Un preso acusado del motín de Picassent reconoce el suceso y otro reo dice que sólo recibía órdenes

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: jueves, 6 mayo 2010 17:40

VALENCIA 6 May. (EUROPA PRESS) -

Uno de los dos internos acusados del motín registrado en la cárcel valenciana de Picassent el 23 de noviembre de 2008, en el que retuvieron a un funcionario y golpearon a otro, reconoció hoy el suceso aunque afirmó que fue "una locura", mientras que el otro reo aseguró que "sólo recibía órdenes" y que los funcionarios "podrían haberse ido libremente".

Uno de los internos declaró hoy, ante la sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia, que el incidente "no fue planeado", "fue algo espontáneo", y que no se debió "para nada" al expediente que le iba a abrir un funcionario por arrojar varias pilas a una galería.

Así, el preso, quien reiteró en varias ocasiones que estaba tomando medicación psiquiátrica y que había sufrido malos tratos por parte de algunos trabajadores-- afirmó que hizo "una tontería", ya que dio un puñetazo a uno de los empleados públicos cuando se estaban cerrando las celdas. Seguidamente, relató que otro compañero acudió a auxiliar a la víctima, mientras que otro reo --el otro acusado-- seguía sus órdenes y retenía a un funcionario.

Explicó que él disponía de una cuchilla que "normalmente llevaba en la boca porque al estar en primer grado puede haber presiones", mientras que el otro reo portaba "un papel de plata", por lo que "no podía hacer daño", según dijo.

Aseveró que, de esta manera, sólo retuvieron a un funcionario, durante pocos minutos, hasta que habló con otros empleados y le dijeron que tirase la cuchilla y que desistiera de su actitud. Tras ello, y después de hablar con el jefe de servicios de la prisión, vio "que era una locura" y se fue. Su compañero "hizo lo mismo" y le siguió.

Por su parte, el otro reo acusado también reconoció el suceso aunque afirmó que el funcionario que estaba con ellos "no estaba retenido", ya que "podía haberse ido en cualquier momento". Sin embargo, aseguró que prefería quedarse con él "porque seguramente se vería más protegido conmigo", dijo.

Afirmó que le comentó que "no pasaba nada, que su vida corría peligro igual que la mía", dijo, y lo único con lo que le amenazaba era con su uña, puesto que el papel de plata que portaba "no cortaba". Al respecto, señaló que "en ningún momento le amenacé, además, le llamaba de 'Don' y no me aproveché de las circunstancias".

Explicó que participó en el incidente "por miedo", bajo las órdenes de su compañero, ya que le había amenazado con "mandar a alguien" a su casa, para hacer daño a su familia. El interno indicó que en alguna ocasión el otro preso le dijo que matara al funcionario si se le acercaba. Preguntado por lo que duró el incidente, aseguró ser "muy malo" con los números, aunque dijo que "todo lo más ocho o diez minutos, nada más, aunque yo creo que menos. En el parte de incidencias pone media hora y no es cierto", puntualizó.

Los tres funcionarios que sufrieron el incidente --el que recibió el puñetazo, el retenido y otro más que acudió en auxilio-- coincidieron hoy en su declaración ante el tribunal y señalaron que retuvieron a uno de ellos mientras los otros dos negociaban con los presos. Aseguraron que ambos portaban cuchillas y que les amenazaron en varias ocasiones. También relataron que uno de los dos internos es el que daba las órdenes, y el otro obedecía. Uno de los empleados perdió una pieza dental tras el puñetazo que recibió.

Por todo, el fiscal pide para un acusado 17 años y medio de prisión por dos delitos de detención ilegal; tres de amenazas; un delito de lesiones y una falta de lesiones; y otros 14 años y medio de prisión para el otro reo por los mismos delitos excepto por el de lesiones.

"USTED SE CALLA O SE VA"

A lo largo de la vista, uno de los acusados levantó la voz a preguntas de la acusación particular y afirmó que ya no quería declarar ante nadie más que no fuera su abogado. "No quiero declarar, no voy a hablar, no hablo". En ese momento, el presidente del tribunal intentó interpelarle por si quería responder a las preguntas de su letrado y al ver que seguía hablando le dijo: "¿me está escuchando?. Si no guarda silencio, no le dejaré hablar".

Tras ello, en el turno de declaración del otro acusado, volvió a interrumpir en el momento en el que estaban aclarando la duración del incidente. Afirmó que "eso está en el parte", a lo que el magistrado le pidió que se callara. Al ver que no desistía de su actitud le dijo "cuando estoy hablando, usted se calla, y si vuelve a levantar la voz, se larga". "¿Me está escuchando a mí o pasa un tren?", le llegó a decir el juez.

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