Archivo - Fachada de un edificio en València - Rober Solsona - Europa Press - Archivo
VALÈNCIA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La ciudad de València el precio real de los nuevos contratos de alquiler ha crecido, en promedio, un 4,5 por ciento anual entre 2019 y 2024, el mayor aumento entre las seis ciudades más pobladas.
Así se desprende del Informe Anual 2025 del Banco de España, que dedica un capítulo específico al mercado de la vivienda, cuyos problemas constituyen "uno de los principales retos de la economía española" y "pueden tener efectos adversos sobre el crecimiento económico a largo plazo y la desigualdad".
El acceso a la vivienda se endurece por un aumento sostenido de los precios reales de la vivienda debido, principalmente, a que la demanda asociada a la creación de nuevos hogares crece más rápido que la oferta de nuevas viviendas. En este sentido, el déficit acumulado de viviendas se ha acelerado entre 2021 y 2025 hasta las 750.000, concentrándose un 52,5% del diferencial en Madrid, Barcelona, Alicante, València, Málaga y Murcia.
La ciudad de València y su área urbana se sitúan entre las zonas donde se concentra el dinamismo del mercado inmobiliario, impulsado por el crecimiento económico y demográfico, así como el componente turístico.
València destaca por registrar un fuerte incremento de los precios reales del alquiler (ajustado por la inflación). En concreto, en la ciudad de València el precio real de los nuevos contratos de alquiler ha crecido, en promedio, un 4,5% anual entre 2019 y 2024, el mayor aumento entre las seis ciudades más pobladas. Además, las viviendas que entran en el mercado del alquiler presentan una prima de entrada en relación con el precio medio de las viviendas alquiladas (ratio entre el alquiler medio de las viviendas que acceden al mercado y el de las viviendas que permanecen alquiladas) del 21,4%.
Por su parte, en el área urbana de València el precio real de compra de acuerdo con el indicador de ventas repetidas ha aumentado un 7,9% anual entre 2014 y 2024 frente al 4,7% de la media de España.
Las dificultades para acceder a la vivienda en propiedad desplazan la demanda hacia el alquiler, al presionar al alza los precios y el esfuerzo de los hogares, que en las zonas con mayor demanda superan el 30% de la renta neta. Este fenómeno afecta especialmente a jóvenes e inmigrantes y resulta más intenso en los centros de las áreas urbanas.
Así, los hogares que vivían de alquiler en la ciudad de València en 2024 destinaban de media el 30,2% de su renta neta media al pago de este, un porcentaje que supera la media de España (26,7%) y se sitúa por encima de los umbrales donde este esfuerzo se considera excesivo (30% de la renta neta). En este sentido, el 39,6% de los hogares que vivían de alquiler en 2024 en la ciudad de València destinaban más del 30% de su renta neta al alquiler.
JÓVENES
En el caso de los jóvenes, el acceso a la vivienda presenta "mayores dificultades". Aquellos que desearan emanciparse en viviendas de alquiler debían afrontar esfuerzos que superarían el 50% de su renta neta, "muy" por encima de los umbrales donde este esfuerzo se considera excesivo y de la media de España (36,3%).
En cuanto a la compra, los hogares que no residen en viviendas de su propiedad debían destinar 6,7 años de su renta media neta a la adquisición de su primera residencia en la ciudad de València, en línea con la media de España (datos de 2024).
Asimismo, los jóvenes valencianos no emancipados afrontan "serias dificultades" para adquirir su primera residencia sin el apoyo familiar. En 2024, debían destinar 9,4 años de renta media neta del hogar para su compra, superando la media española (8,3 años).
La movilidad dentro del área urbana puede "aliviar parcialmente" estas tensiones. En el caso del área urbana de València, trasladarse a otros municipios del área permitiría reducir el esfuerzo de acceso a la compra en torno a un 12%, si bien este se mantiene en niveles elevados.
Pese a ello, dentro de las seis ciudades más pobladas de España, el nivel de esfuerzo necesario para adquirir una vivienda en València es inferior al de otras grandes ciudades, al superar solo a Zaragoza.
A diferencia de otras zonas de la costa mediterránea, en València la demanda de no residentes y el peso de la vivienda turística tienen una menor incidencia en el mercado de la vivienda. De hecho, la cuota de mercado de la compra de viviendas por parte de no residentes ha crecido por debajo de la media española entre 2007 y 2025 y las viviendas turísticas suponen el 9,8% de toda la oferta de alquiler del centro de la zona turística, por debajo de la media española (10,8%).
Por su parte, las compras de viviendas por parte de no residentes y los pisos turísticos tienen una mayor relevancia en otras provincias de la Comunitat Valenciana como Alicante y Castellón. Así, en 2025 las adquisiciones de no residentes supusieron el 33,3% de las compraventas en Alicante, situándose como la provincia con mayor peso de toda España. Alicante también es la provincia donde más ha crecido el peso de estas operaciones (+16,6 pp entre 2007 y 2025).
Así, las viviendas turísticas y las propiedades de no residentes suponen el 13,8% del parque total de viviendas de Alicante y el 3,5% del de Castellón. En Valencia su cuota está por debajo de la media nacional, que ronda el 3,2%.
DÉFICIT DE OFERTA
Durante la última década, la oferta residencial ha respondido "de forma insuficiente" al crecimiento de la demanda. En las seis grandes ciudades de España, el incremento en el número previsto de viviendas en sus áreas en desarrollo ha sido "nulo" o "muy limitado" entre 2019 y 2025. En el caso de València, este aumento se sitúa en torno a 3.662 viviendas, "una cifra reducida en relación con la evolución de la demanda".
La rigidez de la oferta de vivienda nueva obedece a factores estructurales y coyunturales que limitan la producción de viviendas: escasez de suelo edificable, la lentitud en la ejecución de viviendas, los problemas en la gestión de la planificación urbanística, la disminución de la productividad o la falta de mano de obra, entre otras.