Archivo - Imagen de archivo de tomates - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
ALICANTE, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
El grupo de investigación en Química Agrícola de la Universidad de Alicante (UA) ha desarrollado un "sencillo y rápido" procedimiento para obtener un sustrato que sirve como medio de cultivo para especies hortícolas y que mejora el sabor y aroma de frutos como el tomate. Se ha logrado a partir de restos de 'Posidonia oceanica', una planta marina que se acumula en las playas mediterráneas y acaba retirándose a vertederos.
Se presenta como una alternativa de origen natural a la turba, uno de los materiales más utilizados en la fabricación de sustratos agrícolas, cuya extracción destruye sumideros de carbono y libera grandes cantidades de gases de efecto invernadero, ha indicado la institución académica en un comunicado.
Una de las principales novedades de esta tecnología es su procedimiento de fabricación, ya que prescinde de aditivos químicos. "El proceso consiste en seleccionar y limpiar los restos de posidonia, lavarlos con agua para retirar la arena y reducir las sales superficiales, secarlos y triturarlos antes de mezclarlos con una sustancia inerte que mejora la textura, la aireación y la retención de agua del sustrato", explica el investigador Borja Ferrández, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular y Edafología y Química Agrícola y miembro del grupo en Química Agrícola de la UA.
Se trata de un método rápido que puede completarse en cinco días. "Los métodos de compostaje existentes requieren tiempos de fabricación excesivamente largos que pueden alargarse meses e incluso un año", apunta Ferrández.
Hasta ahora, según estudios previos citados en el comunicado, incorporar más de un 30 por ciento de este residuo marino provocaba problemas de salinidad que dañaban las plantas. Sin embargo, la nueva formulación de la UA "rompe ese límite" y admite una proporción muy superior de esa posidonia sin que afecte al cultivo. Además, el tratamiento permite conservar los compuestos naturales de la planta marina, incluidos aquellos con actividad bioactiva.
"ESTIMULA LA PLANTA"
En palabras del investigador, "estos compuestos contribuyen a que el sustrato actúe como un medio de cultivo activo, capaz de favorecer la disponibilidad progresiva de nutrientes, ayuda a estabilizar el pH en la zona de las raíces y estimula en la planta la síntesis de los azúcares y compuestos volátiles responsables del sabor y el aroma del fruto".
En este sentido, ha subrayado la UA, el sector agrícola actual se enfrenta a un "doble desafío", como es "la pérdida progresiva del sabor y de las propiedades de calidad en cultivos de gran consumo, como el tomate" y "la degradación de los suelos fértiles asociada al cambio climático".
"Para asegurar la producción, los agricultores recurren cada vez más al cultivo en invernadero sobre sustratos de cultivo. Sin embargo, el material de referencia en el sector, la turba, plantea graves problemas medioambientales y de sostenibilidad", resalta Ferrández.
Desde el ente académico han abundado en que este "avance" es uno de los resultados del proyecto Insignia que lidera la UA para aprovechar los arribazones marinos de esta posidonia y obtener bioestimulantes de nueva generación, así como usar los residuos secundarios resultantes como sustrato de cultivo.
ENSAYOS
Los ensayos realizados hasta la fecha han permitido validar el procedimiento y el comportamiento del sustrato obtenido de esta planta marina en un entorno experimental de invernadero, ha detallado.
La tecnología, protegida mediante solicitud de patente, está actualmente inmersa en un proyecto de prueba de concepto financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i) para avanzar y evaluar su comportamiento en condiciones más próximas a las reales y para que pueda ser escalable en sectores como el hortícola, la industria de sustratos y la agricultura ecológica.
El Servicio de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la UA busca empresas interesadas en su explotación comercial mediante acuerdos de licencia o colaboración tecnológica, ha explicado la institución académica.