La imaginería visual contemporánea de Girbent llega a Valencia con 'Pintar en el siglo XXI'

La exposición se puede visitar en la Fundación Bancaja del 2 de octubre al 24 de enero

Una imagen de la muestra
Una imagen de la muestra - FUNDACIÓN BANCAJA
Europa Press C. Valenciana
Publicado: jueves, 1 octubre 2026 16:42

   VALENCIA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Fundación Bancaja mostrará del 2 de octubre al 24 de enero 'Pintar en el siglo XXI', una exposición del artista mallorquín Pep Girbent que propone una "revisión del género del interior" a través de una "imaginería visual contemporánea".

   El autor mallorquín y el presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, han presentado este jueves la muestra, que supone una "mirada" a la "interpretación plástica" del artista en torno a las posibilidades y el sentido de la pintura en la actualidad, fruto de una "reflexión" que ha estado presente a lo largo de toda su trayectoria.

   La muestra reúne una veintena de obras, la mayoría de formato monumental y con piezas recientes realizadas expresamente para este proyecto, junto a otras que se exponen por primera vez y algunas más antiguas sobre las que el artista ha intervenido, conformando un conjunto inédito.

   Comisariada por Arturo Castro, el artista ha explicado que es un comisario que "en realidad no existe", porque se trata de un "avatar" de Girbent. "Es uno de los juegos que habitualmente a mí me atraen, que fue cuando me di cuenta que podía ser un ejercicio muy fértil para mí y muy sano, intentar ver la obra desde fuera como si fuera otro", ha detallado.

   "A veces el artista está muy metido en el trabajo, en sus series, y este es un ejercicio de intentar un distanciamiento, alejarse para verlo con más objetividad. A partir de aquí, Castro y Girbent eran casi el mismo, pero no del todo. Coincidían, pero no al 100%", ha indicado el pintor. Este juego le pareció "interesante", y ha argumentado que "encajaba muy bien en la actitud lúdica" de la actividad artística.

   El autor ha explicado que "el punto de partida es una revisión desde un punto de vista contemporáneo de un género tan incardinado en una tradición pictórica occidental", como es el caso del "interior de la vida, pero a través de una imaginería visual contemporánea".

   Girbent ha mostrado su pasión por el cine y cómo le sirve de inspiración. "Voy cogiendo imágenes de medios diferentes y cosas de otros artistas, y cuando una de estas imágenes me interesa para poder cuantear un problema pictórico que en este momento me interesa explorar, lo utilizo", ha señalado.

   "Como estoy convencido de que la pintura es un medio con muchas potencias y entre ellas es que todo lo trastoca, lo que surge siempre es una singularidad única y absoluta. Es una responsabilidad compartida con los autores originarios", ha esbozado el autor.

   También ha enfatizado en su "responsabilidad", que se centra en la "conversión de esa imagen en un acontecimiento pictórico que plantea una serie de cuestiones que pueden hacer que sea una pieza interesante en sí". Además, ha destacado que siempre procura "coger una imagen en que la narración esté bastante en suspenso u abierta para que luego el público, cuando se pone delante de la obra, pueda hacer su lectura, y con su aportación acabar de completar la obra en un momento en que yo ya me he retirado".

   En la obra se pueden ver imágenes de "creación muy lenta", una simulación que está hablando de pintura, aunque sea una chica triste, otro padre, otro asunto".

   Para Girbent, pintar en el siglo XXI significa "dedicarme a una actividad singular como es producir, a partir de un medio atemporal e intempestivo, imágenes pintadas, esto es, imágenes de alta complejidad ontológica destinadas a sobresalir por encima de la marea uniforme de imágenes digitales de las que estamos rodeados. Y hacerlo atento a un contexto muy peculiar, con unas reglas del juego muy distintas a las de la Modernidad".

   La práctica artística de Girbent sitúa el proceso de creación en el centro de su trabajo dando "prioridad al cómo frente al qué". El artista considera que su "responsabilidad" se circunscribe a la "conversión de imágenes de procedencia diversa en acontecimientos pictóricos en una decidida apuesta por la pintura, que defiende la vigencia actual y superior de la imagen pintada frente a la imagen digital hoy dominante".

   Sus pinturas ponen en valor la presencia física del "lienzo, el espesor del pigmento, la huella del gesto y la construcción pausada de cada superficie". Girbent entiende la imagen pintada como "la imagen hecha con materia, pero sobre todo con tiempo. Un tiempo que transfigura la naturaleza de estas imágenes al aumentar exponencialmente su complejidad".

   En cuanto a las obras, el diálogo con la tradición artística se revela en el recorrido expositivo, que remite a grandes obras y periodos de la historia del arte como el mosaico de Teodora y su séquito de la catedral de Rávena; los frescos románicos; las pinturas holandesas de interiores del siglo XVII; Las hilanderas o la fábula de Aracne de Velázquez; las pinturas íntimas de Hammersöi o de Edward Hopper; las composiciones con verticales de Barnett Newman o fotogramas de los films de Wong Kar Wai.

   Los espacios domésticos, la arquitectura, la luz y la presencia humana configuran escenas silenciosas en el recorrido visual y que invitan al espectador a detener la mirada y establecer nuevas relaciones entre espacio, memoria y percepción. Una serie de pinturas que surge de la transfiguración de imágenes procedentes de fuentes diversas como el propio archivo fotográfico del artista, Internet, el mundo del cine o el mundo del arte.

"INQUIETUD CONSTANTE"

   El presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, ha destacado acerca del actor su desarrollo durante más de tres décadas en torno a la pintura. "Su trayectoria está marcada con esa inquietud constante de preguntarse qué significa pintar la pintura y qué capacidad conserva la pintura para seguir generando imágenes, ideas y experiencias", ha explicado el presidente.

   "Esa actitud le ha llevado a mirar el pasado como una fuente de inspiración y un territorio al que regresar para ser revisado y transformado desde el presente. En su trabajo conviven las referencias a los grandes maestros de la pintura con imágenes procedentes del cine, la fotografía y la cultura visual contemporánea.

   Sobre sus obras, ha argumentado que "revisan el género pictórico del interior donde se entabla una conversación entre tradición y modernidad".

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