Más de 100 pasajeros de un ferry de Ibiza a València, 18 horas retenidos por una avería en la rampa de salida

Ferry afectado
CEDIDA
Actualizado 01/10/2017 15:37:02 CET

VALÈNCIA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Más de un centenar de pasajeros a bordo de un ferry de Ibiza a València han pasado durante este sábado y domingo hasta 18 horas retenidos en el interior del barco a causa de una avería en la rampa de salida de vehículos, según ha denunciado a Europa Press una de las valencianas afectadas.

La embarcación Napoles de la naviera Balearia arribó al puerto de València desde Ibiza a las 20 horas de este pasado sábado, pero los pasajeros no pudieron desembarcar porque se había atrancado la rampa y era imposible descargar los vehículos.

Cuatro horas más tarde, los responsables del ferry habilitaron una pequeña pasarela para que bajaran las personas que iban sin coche, mientras que el resto quedaron retenidos en el interior durante toda la noche, más de 100 personas en este buque con capacidad para unas 900.

Según ha relatado una de las afectadas, dentro del barco había tanto coches como camiones con "todo tipo de carga" e incluso caballos y perros, por lo que ha denunciado la situación de "secuestro" que sufrieron los que viajaban con vehículo, que quedaron "paralizados en los garajes" o, como en su caso, dentro de las autocaravanas.

Ante la avería en la rampa, esta mujer ha explicado que la naviera realizó "todo tipo de pruebas" y trató de "forzar máquinas" para abrir la puerta, lo que provocó temor en los afectados de que se pudiera producir un incendio. Ha denunciado además que el sistema no disponía de "ningún tipo" de apertura manual y que no se dio aviso de estas maniobras a efectivos de bomberos o Protección Civil, por lo que los mismos afectados dieron aviso de su situación al 112.

Finalmente, a las 11 horas de este domingo han llegado hasta el ferry dos grúas exteriores contratadas por Balearia para hacer descender "poco a poco" la rampa, que ha permitido la salida de los atrapados en torno a las 14 horas. "Ya podían haberlas llamado anoche", ha subrayado la afectada.

Una vez fuera del ferry, los afectados han rellenado las hojas de reclamaciones correspondientes a la espera de la respuesta de la compañía, si bien esta mujer ha indicado que iba dirigida a otra sociedad y ha añadido que el ferry portaba la bandera chipriota en lugar de la española, algo que ha relacionado con el pago de impuestos.

SALIDAS DE EMERGENCIAS CERRADAS

En su experiencia, la valenciana ha criticado también el estado de las instalaciones del buque, con "salidas de emergencias cerradas por candado" y "manivelas en los asientos sin protector", que le han provocado una herida en la pierna al clavarse un hierro oxidado al sentarse.

De hecho, ha relatado que, nada más salir del barco, se ha desplazado a un centro sanitario a ponerse la vacuna antitetánica, puesto que la ambulancia que desplazaron desde el puerto no disponía de ella.