Archivo - Equipo investigador de la UPV - VICENTE LARA SAEZ - ACOM UPV - Archivo
VALÈNCIA, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un equipo liderado por Ramón Martínez Máñez, investigador de la Universitat Politècnica de València (UPV), ha desarrollado una nanopartícula pionera capaz de restablecer la comunicación entre células tumorales y células inmunes. Esta comunicación, que suele perderse en los tumores debido a mecanismos de evasión inmunitaria, es clave para que el sistema inmune detecte y elimine las células cancerosas. El trabajo abre una nueva vía terapéutica en el campo de la nanoinmunoterapia.
La innovadora nanopartícula se inspira en los anticuerpos biespecíficos (BiTEs), una herramienta aprobada clínicamente para tratar tumores hematológicos, pero que presenta inconvenientes: un complejo proceso de producción, un tiempo de vida corto en el cuerpo, una eficacia limitada en tumores sólidos y efectos secundarios adversos, ha indicado el centro universitario en un comunicado.
Las nanopartículas tipo Janus desarrolladas por el grupo de investigación superan estos inconvenientes, pues son fáciles de producir y adaptar a distintos tipos de cáncer y tienen un tiempo de vida más prolongado en el organismo que los BiTEs, lo que les permite acumularse más eficazmente en los tumores, con menor riesgo de efectos secundarios.
REDUCCIÓN DE METÁSTASIS
En cultivos in vitro con células humanas de melanoma y células inmunes (linfocitos), se ha demostrado que estas innovadoras nanopartículas, llamadas J-pHLIP-PD1, permanecen expuestas en la membrana de las células tumorales y muestran su otra cara hacia los linfocitos.
De esta forma, la nanopartícula media la interacción entre linfocito y célula tumoral y actúa como un puente que facilita la muerte de la célula cancerosa. También se ha probado su potencial terapéutico en un modelo de metástasis de ratón, un cáncer difícil de tratar, con resultados muy esperanzadores, ya que las nanopartículas han reducido significativamente la formación de metástasis en los pulmones de los animales.
"Esta eficacia superior se puede atribuir a su capacidad de restablecer la comunicación entre el sistema inmune y el tumor, ya que se observó un aumento significativo de los linfocitos citotóxicos en los pulmones de los ratones tratados con las nanopartículas", ha explicado el investigador Ramón Martínez Máñez.
La aplicación de las nanopartículas tipo Janus en inmunoterapia representa un paso adelante en la innovación, ya que permite orientar de forma precisa diferentes tipos de ligandos para unir células, algo que no es posible con otros tipos de nanopartículas.
"Una cara reconoce específicamente a las células tumorales --en este estudio, de melanoma-- y la otra se une a células inmunes. De este modo, la nanopartícula actúa como un puente entre ambas, imitando la sinapsis inmune natural y restableciendo la comunicación entre los dos tipos celulares", ha puntualizado Alba García.
APLICACIONES Y PRÓXIMOS PASOS
Según el equipo investigador, aunque el estudio se ha centrado en el melanoma metastásico, esta tecnología podría adaptarse fácilmente a otros tipos de tumores sólidos o hematológicos.
El equipo trabaja ya en su validación para el tratamiento de tumores sólidos más complejos, entre ellos el cáncer de mama triple negativo, donde las barreras físicas dificultan el acceso del sistema inmune y la inmunoterapia convencional presenta resultados limitados.
"Estas nanopartículas presentan mayor estabilidad y capacidad para concentrarse en las áreas tumorales y se espera que logren buenos resultados en los tumores más difíciles", han aclarado.
Además, su núcleo poroso permite cargar fármacos y combinar diferentes estrategias en un único sistema. El trabajo ha sido publicado en la revista Advanced Materials y realizado por el grupo Nanosens del IDM de la UPV, que forma parte de las Unidades mixtas UPV - CIPF y UPV - IIS La Fe. Los miembros del grupo de investigación forman también parte del CIBER-BBN.