Una manifestación en València exige limitar precios de alquiler y expansión turística: "La ciudad, para quien la habita"

Instan a Gobierno central, Generalitat y Ayuntamiento a posicionarse: "No se puede estar con los especuladores y con la ciudadanía"

Una manifestación en València exige limitar alquileres y la "expansión" turística: "La ciudad para quien la habita"
Una manifestación en València exige limitar alquileres y la "expansión" turística: "La ciudad para quien la habita" - EUROPA PRESS
Europa Press C. Valenciana
Actualizado: sábado, 5 abril 2025 21:03

VALÈNCIA, 5 (EUROPA PRESS)

Una multitudinaria manifestación --con 4.000 asistentes, según cifras de la Delegación de Gobierno en la Comunitat-- ha llenado este sábado las calles de València para exigir la limitación de los precios de alquiler, así como las "políticas de expansión urbanística y turística". "Queremos que la ciudad sea para quien la habita", han aseverado.

Bajo el lema 'Acabem amb el negoci de l'habitatge i el territori', el movimiento València no està en venda --que integran cerca de 200 colectivos y asociaciones-- ha reclamado la "desmercantilización de la vivienda, la defensa de territorio y la regularización del precio de alquiler".

La manifestación se ha iniciado en cuatro columnas desde los barrios del norte, sur, este y oeste de la ciudad, hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento, de donde ha partido sobre las 19.00 horas hasta plaza América.

En la protesta se han escuchado cánticos como 'Si no baixen els lloguers, cremarem l'Ajuntament', 'València no está en venta', 'Cases per viure, no per sobreviure' o 'Si no tenim casa, ocuparem la plaça'.

Asimismo, los manifestantes han hecho sonar llaves de pisos como protesta y han portado pancartas como 'Viviendas para vivir, no para especular', 'Expropiar rendistes, derrotar als governs, garantir l'habitatge', 'La vivienda no debería ser un lujo', 'Cap persona sense llar per culpa del gran capital' o 'Fora especuladors dels nostres barris'.

Sara Cerón, una de las portavoces de València no està en venda, ha recalcado que vuelven a salir a la calle porque quieren "que la ciudad sea para quien la habita, donde las personas puedan vivir, el turismo no sea problema para las clases trabajadoras y nuestro territorio no se vea afectado por políticas de expansión urbanística y turística que están poniendo en peligro la zona periurbana".

Ha lamentado la derogación de la tasa turística y ha calificado de "insostenible" la situación del turismo en el centro de la ciudad, que "está matando el comercio local y desplazando al vecindario a zonas periurbanas, donde hay más vulnerabilidad". "Es momento de desmercantilizar la vivienda y regular el precio del alquiler y las medidas del Estado y la Generalitat son insuficientes para parar esta situación", ha aseverado.

Por su parte, María Alandes, también portavoz de la plataforma, ha instado al Gobierno central, a la Generalitat y al Ayuntamiento a que "elijan": "No se puede estar con los especuladores y con la ciudadanía".

Asimismo, ha censurado que la situación de la vivienda ha empeorado desde la manifestación de octubre, ha denunciado un incremento del 150 por ciento del precio de alquiler en diez años y cree que "la población se está viendo desplazada y la dana se está aprovechando para que venga más especulación".

Además, ha avanzado que "esto es el comienzo, una semilla que se está poniendo para que esto siga hacia adelante" y ha avanzado más movilizaciones. En cuanto a la posibilidad de una huelga, Cerón ha señalado que la plataforma la integran numerosos colectivos, por lo que no tienen "posicionamientos concretos y unitarios" para todo.

MÁS DE 3.600 DESAHUCIOS EN LA COMUNITAT

Por su parte, Clara Giner, integrante de la plataforma, ha manifestado que la declaración de zonas tensionadas y la limitación de precios del alquiler sería "una buena medida inicial", aunque ha precisado que "solo sería insuficiente" y ha instado a "regular de forma más contundente que ahora".

Pablo Ramos, también portavoz, ha alertado que en 2024 "ha habido más de 3.610 desahucios en toda la Comunitat Valenciana", dejando a más de 3.000 familias que "se tienen que reincorporar a un mercado inmobiliario que está colapsado y que es completamente irreal poder entrar".

Ha reprochado que no se apliquen leyes como la de tanteo y retracto, a su juicio para "no molestar a los mismos de siempre, a los rentistas, a los fondos buitre y a los grandes propietarios que están especulando con nuestras viviendas".

"NO HAY DERECHO"

Entre los manifestantes, María ha instado a los dirigentes políticos a "cambiar las normas que puedan facilitar que la gente tenga mejor acceso a la vivienda", ya que "es algo que afecta a la gran mayoría de españoles"; mientras que Carmen, de 76 años, se ha mostrado en contra del "sinvergoncerío que hay con la subida de precios de alquileres y compras". "Debemos solidarizarnos con los jóvenes, pero los jóvenes tienen que pelear, porque no hay derecho", ha subrayado.

Por su lado, Esther ha reclamado restringir las compras de pisos a grandes sociedades y los pisos turísticos y dar ayudas para compra de vivienda.

"EXPULSA AL VECINDARIO"

Posteriormente, durante la lectura del manifiesto, han denunciado que la situación de la vivienda "ha empeorado": "Las medidas anunciadas por las diferentes instituciones en ningún caso ponen en cuestión los beneficios de quienes especulan y, por lo tanto, no atajan la raíz del problema que es que la vivienda es un negocio cuando tendría que ser un derecho".

"Continúa la subida de los precios del alquiler y de la compra. Se multiplican los casos de desahucios, agraviados por la adquisición especulativa de edificios enteros y pisos a cargo de fondos buitre", han detallado, al tiempo que han agregado que esta situación "cada día extrae más ganancia de la clase trabajadora y acentúa las desigualdades entre clases y la situación especialmente precarizada de mujeres, personas migrantes y disidencias".

Desde València no està en venda han afirmado que "todo esto está legitimado por un modelo de ciudad mercantilizado que expulsa al vecindario para que la industria del turismo explote los barrios, se apropie de los espacios comunes y rompa las redes populares". "A la vez, la represión y la criminalización de los movimientos sociales que luchan por otro modelo de ciudad se intensifica", han lamentado.

Respecto a la dana del pasado 29 de octubre, han remarcado que "ha evidenciado, desgraciadamente, que las consecuencias del cambio climático ya son una realidad" y han criticado que "el actual modelo político y económico capitalista es cortoplacista y no permite hacer los cambios sistémicos necesarios para afrontar la crisis ecosocial".

En esta línea, han denunciado que, "en vez de aprovechar la recuperación de las zonas afectadas para revisar la ordenación urbana e interurbana detrás del bien común, se sacrifica el territorio construyendo y sin contar con la ciudadanía".

EXPROPIACIÓN DE VIVIENDAS VACÍAS

Igualmente, han defendido que "la organización y la acción climática son necesarias" y pedido "un cambio profundo que permita garantizar el derecho a la vivienda y la protección del territorio".

Han reiterado que "es urgente bajar los precios de alquiler, acabar con la promoción turística y la compraventa de propiedades, parar los desahucios y aumentar la vivienda pública y en cesión de uso cooperativo". "No a través de promoción urbanística y expansión de la ciudad, sino explorando medidas más contundentes como la expropiación de viviendas vacías, turísticos o de la Sareb y la obligación de cesión de uso a grandes propietarios", han manifestado.

Sobre el territorio, han aseverado que "se necesita una asamblea ciudadana permanente y vinculante, detener las grandes infraestructuras que amenazan el territorio (PAIs, puerto, aeropuerto, carreteras y túnel pasante), y proteger, así, nuestros ecosistemas como la huerta, l'Albufera, el litoral y el mundo rural". "Diseñemos un urbanismo desde una mirada ecofeminista, renaturalizamos los espacios públicos y optamos por ciudades que fomentan las relaciones comunitarias y los cuidados", han subrayado.

Las manifestaciones por la vivienda se han celebrado este sábado en 40 ciudades españolas, entre ellas también Alicante y Castelló.

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