VALENCIA 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Conselleria de Justicia, Administración Pública, Reformas Democráticas y Libertades Públicas distribuirá a los 542 Registros Civiles de la Comunitat Valenciana y a los hospitales públicos la última edición del 'Vocabulari de noms de persona' elaborado por la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) con 3.152 entradas de nombres valencianos, 700 más que en el trabajo anterior de 2006, con su equivalencia al castellano.
Así lo ha asegurado este lunes el secretario autonómico de Justicia, Administración Pública, Reformas Democráticas y Libertades Públicas, Ferran Puchades, durante su presentación en el monasterio de San Miguel de los Reyes, junto al presidente de la AVL, Ramon Ferrer; el presidente de la Sección de Onomástica de la institución, Emili Casanova, y la técnica en Onomástica, Mireia Mollà.
Puchades, que ha agradecido a la Acadèmia sus esfuerzos por difundir y normalizar el uso de nombres en valenciano ha hecho público su "compromiso" de poner este 'Vocabulari' al alcance de los funcionarios de los 542 Registros Civiles de la Comunitat, aunque dependan del Ministerio.
También hará las gestiones oportunas con la Conselleria de Sanidad para hacerlo llegar a los hospitales públicos valencianos, donde este año se ha empezado a implantar una aplicación informática que permite la inscripción de los recién nacidos directamente desde las oficinas del centro sanitario, a falta de un trámite administrativo posterior en el Registro Civil.
Según el secretario autonómico "se ha avanzado mucho en el reconocimiento del valenciano" aunque "los cambios son relativamente recientes". En este sentido, ha recordado cuando él mismo, al cumplir la mayoría de edad, acudió al Registro Civil a cambiar su nombre para valencianizarlo y ha hecho un repaso por la normativa al respecto hasta la fecha.
Así ha explicado que la Ley de Registro Civil de 1957 decía que "el nombre nacidos en territorio español debía estar escrito en castellano y tenía que corresponder con nombre que se le había dado en el bautizo, sin excepción". En 1977 se legaliza la posibilidad de poner el nombre en la lengua propia del territorio con lengua cooficial y a partir de 1998 se puede también cambiar la grafía de los apellidos para adaptarlo en este caso, al valenciano.
En la actualidad, la normativa estatal vigente otorga "libertad absoluta para poner el nombre a los hijos o hijas siempre que no sean contrarios a la dignidad de la persona", ha puntualizado Puchades y existe además la posibilidad de solicitar el cambio tanto de nombre como de apellidos para "valencianizarlos".
De hecho, la "misión" del 'Vocabulari de noms de persona' es "ayudar a padres y madres a elegir el nombre en valenciano de sus hijos, facilitar información a ciudadanos que quieren adaptar en valenciano su nombre actual y aportar a los funcionarios y a las diferentes confesiones religiosas un inventario de nombres con la forma correcta en valenciano", ha subrayado el presidente de la AVL, Ramón Ferrer.
Para ello, el vocabulari de recoge un listado "exhaustivo" de nombre propios de las dos lenguas cooficiales de la Comunitat que "facilitará a los funcionarios su deber de informar y proporcionar la correcta tramitación de la inscripción y del cambio de nombres propios al valenciano".
"DEVOLVER LA HISTORIA ARRINCONADA"
El presidente de la Sección de Onomástica de la AVL, Emili Casanova, ha destacado que la idea es "devolver a los nombres tradicionales valencianos una historia intervenida por el castellano, que los había arrinconado a veces totalmente, a veces dejándolos solo con los apellidos". Este volumen busca "devolver la sangre a nuestro nomenclátor onomástico", ha agregado.
El criterio del 'Vocabulari' ha sido el de aceptar cualquier nombre histórico o actual, adaptado al valenciano, incluyendo las diferentes variantes formales: Bertomeu/Bartomeu, Abdó/Abdon, etc.
Además, se ha tenido en cuenta la aprobación de la Ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las persones, en la cual desaparece la prohibición de la consignación oficial de hipocorísticos. Por tanto, se han incluido los nombres familiares y diminutivos más comunes como Nelo, Quima o Ximo.
De este modo, tal como han explicado Casanova y Mollà, esta edición del 'Vocabulari de noms de persona' abre un "abanico de posibilidades" que recoge los nombres más tradicionales en valenciano (Jaume, Josep, Carme o Vicenta), los nombres de la literatura valenciana (Tirant, Carmesina o Curial), nombres medievales (Artal, Arnau, Violant, Blanca o Germana), topónimos (Garbí o Mariola), vírgenes valencianas (Lledó, Balma, Murta), nombres adaptados de otras culturas (Hussein/Hassan o Nàdia) y nombres hipocorísticos tradicionales --diminutivos o designaciones familiares-- en valenciano (Quelo, Felo o Cento, Ximo, Conxa o Nela).
Casanova ha confiado en que esta obra, que ha intentado adaptarse a la "realidad actual" sea "aceptada sin discursos estériles ni existencialistas". Desde la AVL únicamente hacen sus propuestas para adaptar los nombres, "las personas son las que eligen", ha subrayado.
El académico ha asegurado que todavía "queda mucho por hacer" y ha avanzado que ahora toca hacer un 'vocabulari' de apellidos, una iniciativa que espera que se pueda materializar "en un año" aproximadamente.