la entrada a algunas plazas como la de Doctor Collado, y las comisiones ya disponen de los permisos pertinentes, explican fuentes de la Concejalía de Cultura Festiva y de Interagrupación de Fallas.

Ya de cara a la semana fallera, los artistas no temen que se produzcan aglomeraciones como las de años sin pandemia para contemplar los monumentos y confían en el protocolo de seguridad que consensúen la Conselleria de Sanidad y las comisiones.

Finalmente, la velada de la 'cremà' se ajustará al toque de queda vigente en València hasta el 6 de septiembre, algo que desde el gremio no ven complicado porque bastaría con adelantarla. "A lo mejor el problema es la retirada", reconoce Pellicer.

LA MEDITADORA VUELVE A LA PLAZA

La ya icónica cabeza de la meditadora, la falla municipal del Ayuntamiento de València de la que solo se quemó el cuerpo a puerta cerrada en 2020, saldrá del taller el martes 25 y se ubicará en una parte de la plaza que se acordará este jueves en una reunión con el consistorio, previsiblemente unos metros más adelante de donde estuvo el año pasado.

Se quemará toda la cabeza, de hombros hacia arriba incluida la coleta, para lo que los artistas falleros Manolo Martín y José Ramón Espuig --responsables de la pieza junto al diseñador Escif-- colocarán un caballete de tres metros de altura.

Esta falla, con el nombre 'Aço també passarà', incluía varios elementos que estaban repartidos por la plaza del Ayuntamiento y que finalmente se colocarán alrededor de la cabeza.

La incógnita es si la 'cremà' de la meditadora será de nuevo a puerta cerrada, algo que Espuig rechaza porque cree que debería congregar a público en la plaza, siempre y cuando lo permita Sanidad. "Que no sea como cuando quemamos el cuerpo, que fue bastante patético, no quiero que se repita esa imagen", asevera.