Publicado 24/02/2022 11:29

El IVI destaca que el reto de la reproducción asistida será realidad en dos años: "Llevar la clínica a casa"

Inauguración del Simposio Mundial de Reproducción Asistida organizado por IVI
Inauguración del Simposio Mundial de Reproducción Asistida organizado por IVI - IVI

Revertir el envejecimiento del ovario y mejorar la selección embrionaria, claves en la 'Infertilidad 3.0'

VALÈNCIA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El CEO de IVIRMA, el profesor Antonio Pellicer, ha destacado este jueves que el reto de la reproducción asistida de "llevar la clínica a casa de los pacientes" será una realidad en uno o dos años gracias a los avances de investigación que se están llevando a cabo con la ingeniería para desarrollar una sonda uterina que evite a las mujeres tener que desplazarse a las clínicas a diario para someterse a una monotorización de la evolución de los tratamientos.

El IVIRMA ha organizado este jueves un Simposio Mundial de Reproducción Asistida en el Museo de las Ciencias de València en el que se va a analizar el futuro de la infertilidad, "un problema que va en aumento pero que puede afrontarse y llegar a la 'Infertilidad 3.0' gracias a técnicas diversas como hacer reversible el envejecimiento del ovario y mejorar la selección embrionaria.

El profesor Pellicer ha explicado que el trabajo de las mujeres les impide desplazarse a las clínicas a diario para controlar su tratamiento. Por ello, están desarrollando una sonda uterina para que se pueden realizar las ecografías y se administren también las hormonas en casa. Además, ha resaltado que en cinco o diez años todas las pacientes serán ya 'millennials' que ya han crecido con las nuevas tecnologías, lo que es una gran ventaja para el desarrollo de la telemedicina.

Asimismo, los esfuerzos investigadores se centran en hacer reversible el envejecimiento del ovario ya que el retraso de la maternidad hasta los 40 o 42 años afecta a la calidad de los óvulos. En ese sentido, ha explicado que hay otros factores ambientales que también influyen, como el tabaquismo, la endometriosis o disruptores endocrinos, pero todos ellos quedan "tapados por la edad". Hasta ahora, la única solución era la donación de óvulos, pero "eso no es una solución, es un remedio".

Sin embargo, ya se han conseguido resultados clínicos en el rejuvenecimiento de ovarios. Esta técnica está indicada principalmente para mujeres con menopausia precoz, que les llega antes de los 40 años y que la tienen como máximo desde hace dos años, y sería recomendable hasta los 44 o 45 años. En estos casos los ovarios aún tienen folículos y se pueden activar y hacerlos crecer. "No se puede volver a una fertilidad cuando como se tiene 23 años, pero sí conseguir embarazos cuando ya no pensaba", ha destacado.

Al respecto, ha señalado que para concentrar los avances en esta técnica, dado que su aplicación aún no es muy numerosa, se ha habilitado un centro especializado en Alicante de regeneración ovárica y desde allí se trata a mujeres de toda España y del extranjero, sobre todo de Francia, Italia y de Inglaterra.

SELECCIÓN EMBRIONARIA

El segundo objetivo es mejorar la selección embrionaria ya que todavía es "muy ineficiente" porque en una transferencia hay un 65 por ciento de posibilidad de éxito y queda "mucho por avanzar" para que no se pierdan ese 35% restante.

Por contra, señala que el trasplante de útero "nunca" se autorizará en España la Organización Nacional del Trasplante (OMT) a pesar de que es una técnica que cada vez más países realizan. "Es una batalla perdida y es una lástima", se ha lamentado.

SIN INFLUENCIA DEL COVID

Por otra parte, ha explicado que la pandemia solo ha afectado al tratamiento de pacientes extranjeras, que representan un 20%, debido a las restricciones de viajes, y que "se está recuperando al ritmo de la aviación".

Sin embargo, no ha tenido ninguna relevancia en las pacientes nacionales porque desde el primer momento se demostró que ni la covid ni la vacuna afectaba a las embarazadas ni a los fetos. Por ello, la pandemia ha retrasado la maternidad voluntaria en las mujeres que no tenían problemas, pero las que "tenía necesidad de algún tratamiento siguió".

No obstante, la variante ómicron sí que ha tenido un cierto impacto los meses del pico de la ola porque los numerosos contagios de la mujer o el marido han provocado retrasos en el comienzo del tratamiento, aunque está situación ya se está revirtiendo.