Incendio en la calle Picayo de València. - BOMBEROS VALÈNCIA
VALÈNCIA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los vecinos de uno de los dos edificios situados sobre los bajos de la calle Picayo de València en los que este jueves por la tarde se registró un incendio y que fueron desalojados al producirse el suceso, no podrán por el momento volver a sus casas por las afecciones que el fuego ha tenido sobre ese inmueble.
Así lo ha indicado la alcaldesa de la capital valenciana, María José Catalá, tras las inspecciones de la finca realizadas por los bomberos y los técnicos del Servicio Municipal de Disciplina Urbanística para comprobar su estado y después de la reunión mantenida, en el Centro de Actividades para Personas Mayores de Benicalap (Jubiocio), con los vecinos afectados para informarles sobre el estado de las edificios ubicadas sobre los bajos siniestrados.
La primera edil ha precisado que este edificio, el situado en el número 25 de la calle Picayo, tiene "elementos estructurales" dañados, como las bajantes, que impiden que se pueda desarrollar en estos la actividad diaria de los vecinos. Igualmente, ha destacado que el consistorio busca alternativas para el realojo de los vecinos de este bloque, donde hay 36 viviendas afectadas.
Catalá, que se ha pronunciado de este modo tras el encuentro mantenido con afectados por el incendio, en el que no se han registrado heridos, ha detallado que el inmueble ubicado en el número 23 "tiene menor afección".
Sobre este, ha añadido que "se planificarán unas reparaciones rápidas para que cuanto antes todas las personas" que residen en él "puedan volver a su vivienda". En este caso, el incendio no ha afectado a la estructura de la construcción y sus residentes puedan ya conectarse a la red de suministro de gas. La única afección ha sido sobre alguna bajante de agua en la que trabajan en su recuperación los operarios de la contrata municipal.
La responsable municipal ha manifestado que la situación del bloque del número 25 el estado es "más complejo". "De la situación de la estructura han hecho una evaluación los bomberos y han determinado la necesidad" de llevar a cabo "un desalojo formal" mientras "no se proceda a una reparación de bajantes y de elementos estructurales". Desde el consistorio han indicado que este edificio tenía detectada previamente una aluminosis.
María José Catalá ha explicado que los vecinos de ese edificio se les ha trasladado que se están "buscando alternativas de alojamiento para todos ellos" para "más largo plazo". Asimismo, ha destacado que la actual etapa estival hace que sea "más complicado encontrar alojamientos disponibles en la ciudad.
No obstante, la alcaldesa ha insistido en que se están "buscando las mejores alternativas para que no tengan que ir desplazándose de sitio a sitio" durante "las semanas" que puedan pasar hasta que su finca haya recuperado la normalidad.
Además, ha concretado que se está "priorizando a las familias con niños, a personas con dificultades". "Estamos intentado organizar al máximo posible el dispositivo durante todo el fin de semana. Bomberos, policías y servicios sociales va a atenderlos", ha agregado.
En esta línea, ha destacado también que los residentes en el número 25 de la calle Picayo van a poder acceder a sus casas acompañados por bomberos para recoger ropa, medicamentos, documentos y otros enseres. Un vecino por piso podrá entrar para con esas cosas, ha concretado el Ayuntamiento, que ha detallado que los turnos se harán por planta con el fin de favorecer que no haya esperas por parte de los afectados.
"Vamos a ir informándoles día a día porque esto va evolucionando" y se van "teniendo informes", ha apostillado. Catalá ha resaltado que "el Ayuntamiento actúe en este caso, en el incendio de Benicalap, como actúo en el de Campanar, en el de la avenida del Puerto y en el de Pintor Benedito".
"Siempre actuamos igual, con cualquier vecino de València. Nos ponemos al frente del operativo en las primeras fases, en los primeros momentos, intentando no dejar a nadie sin una solución e intentando ayudar en lo máximo posible en la mediación posterior que se suele hacer con compañías aseguradoras, administradores de fincas, propiedad de los pisos y de los bajos", ha expuesto.
"DEFENSA DE LOS VECINOS"
"No hay que olvidar que esto son propiedades privadas, y nuestra labor es de defensa de los vecinos, de intentar estar cuando nadie está y en el momento de mayor complejidad y soledad, cuando piensas que no vas a poder volver a tus casas", ha planteado la primera edil, a la vez que ha insistido en la labor para lograr "una solución rápida y eficiente" para los afectados.
Antes de la reunión con los vecinos, tras el minuto de silencio celebrado ante el Ayuntamiento de València con motivo del veinte aniversario del accidente del metro registrado en la ciudad en 2006, Catalá ha comentado, preguntada por las causas el incendio, que la investigación la lleva la Policía Nacional.
A este respecto, ha señalado que se interrogó a personas que estaban haciendo una soldadura en la zona, pero ha remarcado que no puede confirmar si eso fue el origen del fuego porque "es el Cuerpo Nacional de Policía el que está haciendo la investigación".
La alcaldesa ha resaltado que la labor del consistorio ha sido y está siendo ayudar los afectados, "familias en situación de especial vulnerabilidad" y ha apuntado que este jueves se consiguió realojarlas "en tres hoteles de la ciudad". Asimismo, ha manifestado que el contexto de estas personas "son muy diversos": "son situaciones de intervención social compleja". "Hay muchos menores", ha señalado también.
"Soy muy consciente de que las personas con las que ahora estamos trabajando son personas que parten de una situación previa de especial vulnerabilidad y a las que tenemos que ayudar al máximo posible en este contexto", ha expuesto. "Los trabajadores sociales están ahí desplazados", ha dicho.
"LA OKUPACIÓN IRREGULAR ES UN PROBLEMA"
La primera edil se ha referido a las circunstancias de los bajos de estos inmuebles, okupados, y en los que se originó el fuego después de haberse producido el desalojo de esos locales por orden judicial. La Policía Nacional ha detenido a cuatro personas por el incendio. Se trata de cuatro trabajadores que han sido arrestados por imprudencia grave ya que presuntamente no tomaron las medidas necesarias para hacer correctamente sus tareas en base a cómo estaban los bajos; llenos de plásticos y otros materiales. Las chispas que generaron las radiales que estaban usando pudieron provocar el fuego.
María José Catalá ha considerado que "la okupación irregular es un problema" y ha precisado que "manifiesta una realidad a la que hay que hacer frente". "Y no es una competencia municipal, trasciende nuestras responsabilidades", ha agregado, al tiempo que ha afirmado que en el ámbito nacional "se han de "tomar medidas: los procesos judiciales han de ser más rápidos" y "se ha de intervenir de forma más ágil".
La responsable municipal ha asegurado que los ayuntamientos tienen "las manos atadas, sin poder hacer frente a este contexto y padeciendo las consecuencias de estas okupaciones irregulares". Ha considerado que lo sucedido en los bajos de Picayo "ha puesto en evidencia de las okupaciones irregulares durante años son un problema". "Ayer por la mañana es cuando finalmente hubo una autorización judicial para que el Cuerpo Nacional de Policía los desokupara", ha apostillado.