Imagen de la intervención - GVA
ALICANTE, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Hospital General Universitario de Elche (Alicante) ha realizado con éxito un procedimiento "altamente especializado" para el tratamiento de la retinopatía de la prematuridad en un recién nacido de 24 semanas de edad gestacional.
La intervención ha permitido tratar una de las complicaciones "más graves" asociadas a la prematuridad "extrema", con el objetivo de preservar la visión del bebé y evitar "secuelas irreversibles", según ha indicado la Generalitat Valenciana en un comunicado.
La retinopatía de la prematuridad es una enfermedad que afecta a los recién nacidos "más inmaduros" y constituye "una de las principales causas de ceguera infantil prevenible". Su detección precoz mediante programas de cribado y el tratamiento en el momento adecuado son "esenciales" para preservar la función visual.
El procedimiento se ha llevado a cabo con la colaboración entre los profesionales del Servicio de Oftalmología y de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCI Neonatal), quienes administraron un fármaco biológico (anti-VEGF) mediante una técnica mínimamente invasiva que permite frenar "el crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos de la retina" y reducir "el riesgo de desprendimiento de retina y pérdida irreversible de visión".
La intervención ha sido realizada por los doctores especialistas en Oftalmología Cristian Fernández y Manuel Baeza, que han trabajado de forma conjunta para realizar el tratamiento con "las máximas garantías de seguridad" en un paciente de "extrema fragilidad".
Por su parte, la doctora Consuelo Vázquez y el equipo de la UCI Neonatal se han encargado de la preparación, sedación, monitorización y cuidados del recién nacido durante toda la intervención, con un protocolo específico orientado a garantizar "la máxima seguridad a pacientes con un grado extremo de prematuridad".
TRATAMIENTO COMPLEJO
De otro lado, Fernández ha destacado que la atención al recién nacido prematuro extremo requiere "un trabajo multidisciplinar altamente coordinado" y ha aseverado que "la colaboración entre oftalmólogos, neonatólogos y enfermería de ambos servicios ha permitido ofrecer este tratamiento complejo con todas las garantías de seguridad, contribuyendo a mejorar el pronóstico visual y la calidad de vida de estos pacientes tan vulnerables".
Por su parte, Vázquez ha subrayado que la UCI Neonatal desempeña un papel "esencial" para que procedimientos de esta complejidad puedan realizarse con "las máximas garantías".
"Nuestro equipo prepara al paciente, mantiene una monitorización continua y adapta todos los cuidados a la situación clínica de un recién nacido extremadamente prematuro, donde cada detalle resulta determinante para su seguridad", ha apuntado.
Asimismo, la especialista ha explicado que la capacidad de trasladar procedimientos "altamente especializados" al entorno de la UCI Neonatal "evita riesgos innecesarios y permite ofrecer una atención integral centrada en el paciente y su familia".