VALENCIA 31 Ago. (EUROPA PRESS) -
La secretaria autonómica de la conselleria de Territorio y Vivienda, Cristina Serrano, aseguró hoy que el tejido urbano compacto ha crecido en la Comunitat un 19,6 por ciento en la última década, lo que supone que es la autonomía española con mayor crecimiento.
Serrano indicó en un comunciado que el tejido urbano compacto o mediterráneo es "el menos consumidor de recursos escasos como agua, suelo o energía". Según las cifras de la conselleria de Territorio, que utiliza los datos definitivos del Mapa de Usos del Suelo Corine Land Cover, la Comunitat Valenciana "ha pasado en la última década de 23.381 hectáreas de tejido urbano compacto o mediterráneo a 27.793 hectáreas, lo que supone un crecimiento porcentual del 19,6 por ciento".
La secretaria autonómica añadió que, a través de la planificación urbanística de carácter supramunicipal, el Gobierno Valenciano "sienta las bases para que el modelo de ciudad compacta o mediterránea, el característico de nuestra Comunidad, se implante en el territorio".
Según estos datos, la Comunitat Valenciana triplica el crecimiento medio del conjunto del Estado, "lo que significa que camina por la senda del desarrollo sostenible", dijo Serrano que destacó que supera a autonomías como Cataluña, que ha crecido un 3,3 por ciento; Andalucía, con un 5,4 por ciento; Aragón, con un 4,6 por ciento y Castilla-La Mancha, con un 6,7 por ciento, según los datos definitivos del Mapa de Usos del Suelo.
Además de la Comunitat, subrayó que otras autonomías destacan por la implantación del modelo urbano compacto, como Madrid y La Rioja, donde creció en un 14 por ciento, y Murcia, con un crecimiento del 13 por ciento.
Según los datos de la conselleria de Territorio y Vivienda, el consumo eléctrico en la vivienda dispersa es de 25 Kilowatios/hora de media anual, mientras que en el modelo de ciudad compacto o mediterránea es de una media de 15 kilowatios/hora anuales.
Además, también según los datos que maneja la conselleria de Territorio y Vivienda, la ciudad compacta o mediterránea "es mucho más sostenible ambientalmente, como lo demuestra el hecho de que las emisiones de CO2 de una vivienda mediterránea es de cinco toneladas anuales, mientras que en el caso de la vivienda dispersa asciende a 12".