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VALÈNCIA 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
La industria del metal valenciano encadena tres años consecutivos de contracción de la actividad y cerró 2025 con una caída del 8,4 por ciento de su producción, lastrada por el desplome de la automoción (-48,1%) y el descenso de las exportaciones (-3,4%). Pese a ello, el sector en su conjunto (industria, comercio y servicios) sostiene el empleo con 229.077 personas ocupadas al final del año, 1.462 más que en 2024 (+0,6%).
Según el Informe de Coyuntura del sector metal del cuarto trimestre de 2025 elaborado por la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval), el deterioro de la producción industrial se concentra en el subsector de fabricación de vehículos y sus componentes, que acumula dos ejercicios previos en negativo (con una caída del 32,8% en 2024 y del 10% en 2023) y que durante el pasado año "intensificó" su caída.
Por subsectores, la fabricación de maquinaria y equipo mecánico también cayó un 7,2%. En cambio, la fabricación de material y equipos eléctricos y electrónicos presentó una trayectoria positiva con un crecimiento medio en 2025 del 23,3%, un 12,5% más que en 2024. En cuanto al subsector metalúrgico y de fabricación de productos metálicos, mantuvo una evolución más estable con un aumento del 0,1%.
Más allá de la industria, el comercio y los servicios del metal hexperimentaron un crecimiento continuo en 2025. El comercio y reparación del metal creció un 4,3% en la Comunitat, frente a la caída del 1,1% en 2024. De igual modo, las instalaciones del metal mostraron una evolución positiva durante el ejercicio con un aumento de la actividad del 3,3%, dando así por superada la caída del 2,9% provocada por la dana.
EL METAL MANTIENE SUS NIVELES DE EMPLEO
En el informe de Femeval, se destaca el "buen comportamiento" del empleo en el metal que cerró el año con 229.077 personas trabajadoras, lo que representa un aumento de 1.462 puestos de trabajo respecto a 2024, pero implica una caída de 3.338 empleos respecto al tercer trimestre de 2025.
En términos interanuales, la media de ocupación en 2025 del conjunto del metal valenciano aumentó un 2,55% respecto a 2024. Por ramas de actividad, el empleo industrial subió hasta 108.477 ocupados en el cuatro trimestre de 2025, 4.000 más que el mismo periodo del ejercicio anterior. A esto se unió la creación de 11.200 puestos en el subsector de instalaciones del metal situándose en 50.800 personas trabajadoras.
Por su parte, la venta y reparación de vehículos mantuvo estables la tasa de empleo con 46.000 personas trabajadoras. El comportamiento más negativo lo registró el comercio al por mayor con una disminución de 13.200 personas ocupadas hasta las 23.600.
En cuanto a las exportaciones del metal valenciano, acumulan dos años de caídas. En 2025 la actividad exportadora se contrajo un 3,4% (entre enero y noviembre), si bien es una caída "más moderada" que la registrada en 2024 (-12,5%).
El descenso se concentró en partidas clave por volumen de exportación como vehículos y sus componentes (-9,93%) y la maquinaria (-13,07%) y, de forma intensa por los movimientos arancelarios internacionales, la fundición, hierro y acero (-51,90%).
AERONAVES
En positivo despuntó el subsector de aparatos y material eléctrico (+18,98%), el segundo en volumen de exportación tras los vehículos. Asimismo, las aeronaves y vehículos espaciales despegaron con un crecimiento del 59,47%.
Alemania pasó a ser el principal país receptor de las exportaciones de metal valencianas, superando a Reino Unido cuyas compras han descendido un 15%. Respecto al resto de destinos, el estudio no identifica una tendencia clara, reflejo de la inestabilidad de las políticas comerciales mundiales: EEUU, segundo país por volumen de exportaciones, incrementó el flujo (+10,24%) pese al aumento de aranceles; y China y Rumania emergieron como mercados al alza (+37,24% y +34,82% respectivamente).
Al cierre de 2025, las empresas del sector del metal valenciano mantuvieron una valoración positiva de su situación, a pesar de las tensiones en la política internacional y nacional. La puntuación media se situó en 7,1 sobre 10, una tendencia al alza que reflejó un clima empresarial "de confianza" en un contexto "de elevada incertidumbre".
Para el primer trimestre de 2026, las expectativas confirman esa mejora: las empresas otorgan 57,4 puntos sobre 100 a las perspectivas de negocio, mientras que las previsiones sobre la evolución del empleo alcanzan los 56,9 puntos. También las perspectivas de inversión se sitúan en terreno optimista, con 51,9 puntos, aunque el informe de Femeval advierte de que persisten factores que condicionan la actividad. En concreto, repercute la dificultad para incorporar personal cualificado, los costes laborales y los de materias primas y componentes y el descenso de márgenes comerciales.